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Nyéléni 2007 - Foro para la Soberanía Alimentaría. 23 - 27 de Febrero de 2007. Sélingué. Mali
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Última actualización :
lundi 18 septembre 2017
Portfolio

Sélingué
Hacia una Agenda de Acción para la Soberanía Alimentaria

[|Nyéléni 2007 Foro para la Soberanía Alimentaria

23 - 27 de febrero 2007, Sélingué, Malí

HACIA UNA AGENDA DE ACCION PARA LA SOBERANÍA ALIMENTARIA|]

[/Febrero 2007/]

De: El Comité de Pilotaje Internacional (CPI)

Para: Los/as participantes

En Nyéléni 2007, los/as delegados/as discutirán asuntos relevantes de la soberanía alimentaria para profundizar el entendimiento colectivo, fortalecer el diálogo dentro y entre los sectores y los grupos de interés, y para formular estrategias colectivas y una agenda para la acción.

Para enfocar la discusión y organizar el debate, el Comité de Pilotaje Internacional (CPI) propone que se formen siete grupos de trabajo temáticos y que cada uno de ellos discuta un tema específico siguiendo tres pasos en la discusión. Paso 1: ¿En pos de qué luchamos? Paso 2: ¿En contra de qué luchamos? Paso 3: ¿Qué podemos hacer al respecto? Los siete temas propuestos son: 1) Las políticas del comercio internacional y los mercados locales; 2) La tecnología y el conocimiento local; 3) El acceso a y el control sobre los recursos naturales—la tierra, el agua, las semillas y las razas de ganado; 4) El Compartir Territorios y Tierras, Agua, Derechos Pesqueros, acuacultura y Uso de Bosques; 5) Los conflictos y los desastres naturales: cómo responder a nivel local e internacional; 6) Las condiciones sociales y la migración forzada; y 7) Los modelos de producción: los impactos sociales en la soberanía alimentaria, las personas, sus medios de subsistencia y el medioambiente. Los grupos de trabajo temáticos son el espacio central del Foro y donde se realizará el verdadero trabajo.

Este documento comienza haciendo una síntesis del actual marco político de la soberanía alimentaria. A continuación, expande cada uno de los tres objetivos claves del Foro y los resultados esperados de cada uno de los grupos de trabajo temático. El anexo a este documento contiene siete notas breves para guiar las discusiones de cada uno de los grupos de trabajo temáticos.

El Marco Político de la Soberanía Alimentaria

La soberanía alimentaria es una propuesta política. Después de varios años desarrollándola, La Vía Campesina la presentó a nivel internacional durante el Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996. De allí en adelante, muchos movimientos sociales, organizaciones y otros la han adoptado y participado en desarrollar la manera en la cual se describe a la soberanía alimentaria y cómo se la puede implementar. En los debates constantemente se tocan asuntos y desafíos nuevos. La soberanía alimentaria provée el espacio para una rica diversidad de propuestas concretas adecuadas a las situaciones locales y nacionales, a las diferentes culturas, y a las aspiraciones y necesidades de pueblos diferentes. Coloca a los/as agricultores/as, los/as pastoralistas/ pastores/as, los/as pescadores/as, los pueblos indígenas, y otros/as productores/as de alimentos al igual que a los/as consumidores/as en el centro del desarrollo de las políticas alimentarías y agrícolas en lugar de centrarse en las demandas de los mercados y la producción corporativa de alimentos. La soberanía alimentaria incluye y defiende los intereses de las generaciones futuras. La Soberanía Alimentaria representa una agenda contrapuesta a las políticas neoliberales del comercio globalizado y la “seguridad alimentaria” actualmente definidas por el régimen alimentario establecido por las corporaciones y sus modelos de producción agro-industrial. Ofrece tanto una estrategia para resistir y desmantelar dicho régimen, como también ofrece direcciones para mejorar los sistemas alimentarios, agrícolas, pastorales/pastoralistas, y pesqueros.

La soberanía alimentaria no está en contra del comercio ni de la seguridad alimentaria per se. Es mas, la soberanía alimentaria estipula una seguridad alimentaria verdadera y un comercio justo dando prioridad a los mercados, productores/as y consumidores/as locales. La soberanía alimentaria apoya a la agricultura liderada por los/as agricultores/as, la pesca enfocada en los/as pescadores/as, el pastoreo/pastoralismo liderado por los/as pastores/as, todo esto en base a la sostenibilidad medioambiental, social y económica, en contraposición a la producción de alimentos dirigida por los agronegocios industriales y las corporaciones. La soberanía alimentaria promueve la formulación de políticas y prácticas de comercio al servicio del derecho de los pueblos y la gente a producir y cosechar alimentos inocuos, saludables, y ecológicamente sustentables.

La Soberanía Alimentaria ha sido descrita de la siguiente manera:

• el derecho de los individuos, los pueblos, las comunidades y los países a definir sus propias políticas agrícolas, laborales pesqueras, alimentarias, y de gestión de la tierra y los recursos hídricos, que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiadas a sus circunstancias particulares;

• el verdadero Derecho a la Alimentación y a producir alimentos, lo que significa que todos tienen el derecho a alimentos inocuos, nutritivos y culturalmente apropiados, a los recursos para producir alimentos, y la posibilidad de mantenerse a si mismos y a sus sociedades;

• el derecho a proteger y a regular la producción y el comercio interno y a impedir el dumping de alimentos y la innecesaria ayuda alimentaría en los mercados nacionales;

• autosuficiencia alimentaria hasta el punto deseado;

• el manejo del uso, los derechos y el control sobre los recursos naturales – la tierra, el agua, las semillas, las razas de ganado y toda la biodiversidad agrícola, sin restricciones por los derechos de propiedad intelectual y sin OGMs ;

• basada en y apoyando la producción y la cosecha ecológicamente sustentables, principalmente la producción agro-ecológica y la pesquería artesanal. •

Para controlar la producción alimentaria, los/as pequeños/as agricultores/as y los/as campesinos, los/as pastores/as y pastoralistas, los/as pescadores/as, la gente que vive en los bosques, los pueblos indígenas y otros/as productores/as de alimentos a pequeña escala tienen que ser activa y decisivamente involucrados/as en el proceso de formulación de políticas. Las mujeres productoras de alimentos, juegan un papel primordial en su producción, el mantenimiento de la diversidad agrícola y la nutrición familiar. Ellas específicamente tienen que ser involucradas directa y activamente en la toma de decisiones políticas y en la definición de las prioridades de investigación, si éstas van a responder a sus necesidades y en consecuencia a las necesidades de la comunidad entera.

Como un marco amplio que incluye la producción, la distribución, el intercambio y el consumo, la soberanía alimentaria tiene también implicaciones importantes para los/as jóvenes rurales. El reavivar y fortalecer las economías locales y asegurar que las comunidades rurales tengan los recursos necesarios para ser autosuficientes, significa que los/as jóvenes tendrán oportunidades para desarrollarse y tener trabajo.

Los Grupos de Trabajo Temáticos

Nyéléni 2007, el Foro para la Soberanía Alimentaria tiene tres objetivos. Después de cada uno de los objetivos, hay una descripción del contexto para las discusiones, dentro de cada uno de los Grupos de Trabajo Temáticos, y también los Pasos propuestos para estructurar las discusiones que nos llevarán a una agenda de acción para la soberanía alimentaria.

En el Anexo a este documento se encuentran las notas guía para las discusiones de cada tema.

Profundizando nuestra compresión de la soberanía alimentaria

Objetivo 1: “profundizar la compresión y el significado de “la soberanía alimentaria”: ¿qué significa soberanía alimentaría para nosotros? ¿qué tipo de producción y consumo de alimentos defendemos?”

Al momento, diferentes movimientos y organizaciones utilizan definiciones de soberanía alimentaria que son levemente diferentes y hay diferentes interpretaciones sobre lo que incluyen las políticas de soberanía alimentaría. Es por eso necesario discutir y profundizar nuestro entendimiento común de la soberanía alimentaria. También es importante desarrollar más el concepto de soberanía alimentaria, discutir los desafíos, los principios, lo que significa para diferentes sectores, cómo se pueden resolver posibles conflictos, etc.

La soberanía alimentaria incluye una rica diversidad de iniciativas locales y políticas que son apropiadas para situaciones locales y nacionales, culturas diferentes y las aspiraciones y necesidades de diferentes pueblos. Sin embargo, dentro de esta diversidad, los puntos de vista y principios comunes tienen que ser claros. La soberanía alimentaria pone al centro de las políticas alimentarias y agrícolas a los/as agricultores/as-campesinos/as, pastoralistas-pastores/as, pescadores/as, pueblos indígenas, y otros/as productores/as de alimentos al igual que a los/as consumidores en lugar de centrarse en el mercado y el sector corporativo. La soberanía alimentaria también define el modelo de producción y consumo de alimentos que defendemos. El dumping y las tecnologías tales como el Terminator y los OGMs son ejemplos de lo que no es aceptable bajo el marco de la soberanía alimentaria, porque éstos tienen fuertes impactos negativos en las comunidades, el medioambiente y en el modelo de la producción y el consumo que defendemos.

Desafortunadamente, la soberanía alimentaria está siendo cooptada por el sistema neoliberal dominante y algunos de sus actores, como el presidente Chirac de Francia. Ellos la definen de acuerdo a sus intereses. Por ejemplo, hablan de soberanía alimentaria para los países, pero al mismo tiempo, no critican las prácticas de dumping de sus propios países. La palabra “soberanía” también ha tenido varias connotaciones históricas diferentes en muchos países, lo que la hace un término recibido positivamente en algunos países, mientras que en otros se la asocia con puntos de vista nacionalistas y regresivos. Algunos perciben la soberanía alimentaria como un principio político que la comunidad internacional debe respetar en relación a los estados-naciones. Otros la usan para justificar políticas de comercio agropecuario que benefician a las corporaciones y los grandes productores comerciales. El Foro para la Soberanía Alimentaría Nyéléni 2007 trata de la soberanía alimentaria de los PUEBLOS la cual será definida por los movimientos sociales. Es un “vehículo,” un conductor para nuestro proyecto político colectivo y nuestras estrategias y acciones conjuntas sobre la producción y el consumo en todos los niveles.

La soberanía alimentaria está bajo ataque, los actores del modelo neoliberal dominante quieren conquistar y destruir nuestro modelo de producción y consumo para tomar control de los recursos naturales, y los sistemas de producción y el consumo. Tenemos que definir muy claramente contra quién estamos luchando, quiénes son nuestros enemigos en común y dónde tenemos que enfocar nuestras energías conjuntas.

Fortaleciendo el diálogo entre sectores

Objetivo 2: “fortalecer el dialogo y la construcción de alianzas entre diferentes sectores y grupos de interés buscando mejorar el entendimiento de sus análisis, metas y estrategias.”

En este momento, organizaciones en los diferentes sectores (los/as campesinos/as/agricultores/as, los/as pescadores/as, los pueblos indígenas, los/as pastores/as-pastoralistas, los/as consumidores/as/ movimientos urbanos y trabajadores/as) trabajan juntos en niveles diferentes. Aunque dicha colaboración está creciendo, todavía hay una fuerte necesidad de fortalecerla. El Foro nos ofrece una oportunidad importante para ayudarnos a crear un espacio y un proceso más fuerte para el diálogo entre sectores y la colaboración después de Nyéléni. Los sectores y las organizaciones pueden lograr un mejor entendimiento de las metas y estrategias de cada uno, ser capaces de fortalecer y apoyarse en sus respectivas luchas y de definir prioridades conjuntas realizables para las estrategias y acciones que se definan.

Las discusiones sobre los conflictos de intereses que existen entre sectores son de crucial importancia, por ejemplo los conflictos entre los/as pequeños/as agricultores/as y los/as pastoralistas o los pueblos indígenas. Tenemos que identificar mecanismos para analizar estos conflictos y encontrar maneras de resolverlos o de tratarlos de manera equitativa en nuestras luchas colectivas. Para hacer esto, podemos aprender de las muchas experiencias existentes a nivel nacional. Un Grupo de Trabajo Temático va a enfocarse específicamente y a profundidad en este asunto, pero todos/as van a tratarlo de cierto modo, ya que cada grupo de trabajo temático incluirá delegados/as de todos los sectores.

Formulando estrategias colectivas y una agenda de acción

Objetivo 3: “establecer estrategias conjuntas, una agenda de acción conjunta y aumentar nuestro compromiso conjunto en la lucha por la soberanía alimentaria.”

Tenemos que encontrar formas de aumentar la presión sobre el modelo de desarrollo neoliberal dominante y forzarlo a batirse en retirada. Esto permitiría los cambios en las políticas y acuerdos nacionales e internacionales que son urgentemente necesarios para alcanzar la soberanía alimentaria para todos los pueblos. Por eso, tenemos que ponernos de acuerdo en compromisos políticos claros y conjuntos para las estrategias y las luchas que serán llevados adelante bajo la responsabilidad compartida de todos los sectores. Tenemos que definir prioridades colectivas reales, prioridades que son prioridades para TODOS los sectores en vez de elaborar un catálogo de pedidos en el que cada sector, región u organización añade las prioridades que le atañen. Esto requiere un debate intenso dentro y entre los sectores y un análisis profundo del contexto actual. Para decidir dónde enfocar nuestra energía COLECTIVA, tenemos que ponernos de acuerdo en las prioridades colectivas a las que pueden contribuir todos los sectores.

Los Siete Grupos de Trabajo Temáticos

Los temas incluyen algunos de los asuntos más importantes relacionados con la soberanía alimentaria que varios sectores y grupos de interés (medioambiente, mujeres y jóvenes) han mencionado. Dentro de cada uno de estos temas, se propone que los delegados enfoquen el debate en los asuntos claves que son percibidos como centrales al tema y que posiblemente pueden desarrollarse en prioridades de acción. Cada grupo de trabajo temático discutirá su tema en relación con los asuntos específicos mencionados (vea el anexo) y de acuerdo a los asuntos generales que afectan a:

• la soberanía alimentaria

• el género

• los jóvenes

• el medioambiente

Cada grupo de trabajo temático también buscará formas de fortalecer activa y decisivamente la participación de los sectores en los procesos de formulación de políticas de manera que ellos puedan tener control sobre los sistemas alimentarios, agrícolas, pastoriles/pastoralistas pesqueros, la protección ambiental, las agendas de investigación y las políticas que las enmarcan.

Se propone que cada grupo de trabajo temático discuta los asuntos en tres pasos:

Paso 1: ¿En pos de qué luchamos? ¿Qué significa la Soberanía Alimentaria para nosotros? ¿Qué tenemos en común? ¿Qué defendemos? ¿Qué hacemos para sostenerlo? Énfasis especial en lo que significa la Soberanía Alimentaria a nivel local.

Paso 2: ¿En contra de qué luchamos? ¿Qué nos impide alcanzar la Soberanía Alimentaria? ¿Cuáles son los problemas? ¿Cómo nos afecta el neoliberalismo (a nivel local e internacional)? ¿Cuáles son nuestras tensiones internas potenciales o los conflictos de intereses y cómo los superamos?

Paso 3: ¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Cuáles son nuestras luchas colectivas? ¿Cómo fortalecemos nuestros movimientos (a nivel local e internacional)? ¿Cómo podemos aumentar nuestra resistencia? ¿Cómo podemos trabajar mejor juntos y apoyarnos mutuamente? Cada grupo de trabajo temático concluirá proponiendo:

Una prioridad clave para la acción, una campaña, etc.

• Una prioridad clave para fortalecer el diálogo y los movimientos mismos.

El Anexo incluye apuntes para guiar las discusiones de cada tema:

1) Las políticas del comercio internacional y los mercados locales

2) La tecnología y el conocimiento local

3) Acceso a y control sobre los recursos naturales – la tierra, el agua, las semillas y las razas de ganado

4) El Compartir Territorios y Tierras, Agua, Derechos Pesqueros, Acuacultura y Uso de Bosques;

5) Los conflictos y los desastres: cómo responder a nivel nacional e internacional

6) Las condiciones sociales y la emigración forzada

7) Los modelos de producción: los impactos sociales en la soberanía alimentaria, las personas, sus medios de subsistencia y el medioambiente.

LOS RESULTADOS

Los resultados de las tres sesiones de cada grupo de trabajo temático, y específicamente las prioridades claves que sean acordadas por los delegados/as, serán resumidas por el/a presidente/a del Grupo de Trabajo apoyado por el/a facilitador/a y el personal de apoyo. El resumen contribuirá a la ‘Síntesis’ del Foro, que describirá el entendimiento de la soberanía alimentaria que tienen los/as delegados/as y las estrategias y acciones propuestas. También incluirá una Agenda de Acción.

PÁGINA EN BLANCO

Las políticas del comercio internacional y los mercados locales

[|La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas alimentarias y agrícolas, proteger y regular la producción agropecuaria nacional y el comercio para alcanzar metas de desarrollo sustentable; determinar hasta qué punto desean ser autosuficientes; restringir el dumping de productos en sus mercados y; darle la prioridad de uso y los derechos sobre los recursos acuáticos a las comunidades que dependen de la pesca. La soberanía alimentaria no niega el comercio, sino que promueve la formulación de políticas y prácticas de comercio al servicio del derecho de los pueblos y la gente a una producción inocua, saludable y ecológicamente sustentable. |]

CONTEXTO

El comercio internacional actualmente se basa en formas de producción no sustentables y es controlado por las empresas transnacionales (ET). Éstas utilizan su poder para apoderarse de los sistemas alimentarios locales (y nacionales), obligando a las personas a comprar alimentos que estas controlan. A través de mecanismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC), los tratados de libre comercio bilaterales o regionales, las ET están estableciendo, controlando y beneficiándose de los mercados globales de alimentos y materias primas agrícolas. Destruyen los medios de subsistencia y las economías locales e impiden que los pueblos tengan alimentos suficientes, inocuos y saludables, producidos de forma ecológicamente sustentable. Para lograr la soberanía alimentaria, es necesario reducir el comercio internacional de alimentos y su regulación debe sacarse del ámbito de la OMC y devolverse al control democrático de los productores y los consumidores. Nuevas formas de gobierno deben asegurar que los impactos negativos del comercio internacional, por ejemplo el ‘dumping’, sean detenidos, dándole prioridad a los mercados locales. Estos temas comerciales no pueden separarse de aquellos relacionados al conocimiento/ control/ cuidado/ acceso a recursos naturales, semillas, tierra, agua y biodiversidad, todos los cuales se ven afectados por los Tratados de Libre Comercio (TLC)/ OMC/ Acuerdos de Asociación Económica (AAE)/ acuerdos comerciales bilaterales, etc, debido a las regulaciones en materia de inversiones y propiedad intelectual, entre otras. Pero estos temas están cubiertos hasta cierto punto en otros grupos de trabajo temáticos.

¿En pos de qué estamos luchando?

Para acortar la distancia y estrechar el vínculo entre productores y consumidores y para sacar a la agricultura de la OMC. Estrechar los vínculos entre productores y consumidores eleva la conciencia de los sistemas de producción y reduce las “millas alimentarias”. También restituye el control de los mercados locales en manos de los/las agricultores/as, campesinos/as, pastores/as y pescadores/as, y estimula la creación de cooperativas locales, sistemas de agricultura apoyada por la comunidad, etc. Este proceso requiere el desarrollo de políticas que apoyen la comercialización de alimentos en mercados locales, incluyendo mecanismos para estabilizar los mercados nacionales o regionales, para que los/las agricultores/as, campesinos/as, pescadores/as pastores/as, pueblos indígenas y otros/as productores/as de alimentos de pequeña escala puedan mantener sus sustentos a través de la venta de productos en mercados locales o nacionales. También luchamos por un cambio radical en las reglas que gobiernan la agricultura a nivel internacional, sacándolas de la OMC y denunciando a los acuerdos y políticas comerciales bilaterales y regionales, basadas en un modelo neoliberal de desarrollo económico que conduce a los/as agricultores/as, pescadores/as y otros/as a concentrarse en la producción de materias primas comercializables. El modelo neoliberal o de libre mercado es incompatible con la soberanía alimentaria.

Preguntas:

• ¿Hay experiencias o ejemplos de mejoras, mantenimiento o reconstrucción de mercados locales que deberían ser compartidas entre los movimientos para fortalecer nuestras luchas? ¿Podemos proponer criterios o principios claros para el tipo de comercio que queremos priorizar?

• ¿La soberanía alimentaria es sólo para las personas que viven en los países en desarrollo? Algunos simpatizantes de la soberanía alimentaria argumentan que los países ricos no deberían proteger y apoyar la producción de alimentos para sus mercados internos, incluso si no destruyen otros mercados a través del dumping. Opinan que los países ricos deberían abrir sus mercados a más importaciones provenientes de países en desarrollo incluso si esto daña a los pequeños productores de los países ricos. ¿Están de acuerdo o en desacuerdo? ¿Por qué?

• Otros ven la lucha no como un problema comercial Norte – Sur, sino entre distintos sistemas alimentarios y cadenas de abastecimiento: uno basado en la agricultura empresarial/ industrial y el comercio de alimentos, y el otro basado en la producción pequeña/ familiar/ campesina, la pesca artesanal y otras formas de producción de alimentos a pequeña escala orientadas (principalmente) al consumo local. ¿Están de acuerdo?

¿Qué tipo de reglas queremos?

La soberanía alimentaria no es un conjunto de reglas comerciales, sino que da lugar y posibilidades a distintas políticas comerciales. ¿Pero hay algunas reglas comerciales básicas fundadas en la soberanía alimentaria que podamos señalar? ¿Qué desean agregar/ quitar?

Preguntas:

• Cada país tiene el derecho y la obligación de priorizar la producción de alimentos para el consumo interno/nacional.

• Cada país, tanto en el Norte como en el Sur, tiene derecho a decidir el nivel y el tipo de protección, apoyo y regulación de la producción y la importación de alimentos para el consumo interno, siempre y cuando esto no lleve a un dumping de alimentos y materias primas agrícolas en otros mercados.

• Los acuerdo comerciales internacionales sobre alimentos, agricultura y pesca que tienen impactos negativos en la producción y el consumo internos deben ser cuestionados y transformados; por ejemplo, sacando a la OMC del ámbito de la agricultura.

• Todos los subsidios directos e indirectos a las exportaciones de alimentos y otras formas de dumping deben ser eliminados.

• Los países en desarrollo deben poder apoyar las exportaciones de pequeños/as productores/as y campesinos/as pobres, si esto mejora su sustento y no tiene un impacto negativo sobre los pequeños/as productores/as de los países importadores.

• Los acuerdos a ser desarrollados para el abastecimiento y control de precios internacionales de materias primas deben restringir la sobreproducción y garantizar a los/las campesinos/as, pescadores/as y otros/as pequeños/as productores/as precios justos y buenos que cubran sus costos de producción de forma social y ecológicamente sustentable.

• Las iniciativas de comercio justo y otros acuerdos que den mejores precios a los productores y acerquen a productores y consumidores (mercados locales), deben ser apoyados.

• Las reglas comerciales internacionales tienen que ser flexibles y diversas para cumplir con distintas necesidades de desarrollo social, cultural y económico. El concepto de políticas de “talle único” debe ser eliminado.

¿En contra de qué luchamos?

El dominio de las ET en el comercio internacional. Los gobiernos nacionales y los bloques regionales, especialmente la Unión Europea y Estados Unidos/ TLCAN, que están influidos por los intereses y grupos de presión de las ET en la negociación de las políticas comerciales. Estos intereses se vuelven claramente visibles en los diferentes ámbitos de definición de políticas comerciales: la OMC, los TLCs, la Ley Agrícola de Estados Unidos, los AAE, la Política Agrícola Común y las prácticas de las ET (como el dumping, el tomar control de los mercados, la imposición de sistemas de producción y distribución verticalmente integrados, etc).

Pregunta:

• Considerando el contexto actual del comercio internacional, ¿dónde debemos concentrar nuestros esfuerzos?, ¿contra qué fuerzas estamos luchando?, ¿son compañías y gobiernos específicos?, ¿qué importancia debemos darle a la OMC, los acuerdos comerciales bilaterales y regionales y otros ámbitos a nivel internacional y regional?

¿Qué podemos hacer al respecto?

En el área del comercio internacional, hay muchos “campos de batalla” diferentes. Está la OMC, los acuerdos bilaterales y regionales, las políticas gubernamentales, las ET, los cambios en los patrones de consumo, etc.

Preguntas:

• Si queremos frenar la dinámica destructiva del comercio internacional de alimentos, ¿cuál debe ser nuestra prioridad para la acción? ¿Es la lucha contra el dumping y los países y compañías que practican el dumping, combinada con luchas para restringir las importaciones en cada país?

• ¿Hasta qué punto nuestra exigencia de mercados locales alcanzará beneficios duraderos y soberanía alimentaria?

• ¿Qué se necesita para fortalecer a nuestros movimientos y nuestra colaboración en esta área?

La Soberanía Alimentaría, el Conocimiento Local y la Tecnología

CONTEXTO

En el pasado, hace relativamente poco tiempo, el conocimiento de cómo producir o recoger la comida estaba en el campo de las comunidades rurales. Hace generaciones, las comunidades construyeron un base impresionante de la biodiversidad agrícola, los modos de pescar, tecnologías que adaptaron a las condiciones medioambientales locales, las necesidades socio-económicas, y los beneficios culturales. Las tecnologías fueron desarrolladas e innovadas por y para las comunidades locales. El par de procesos de la colonización y la industrialización socavaron mucho de todo eso. Las investigaciones agrícolas se quitaron de las granjas y las alojaron en los institutos y laboratorios lejos y manejados por los científicos occidentales. Las técnicas de pesca locales fueron reemplazadas por unas fábricas industriales flotantes. Los colonizadores, las haciendas y la industria minería invadieron a los territorios y trabajos de los pueblos indígenas. Hablando de la agricultura, ‘la revolución verde’ es probablemente el ejemplo más dramático de este empujón para industrializar la agricultura basado en el uso intensivo de las químicas externas, y para borrar el mosaico amplio de los sistemas de producción locales y basados en la diversidad. De una manera parecida, los intereses corporativos amenazaron a los derechos de los propietarios del ganado a usar y a desarrollar sus propias razas, y los sectores de las pesquerías ya están forzada a aceptar la ‘revolución azul’ que promueve la acuacultura y la pesca industrial y destructiva. ¿En pos de qué luchamos?

A pesar del ataque del modelo de tecnología occidental, la mayoría de la comida en el mundo es producido o recogido por las comunidades locales, basado en el conocimiento local, con las tecnologías locales y los recursos locales. Para mucha gente, un elemento principal de la soberanía alimentaría es la promoción y el desarrollo de estas tecnologías y conocimientos locales, y el fortalecer del poder local sobre estos recursos. Por todo el mundo, la gente rescata y re-integra el conocimiento indígena en los sistemas del trabajo. Se intercambian y promuevan a los cultivos indígenas y las variedades de semillas que son mejor adaptadas a las condiciones locales. Reconocen que los métodos de producción agro-ecológicos son mucho más productivos y sostenibles que la agricultura industrial. Igual para las técnicas indígenas de la pesca, el pastoreo y la cría del ganado, y los sistemas locales de la gestión de la agro-selvicultura. Luchar para la soberanía alimentaría significa usar el conocimiento y sistemas de producción indígenas como un elemento principal cuando se fortalezca los sistemas alimentarios locales bajo el mando de las comunidades locales.

Preguntas:

¿Es bueno todo el conocimiento desarrollado localmente? ¿Cómo lo podemos mejorar? ¿Cómo fortalecemos a su uso? ¿Cómo lo adaptamos al medioambiente cambiante (p. ej. el calentamiento del planeta)? ¿Qué pasa con las comunidades que ya han perdido su conocimiento indígena? ¿Cómo lo reavivan y reclaman? ¿Cuáles hay los iniciativos para proteger, desarrollar, y controlar el conocimiento y la tecnología local? ¿Cómo podemos fortalecerlos? ¿Cómo protegemos el conocimiento, la tecnología y el control local en los niveles regionales e internacionales? ¿Qué impide a nuestros esfuerzos?

¿En contra de qué luchamos?

No es posible la soberanía alimentaria basada en la tecnología industrial apoderada por las corporaciones multinacionales. La tecnología industrial sirve la producción de grande escala para el procesamiento de alimentos y el comercio internacional, frecuentemente produce la ‘comida basura’ de mala calidad, y destruye a los productores de pequeña escala y el medioambiente. El ejemplo más reciente y extremo de la tecnología insostenible y controlada por las corporaciones es la ingenieria genética en la agricultura, la cría del ganado y las pesquerías. Hoy en día, se las están imponiendo a los agricultores, pescadores, pastores y consumidores. Además, las nuevas tecnologías como las hormonas animales, la acuacultura y la irradiación alimenticia han emergido para permitir que la comida sea procesada industrialmente y transportada fácilmente. Los cultivos biocombustibles son diseñados solamente para impulsar a los países que están industrializándose, en vez de alimentar a las personas y combatir el hambre mundial. Las tecnologías industriales llegan a todos los rincones del mundo por los tratados de libre comercio en que, por un lado cualquier regulación de la tecnología para servir los intereses de la comunidad se ven como una barrera al libre comercio, pero por otro lado las tecnologías y el conocimiento son protegidos por los regímenes pro-corporativos de los derechos de la propiedad intelectual. Más aún, los programas de auxilio para el desarrollo están cada día más sujetos a la aceptación de estas tecnologías. Mientras tanto, los consumidores que no producen su propia comida no tienen ningún idea de que su comida está desarrollada y contaminada con estas tecnologías.

Preguntas:

• ¿Debemos incluir la ciencia y tecnología occidental , que es cada día más dominado por los intereses corporativos, en el contexto de la soberanía alimentaria? Si sí: ¿cómo? ¿Cómo adoptamos a los elementos útiles para apoyar a la soberanía alimentaria? Si no: ¿por qué? ¿Cómo paramos los efectos negativos?

¿Qué podemos hacer?

Nyéléni 2007 es una oportunidad de seguir y desarrollar a las campañas regionales, nacionales e internacionales para fortalecer el control y el conocimiento local mientras que derrotamos a la invasión de las tecnologías perjudiciales. Hay muchas actividades y estrategias posibles para rebatir las tecnologías malas y para promover el conocimiento local.

Preguntas:

• Hay muchas iniciativas y redes locales y regionales que usan y intercambian las variedades de semillas, la información sobre los sistemas de conocimiento local, etc. para recobrar el control local. ¿Cómo promovemos más las iniciativas así, fortalecerlas en el nivel local y apoyarlas en el nivel internacional?

• Hay muchas semejanzas entre el empuje corporativo para las revoluciones ‘verdes’, ‘azules’ y del ganado y podríamos explorar unas estrategias en que los agricultores, pastores y pescadores podrían combatirlas juntos. ¿Cómo podrían hacer esto?

• ¿Cómo fortalecemos a las alianzas entre los diferentes sectores para luchar en contra las tecnologías perjudiciales, como las plantaciones industriales, la ganadería industrial, la ingeniería genética y las patentes de la vida?

• ¿Cuáles campañas internacionales podemos desarrollar que fijan como blancos a unas corporaciones, fundaciones e instituciones específicas que promuevan tecnologías dañinas?

[|El Acceso y el Control de los Recursos Naturales para la Soberanía Alimentaria |]

CONTEXTO

La soberanía alimentaria tiene sus raíces en las vidas y las luchas de los campesinos/as y los agricultores/as familiares, los pescadores/as, los pastores/as y pastoralistas, los pueblos indígenas, otros productores/as de comida de escala pequeña y los trabajadores del campo. Es así cómo se produce, se conserva, se comparte, se consume y se intercambia la comida. Un asunto clave de la soberanía alimentaria es el acceso, el control y la gestión de los recursos naturales que los agricultores, los pastores, los pescadores, sus comunidades, y las comunidades indígenas necesitan para trabajar y alimentarse, por ejemplo la tierra, la selva, el agua, las semillas, las razas del ganado y las especies de peces.

Hace generaciones, las comunidades locales han preservado la riqueza y la diversidad de los recursos naturales con la agricultura, la ganadería, el pastoralismo y la pesca en forma ecológicamente sostenible y biodiversa; preservando y refinando las variedades de semillas, las razas del ganado y una biodiversidad agrícola más amplia; y protegiendo las tierras, los territorios, las selvas y las extensiones de agua de un uso en excesivo, del agotamiento y de la contaminación. Los campesinos/as, los pastores/as/pastoralistas, los pescadores/as y los Pueblos Indígenas son los verdaderos innovadores, criadores y conservacionistas, usando una plétora de recursos naturales, experimentando y adaptando las especies de plantas y animales a las condiciones de producción natural, y desarrollando una riqueza del conocimiento colectivo sobre la biodiversidad agrícola, la tierra, el agua y la gestión de los recursos para el uso de las otras comunidades y las generaciones venideras. La biodiversidad agrícola y el conocimiento indígena se enlazan porque las personas que tienen el conocimiento indígena de la comunidad son los que usan y preservan esta diversidad. Es necesario que ellos controlen la tierra, el territorio, el agua y los recursos acuáticos para usarlos de una manera productiva. Comparado a la devastación ecológica de la agricultura, acuacultura y ganadería industrial hecha para la exportación, los paisajes de producción basada en las comunidades tienen una biodiversidad amplia. La producción basada en las comunidades reduce la degradación de la tierra y el medioambiente, y preserva los ecosistemas, las especies de cultivos silvestres y cultivados, los recursos genéticos de los peces y el ganado, los espacios abiertos y los bosques que son precisos para preservar las cuencas y los recursos de agua. Todo eso es esencial para asegurar una verdadera seguridad alimentaria para la humanidad – la soberanía alimentaria. El acceso y el control sobre el uso de estos recursos naturales es un asunto complicado y relacionado con varios factores que son críticos para la soberanía alimentaria. Implica controlar el acceso físico y seguro a los recursos y también la organización de la producción, el recojo, el almacenaje y el intercambio de estas actividades. Las comunidades que ocupan las mismas áreas locales a menudo tienen reglas bien desarrolladas para el cuándo y cómo cultivar la tierra, recoger los productos de la selva, y pescar en las extensiones de agua. También tienen reglas para compartir, intercambiar y vender lo que ellos cosechan y producen, y tienen sistemas para resolver los conflictos sobre el uso de los recursos naturales. Las semillas guardadas en las fincas son el pilar principal que sostiene a los campesinos por todo el mundo así como las razas del ganado local sostienen a los pastores. Para los Pueblos Indígenas, el territorio es la base de su organización social, económica y su identificación cultural, y lo ven como parte de un territorio más amplio que incluye no sólo la función productiva de la tierra, sino también el medioambiente, el agua, las selvas, las mineras subterráneas, el aire y otros recursos productivos. Para los pescadores, es esencial el control de la pesca artesanal, las zonas de desembarco para sus barcos en la playa y las actividades terrestres para eliminar el impacto de contaminación de las aguas.

El modelo dominante del desarrollo merma el acceso y el control que tenían las comunidades de los recursos que necesitan para sobrevivir y desarticulan los sistemas locales de producción y de gobierno. La tierra, las selvas, el agua, las plantas, los animales y otros recursos naturales son cada día más convertidos en mercancías comercializadas y privatizadas. El estado, los negocios agropecuarios, la industria extractiva, el turismo a gran escala y los proyectos de infraestructura invaden las tierras, las extensiones de agua, y los territorios de los pueblos indígenas que antes eran públicos y comunales. Los negocios agropecuarios privados y las empresas de la biotecnología patentan las semillas y las razas del ganado.

El agua - esencial para sostener la vida misma - la tratan como un bien económico que lo destinan a los “usuarios de alto valor” (es decir, a los que pueden pagar los precios comerciales). La pesca de aguas comunales, las selvas, los pantanos, los pastos y los bosques se subastan a los ricos empresarios y las empresas de acuacultura comercial, las plantaciones industriales, y a las concesiones mineras y madereras, también a las empresas farmacéuticas y cosméticas las cuales piratean y roban el conocimiento indígena y local que era desarrollado por las comunidades desde hace generaciones.

La violación de los derechos de los campesinos, los pastores, los pescadores y los Pueblos Indígenas para acceder y controlar sus recursos es un asalto a sus derechos de la comida, el trabajo, y la seguridad económica y cultural. La comercialización de la agricultura y las pesquerías ha resultado en la consolidación de las tierras de agricultura, las selvas, las semillas, las razas de ganado y otros recursos genéticos en las manos de las empresas agropecuarias y otros negocios comerciales, desplazando a comunidades enteras de sus tierras y sustentos tradicionales para buscar empleo inseguro, peligroso y mal pagado en otras partes. Los resultados son la emigración general de las familias de agricultores, pastorales y pesqueras, la creación de nuevas bolsas de pobreza y desigualdad en las regiones rurales y urbanas, así como la destrucción de comunidades rurales enteras. Las mujeres y los jóvenes experimentan la mayor marginación. Las mujeres, porque son ellas que muchas veces guardan las semillas y el conocimiento local sobre el ganado y los productos de la selva, las yerbas medicinales, las plantas y las fuentes silvestres de comida. Los jóvenes, debido a que la destrucción de sus familias y sus comunidades quedan con pocas oportunidades para el desarrollo personal o para un empleo.

¿En pos de qué luchamos?

La soberanía alimentaria se basa en la autonomía local, la administración, la organización y la defensa del campo comunal. Asegura los derechos de las comunidades a acceder y controlar la tierra, los territorios, el agua, y la biodiversidad y les ayuda a resolver los conflictos sobre el uso de los mismos recursos por otras comunidades diferentes. No niega a los mercados, sino trata de preservar el control comunitario/social de los mercados. Lo “local” es un espacio económico tanto como político, que ayuda a las comunidades de todo el mundo y de varios grupos de presión a identificarse con los asuntos y luchas de los otros y a formar estrategias unidas. Pero, mientras privatizan el campo común y las fuerzas del mercado ocupan los espacios locales, la necesidad de sobrevivir empuja a las comunidades en conflictos los uno contra los otros.

Preguntas:

• •¿Cómo podemos reconocer y hacer cumplir los derechos legales y las tradicionales de los pueblos y las comunidades para tomar decisiones sobre el uso de recursos locales y comunales, aún cuando tales derechos legales no se han reconocido anteriormente?

• ¿Cómo se puede proteger los derechos de los pueblos y las comunidades al acceso y control equitativo de las tierras, semillas, animales, aguas y otros recursos renovables.

• ¿Cómo podemos construir una visión integral de reformas agrarias y de aguas que incluye los derechos y las prioridades de todas las comunidades, que sean agriculturas, pastorales, pescadoras, pueblos indígenas, trabajadores agrícolas o migrantes?

¿En contra de qué luchamos?

El asalto en contra los bienes comunes y los derechos de las comunidades al acceso y al control es implementado por los estados/gobiernos, las instituciones financieras internacionales (IFIs) como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Asiático de Desarrollo (ADB), y la Organización Mundial de Comercio (OMC), que actúan todos a instancias de las corporaciones nacionales e internacionales. Con el financiamiento de los países donantes ricos del norte, las IFIs controlan más o menos el modelo dominante del desarrollo, en que el único “acceso” que se defiende es el acceso de mercado para las corporaciones a los recursos y el conocimiento de las comunidades locales. La liberalización del comercio y de la inversión, la privatización del campo común y los servicio públicos, los regimenes de los derechos de propiedad intelectual (DPI) que facilitan a la bio-piratería, las tecnologías que niegan el control local, las “reformas agrarias” dirigidas por el mercado y la privatización del agua son todos marcas de este modelo de desarrollo destructivo. Este modelo también obliga a las comunidades locales y otros grupos a competir entre sí para el acceso y el control de una cantidad cada vez menor de recursos, así creando conflictos y divisiones sociales.

Preguntas:

• ¿Cómo podemos contrarrestar regimenes de propiedad intelectual (DPI) que no desean que haya patentamiento de ninguna forma de vida?

• ¿Cómo podemos desarticular los poderes de las empresas transnacionales para que sean materialmente y legalmente responsables delante de la sociedad?

• ¿Cómo podemos quitarles los poderes de los IFIs, como la OMC y las instituciones asociadas?

• ¿Cómo podemos parar o debilitar los procesos de privatización y liberalización?

¿Qué podemos hacer?

En el modelo neoliberal del desarrollo, las corporaciones internacionales –con el apoyo activo de las elites del gobierno –controlan la cadena alimenticia desde los insumos, los recursos y la producción, hasta la distribución, el procesamiento y el comercio internacional. La clave a todo esto es la restricción y muchas veces la negación completa del acceso y el control de las comunidades a los recursos naturales y productivos, tanto como la toma de decisiones sobre el cómo organizar y administrar los recursos, la producción y la distribución. La soberanía alimentaría resiste a este régimen corporativo de alimentos y también crea el espacio para reclamar el acceso y el control para desarrollar unos principios de sistemas alimenticios, agrícolas y ecológicos sostenibles.

Preguntas:

• ¿Cómo podemos desarrollar principios y estrategias colectivas comunes para reclamar control sobre los recursos de las comunidades? ¿Cómo podemos globalizar nuestras respectivas luchas y prácticas para crear un movimiento mundial para lograr el control de los pueblos sobre los recursos a los cuales tienen derecho?

• ¿Cómo podemos desarrollar principios conjuntos entre comunidades con diferentes prioridades y necesidades para el uso responsable de los recursos naturales?

• ¿Cómo podemos colectivamente conceptualizar e implementar un sistema agrícola y alimenticio basado en la autonomía y la organización local, los mercados locales y las acciones comunitarias?

[|El Compartir Territorios y Tierras, Agua, Derechos Pesqueros, Aquacultura y Uso de Bosques|]

CONTEXTO

Los territorios enfrentan presiones crecientes, que muchas veces llegan a conflictos serios. Estos conflictos se trata no solamente del uso compartido de recursos naturales como son la tierra, el agua y los bosques, pero a perspectives diferentes sobre los mismos territorios. Sin embargo, en muchos casos estos conflictos son de actores concientes de la necesidad colectiva para la soberanía alimentaria—algunos de estos actores estarán presente en el Forum Nyeleni. Por eso es clave que durante el taller El compartir territorios y tierras, agua, derechos pesqueros, aquacultura y uso de bosques que el grupo de trabajo enfoque los tres ejes siguientes:

• Desarrollar un mejor entendimiento de las expectativas divergentes de diferentes grupos que reclaman el uso de territories—estas expectativas divergentes son fuentes potenciales de conflictos de interés y necesidad que hay que resolver.

• Basado en experiencias concretas, aprender mecanismos de resolución de conflictos entre actores con usos y derechos conflictivos.

• Fortalecer alianzas entre los actores para promover un uso de tierra que respecta y respalda el derecho a la soberanía alimentaria.

¿En pos de que luchamos?

”Todos los pueblos originarios, los pueblos indigenas, las minorías étnicas, los tribus, pescadores, trabajadores rurales, campesinos, los sin tierra, pastorales nomádicos y pueblos desplazados, tienen el derecho de mantener sus relaciones espirituales y materiales para poseer, desarrollar, controlar, usar y construir sus estructuras sociales; para administrar sus tierras y territorios politicamente y socialmente, incluyendo el medio ambiente enterio, el agua, el aire, los lagos, flujos de hielo, flora, fauna y otros recursos que han poseido, ocupado y/o utilizado tradicionalmente. Esto implica el reconocimiento de sus leyes, tradiciones, costumbres, sistemas de tenencia de tierra, y instituciones, además que el reconocimiento de las fronteras territoriales y de las culturas del pueblo. Todo esto constituye el reconocimiento de la auto-determinación y de la autonomía de los pueblos.”

Preguntas:

• ¿• Cómo podemos desarrollar los principios para el comparto justo y equitativo de tierras, de territorios, de la flora y de la fauna y todos los recursos naturales entre diversas comunidades de usuarios?

• ¿Cómo podemos prevenir la usurpación de la fuerza del mercado y de los mecanismos de la gobernancia en cuanto a las tierras, los territorios, la flora y la fauna, y a todos los recursos naturales?

¿En contra de que luchamos?

La privatización de los recursos contribuye fuertemente a una distribución desigual del derecho de accesar y utilizar la tierra y los otros recursos naturales. En ciertas áreas, varios factores contribuyen a agravar las tensiones ya existentes tales como el crecimiento demográfico, la desertificación, el cambio climáctico, las políticas neoliberales, las inversiones en minería y forestería, y la liberalización de mercados. Aún compartiendo una visión comuna sobre el derecho a la soberanía alimentaria y para un manejo sostenible de recursos naturales y de territorios, nosotros enfrentamos sin embargo con intereses divergentes y usos legítimos que pueden provocar conflictos:

• pastores y campesinos en cuanto a acceso a tierra, uso de tierra y el derecho de paso para el ganado;

• pescadores y campesinos sobre el acceso y uso de aguas, y sus modos de producción;

• pueblos indígenas y campesinos buscando nuevas tierras agrícolas;

• campesinos y la expansion de areas urbanas o suburbanas;

• agricultores y ambientalistas en cuando al uso de tierras y modos de producción;

• hombres y mujeres muchas veces no tienen los mismos derechos de acceso a recursos naturales; y

• generalmente, entre grupos sociales que pueden beneficiar del establicimiento de derechos privados sobre tierras y otros recursos.

Preguntas:

• ¿Cómo podemos proponer principios y prácticas para resolver los conflictos que se presentan entre diversas comunidades de usuarios

• ¿Cómo podemos resistir la manipulación de diversas comunidades de usuarios por parte de los gobiernos, de las corporaciones y de otros agentes privados que intentan ganar control sobre territorios comunales y recursos naturales?

¿Que podemos hacer al respecto?

Los conflictos relacionados con acceso y control de territorios y recursos naturales van aumentandose. El arbitraje de conflictos se convierte en un proceso inevitable, y surgen nuevos tipos de conflictos. Es necesario construir alianzas y nuevas formas de solidaridad. El acceso a territorios, tierra, agua y bosques es uno de los fundamentos para construir la justicia social y la solidaridad, también en cuanto a futuras generaciones. [|“… el Estado debe garantizar control comunitario sobre los recursos naturales por campesinos, pescadores, pastores y comunidades bosqueras, y por pueblos indígenas, a que pueden seguir viviendo y trabajando en el campo y en las costas por medio de derechos colectivos y comunitarios.” (Declaración sobre "Tierra, Teritorios y Dignidad" Forum, Porto Alegre, 6-9 Marzo de 2006).|] Impera entonces desarrollar un sistema de normas (al nivel local, regional y global) para los territorios, tierras, aguas y forestas: reglas sobre acces, uso, derechos y responsabilidades. Es necesario poder establecer sistemas de resolución de conflictos que no solamente son eficaces pero también legítimos y acceptados colectivamente.

Preguntas:

• ¿Como se puede considerar los intereses legítimos de diferentes actores?

• ¿Cuales son unas experiencias exitosas de resolución de conflictos en cuanto a territorios, tierras, aguas y bosques?

• ¿Como los movimientos sociales pudíeran mejorar el diálogo entre actores conflictivos para evitar los conflictos? ¿Cuales mecanismos son necesarios para manejar y resolver conflictos?

• ¿Cuales estratégias se necesita desarrollar para poder involucrar actores de los movimientos sociales en la definición y la implementación de mecanismos estructurales para manejar conflictos en territorios, mientras respectan los reclamos divergentes legítimos además del derecho a la soberanía alimentaria?

• ¿Como pueden los actores competitivos de los recursos naturales andan desde una visión política compartida hacia la construcción de luchas comunas (dentro del contexto de la soberanía alimentaria en los niveles locales, regionales y globales)?

[|Conflictos y desastres: ¿Cómo responde el movimiento por la Soberanía Alimentaria a nivel local e internacional?|]

CONTEXTO

Mientras el calentamiento global, la conmoción política y la escasez de recursos naturales aumentan, prevemos que los conflictos y los desastres lamentablemente se multiplicarán en todo el mundo. Por lo tanto, la discusión acerca de cómo impactan sobre nosotros y cómo respondemos, es importante para el movimiento por la soberanía alimentaria, pero ha recibido poca atención hasta el momento. Muchos desastres no son “naturales”, aunque son detonados por eventos climáticos o sísmicos que están más allá de nuestro control. Los efectos desastrosos de estos eventos son el resultado de actividades humanas como la deforestación, la eliminación de manglares, la quema de combustibles fósiles, la construcción por debajo de los estándares, y la mayoría de ellos tienen un mayor impacto sobre los pobres, quienes sufren más severamente, por ejemplo, las inundaciones, terremotos y huracanes.

Los conflictos, guerras, ocupaciones y desastres tienen una relación similar y compleja con la soberanía alimentaria. Hemos visto casos donde la falta de soberanía alimentaria ha conducido a conflictos y desastres “naturales” de origen humano. Por otra parte, la lucha por el control de los recursos naturales constituye la raíz de muchos conflictos, tanto locales como internacionales. La respuesta típica de los donantes y los gobiernos al “apoyar” a las comunidades afectadas por guerras o desastres naturales, es el envío de ayuda alimentaria, lo cual en realidad constituye un ataque a la soberanía alimentaria. Las guerras y los desastres son crecientemente utilizados como oportunidades para tomar territorios, mercados y recursos naturales de pueblos que son forzados a abandonar sus tierras y vivir como refugiados. Las guerras también contaminan tierras agrícolas y forestales, así como recursos hídricos, y convierten a la producción de alimentos en una actividad extremadamente riesgosa para las comunidades. Los proyectos de “reconstrucción” tras los conflictos/ guerras/ desastres frecuentemente privan a las comunidades afectadas de sus tierras y otros recursos productivos.

Es importante que examinemos casos de cómo un abordaje desde la soberanía alimentaria ha contribuido al fortalecimiento de las comunidades en contra de los impactos de conflictos y desastres. Al examinar casos exitosos de planificación local de emergencia y preparación y respuesta para desastres, podemos intentar identificar los “elementos” del éxito. Igualmente es importante realizar una evaluación crítica de la ayuda alimentaria para poder exponer los intrincados vínculos entre la política y el hambre. Finalmente, debemos examinar qué tan exitosos han sido nuestros intentos por lograr solidaridad internacional frente a los conflictos, guerras y desastres, y cómo podemos fortalecerlos.

¿En pos de qué estamos luchando?

¿La soberanía alimentaria tiene alguna relevancia real para las comunidades que sufren conflictos o desastres? ¿El movimiento por la soberanía alimentaria solo es útil para movilizar la solidaridad internacional, o existen formas prácticas en que el movimiento ha sido o puede ser útil en situaciones de conflicto o desastre? ¿Qué implica la soberanía alimentaria para los/las niños/as, jóvenes y mujeres que son los principales expuestos a los daños que generan esos conflictos, ya que su vínculo con la tierra es mucho más cercano que el de los frecuentemente móviles hombres? ¿Cómo podemos describir los ejemplos positivos de respuesta a los desastres y conflictos que sirven para fortalecer la soberanía alimentaria, construir resistencia y movimientos?

¿En contra de qué luchamos?

• La ayuda alimentaria ha sido una herramienta para la degradación ambiental y el reemplazo de los esfuerzos nacionales orientados a la producción de alimentos y la soberanía alimentaria.

• ¿Cómo podemos detener la ayuda alimentaria innecesaria y otras formas destructivas de asistencia internacional, que no son sólo traídas a nosotros por organizaciones internacionales y gobiernos, sino también por ONGs?

• ¿Cómo podemos resistir la apropiación de tierras y otros recursos que sobreviene a los proyectos de “reconstrucción” de conflictos y desastres?

¿Qué podemos hacer al respecto?

• ¿Qué ejemplos positivos de misiones de solidaridad internacional y campañas en el mundo pueden servirnos para respaldar la defensa de la soberanía alimentaria?

• ¿Qué campañas e iniciativas comunes podemos construir para apoyar a las comunidades afectadas por conflictos, guerras y desastres, basadas en los principios de la soberanía alimentaria?

• ¿Cómo podemos realizar una demanda y campaña colectiva por la soberanía alimentaria que esté en el centro de los programas de reconstrucción tras conflictos, guerras y desastres?

[|Condiciones Sociales y Migración Forzada|]

CONTEXTO

La liberalización del comercio agrícola internacional, la apertura forzada de los mercados nacionales, la reducción de los impuestos aduanales, la imposición de cuotas de importación por la Organización Mundial del Comercio (OMC)... todo esto ha empeorado la crisis económica que afecta las zonas rurales del planeta. La creciente competencia entre los productores ha resultado en una baja general de precios de los productos agrícolas, algunas veces a niveles insostenibles por debajo del costo de producción, lo que ha traído la aceleración del éxodo rural hacia las ciudades porque los campesinos ya no pueden sobrevivir trabajando sus tierras. Las infraestructuras rurales, servicios sociales, salud, educación y cultura son reducidas ya que la mayoría de los recursos se destinan a la población urbana donde los servicios pueden ser vendidos a corporaciones privadas. Es así como la brecha entre las zonas rurales y las áreas urbanas crece incesantemente.

Al principio, la migración es solamente interna. La gente deja las zonas rurales o las regiones pobres para tratar de sobrevivir en las grandes ciudades, donde se instalan en asentamientos precarios que pronto se convierten en los cinturones de pobreza que rodean la ciudad. Los gobiernos, preocupados por la creciente presencia masiva de gente pobre a sus puertas, aplican soluciones de corto plazo para tratar de proporcionar raciones diarias de comida a precios accesibles. Para mantener bajos los precios de la canasta alimenticia básica, entonces subsidian las importaciones de alimentos provenientes del Norte y entregan su destino a las multinacionales, como Cargill, que en muchos casos, terminan controlando así hasta el 50 por ciento del abasto a la cadena alimenticia de algunos países. Esto naturalmente crea un círculo vicioso. La migración rural además produce altos índices de desempleo provocando una competencia salarial entre trabajadores y empleadores, abriendo así las puertas al desplazamiento, chantaje y otros ataques en contra de las formas de organización colectivas como los sindicatos.

La mayor parte del tiempo, el éxodo rural interno hacia las ciudades es solamente la primera etapa del proceso migratorio. Pero la pobreza y el hambre empujan a los migrantes a buscar horizontes más lejanos. El resultado son las corrientes migratorias dentro del continente así como entre varios continentes.

La situación de los refugiados económicos continúa deteriorándose. Primero están los contrabandistas fronterizos quienes los someten a condiciones inhumanas y los despojan de su poco dinero. Luego, tienen que enfrentar a las policías y fuerzas armadas de los países a los que intentan llegar. El número de migrantes que han perdido la vida intentando alcanzar esa posibilidad de sobrevivencia sigue aumentando y ha alcanzado niveles alarmantes. Pero esto no detiene las crecientes olas migratorias. ¿Hay una prueba más contundente de la perversidad de las políticas neoliberales?

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que más de 200 millones de migrantes viven bajo muy malas condiciones económicas, sociales y culturales en el país de destino, con la única esperanza de ganar un poco de dinero para enviarlo a su país de origen y sostener a sus empobrecidas familias. La migración hacia el Norte priva a muchos países de una fuerza de trabajo joven y dinámica. La creciente “fuga de cerebros” hacia el Norte provoca que muchos países pierdan una fuerza de trabajo educada y con conocimientos esenciales en detrimento cada vez mayor de las economías de los países del Sur global. Pero además, la migración tiene un gran impacto en la relación entre el hombre y la mujer que agudiza las condiciones económicas ya de por si precarias de la mujer.

Las consecuencias de la creciente migración rural, sea interna o a través de las fronteras, no solamente son económicas. Cuando la mujer o el hombre dejan a sus familias y sus comunidades para tratar de sobrevivir en otras partes, toda la sociedad rural sufre. Ocasiona cambios al consumo de comida,

acabando constantemente con el conocimiento nativo, la experiencia indígena y las identidades culturales locales.

El dinero que cada año envían los migrantes a sus familias y a sus comunidades se convierte en un elemento vital para la sobreviviencia económica de las mujeres, hombres y niños que los migrantes han dejado atrás, creando una nueva forma de dependencia.

¿En pos de que luchamos?

Estamos luchando por precios justos para los productores de alimentos (pescadores, pastores y campesinos) que les permita tener una vida digna. Reafirmamos que las poblaciones pobres de las zonas urbanas tienen derecho a comida saludable, nutritiva y apropiada a su cultura, así como a recursos para producir su propia comida. Si fueran necesarios, los subsidios deben ser establecidos en cooperación con organizaciones urbanas y movimientos para que un aumento en los precios de alimentos no tenga un impacto negativo en el nivel de vida de la gente pobre. Se debe equilibrar el financiamiento para servicios sociales, salud, educación y cultura entre las necesidades de las poblaciones urbanas y las poblaciones rurales. Se deben desarrollar las infraestructuras rurales para disminuir la vulnerabilidad de la gente que vive en el campo.

Preguntas: • ¿Qué ejemplos de iniciativas concretas para frenar corriente de la migración forzada existen?

• ¿Cómo podemos asegurar el derecho a la comida para la gente pobre urbana?

• ¿Cómo podemos desarrollar agendas comunes con los migrantes en los sectores alimenticios y agrícolas?

¿En contra de qué luchamos?

La migración forzada es una consecuencia directa de las políticas neoliberales dictadas por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la OMC. Luchamos contra la criminalisación de los migrantes ya que ellos son las principales víctimas de los “esquemas de desarrollo” de esas organizaciones que solamente ven el mundo en términos económicos y mercantilización. Luchamos en contra de la lógica que reduce a los ciudadanos a mano de obra barata y que considera la comida como una mercancía barata que puede alimentar a las poblaciones urbanas, sumidas en la pobreza y el hambre debido a las políticas neoliberales, a expensas de las áreas rurales.

Preguntas: • ¿Cómo podemos, junto a los sindicatos y las organizaciones de migrantes, fortalecer nuestra lucha común y atacar las políticas de mano de obra barata creadas por los gobiernos para beneficio de las compañías privadas?

• ¿Cómo podemos ser más efectivos en nuestra lucha en contra de la represión contra los migrantes de parte tanto de los gobiernos como de las compañías privadas?

¿Qué podemos hacer al respecto?

Preguntas:

• ¿Cómo podemos establecer una agenda política común basada en luchas conjuntas y actividades de solidaridad entre los migrantes, poblaciones rurales y la gente del campo? ¿Cómo podemos llevar estas luchas comunas a los planos locales, nacionales e internacionales?

• ¿Qué pasos concretos podemos tomar para apoyar a las organizaciones de los migrantes, especialmente aquellos que laboran en el sector alimenticio y agrícola? [|Modelos de Producción: Los Impactos Sociales en la Soberanía Alimentaria, las personas, sus Medios de Subsistencia y el Medio Ambiente|]

CONTEXTO

Existen dos modelos contradictorios de desarrollo rural y de producción: 1. La Agro-Industria, la Pesca y la Acuacultura Industrial producen componentes alimenticios en monocultivos para los mercados globales controlados por unas pocas empresas transnacionales. Estas están apoyadas por instituciones de investigación publicas y privadas y son promovidas como si fueran por la “seguridad alimentaria”; sin embargo dañan a los/as pequeños/as agricultores/campesinos/as, pastores/as/pastoralistas, pescadores/as artesanales y pueblos indígenas. También dañan al medio ambiente - a los suelos, recursos hídricos, agro-ecosistemas y a nuestra biodiversidad planetaria y los sistemas que apoyan y aseguran la vida terrestre. Son unos de los mayores contribuyentes a la actual crisis de agua y al calentamiento global a través del uso intensivo de combustibles fósiles para la producción de fertilizantes químicos, agroquímicos, la producción, el transporte, el procesamiento, la refrigeración, y la distribución a detallistas; cada unidad de energía producida por los alimentos requiere una cantidad varias veces más grandes de insumos de energía fósil. La producción industrial controlada por las corporaciones está basada en el uso intensivo de capital y protegida por patentes y reglas comerciales. Esto facilita que las corporaciones capturen y tomen control de los mercados de insumos (semillas (modificadas), razas de animales, recursos hídricos, fertilizantes) y productos (alimentos, granos para alimentar animales, biocombustibles, fibras y materias primas industriales) para adueñarse de los ecosistemas, sobreexplotar el medioambiente y degradar los recursos naturales. Los resultados son la erosión de los suelos, la pérdida de la biodiversidad, la deforestación, la desertificación, la contaminación y el agotamiento del agua y la polución de los mares. Estos costos nunca se incluyen en el precio pagado por los productos. Este enfoque busca controlar y transformar la naturaleza más que trabajar dentro de sus parámetros.

2. La producción agroecológica, el pastoralismo y la pesca artesanal son diversos y multifuncionales produciendo muchos bienes como ser alimentos, ropa, materiales de construcción: al igual que productos que se pueden vender e intercambiar, y proveen funciones de los ecosistemas necesarios para las comunidades locales (agua limpia, suelos sanos). Son altamente productivos en términos de área, insumos y energía utilizados. Estos métodos de producción y cosecha están centrados en las personas considerando roles decisivos para hombres y mujeres. Adicionalmente son intensivos en cuanto al conocimiento y mantienen medios de subsistencia. Dependen de y proveen variedades de plantas y animales desarrollados localmente que están adaptados a las condiciones climáticas locales-tales como variedades de semillas resistentes a las sequías, variedades que crecen en pantanos y zonas inundadas, ganado resistente a las enfermedades, etc. No dependen de agroquímicos. Sostienen a los agroecosistemas - trabajan a favor de y no en contra del medio ambiente - resultando en mayor productividad. Estos enfoques no buscan transformar a la naturaleza, pero en su lugar, desarrollan sinergias con la misma creando espacio para la experimentación local y para construir el almacén de conocimientos que pueda ser compartido, sin altos costos. Son resistentes en vista al cambio climático y otras amenazas y no son “hambrientos por el carbón” ni dependientes de combustibles fósiles: por cada unidad de energía de insumo, pueden producir hasta 10 veces más energía alimentaria. Los métodos de producción agro-ecológicos de pequeña escala y las prácticas de pesca artesanal no pueden ser adueñados o apropiados por un individuo. Estas prácticas facilitan el control local de los sistemas alimentarios, es decir, logran la soberanía alimentaria.

¿En pos de que luchamos? • ¿Cómo podemos promover el uso de métodos de producción agroecológicos de pequeña escala y de pesca artesanal localmente controlados y diversos en todas las regiones del mundo?

• ¿Cómo podemos asegurar que los alimentos producidos agroecológicamente a nivel local sean disponibles a este nivel cuando tantos alimentos son exportados y cuando los productores locales a menudo no tienen suficiente para comer?

• ¿Cómo adoptarán las futuras generaciones estos métodos de producción y cosecha?

• La mayoría de los métodos de producción de alimentos, pastoralismo y pesca de pequeña escala son sostenibles ecológicamente - pero no todos. Si algunos/as deciden producir de manera insostenible, ¿cuáles son las implicaciones que esto tendrá para su reivindicación a la soberanía alimentaria, para su rol dentro del movimiento de soberanía alimentaria y para el movimiento en su totalidad?, ¿quién debería tener el poder de hacerles cambiar sus métodos de producción si estos afectan la soberanía alimentaría de otros?

• ¿Es que la producción debería basarse solamente en los recursos locales, o en los recursos que están “dentro del control de” los productores locales? ¿Cuál es la “huella de carbón/ambiental” aceptable para los sistemas de soberanía alimentaria? Si, por ejemplo, los/as agricultores/as de países ricos importan alimentos para sus animales producidos de manera sostenibles en países menos industrializados para producir leche, huevos o carne, ¿es que esto puede contribuir a la soberanía alimentaria? • Muchos gobiernos han firmado acuerdos internacionales en relación a los alimentos y al medio ambiente que apoyan estos cambios. ¿Cómo podemos asegurar que estos acuerdos se cumplan?

¿En contra de qué luchamos? • ¿Cómo podemos fomentar el desmantelamiento de la agro-industria y la conversión de la producción industrial a sistemas agro-ecológicos, la protección de áreas de pastoreo y la prohibición de prácticas pesqueras destructivas? • Dados los impactos combinados del cambio climático y la reducción de reservas petroleras, ¿cómo podemos utilizar la lucha contra el Calentamiento Global y la privatización del agua como oportunidades para forzar cambios en los hábitos alimentarios y los métodos de producción y cosecha? • ¿Cómo podemos desafiar la carrera por producir biocombustibles para los ricos en vez de producir alimentos para las personas?

¿Qué podemos hacer al respecto? • ¿Cómo desarrollamos un entendimiento colectivo y común de la soberanía alimentaria basado en una producción, distribución y consumo agroecológico sostenible?

• Las supuestas “políticas de alimentos baratos” que nutren el modelo insostenible de producción agro-industrial, se encuentran al centro de la crisis actual. ¿Cómo podemos unir a los/as productores/as (campesinos/as, agricultores/as familiares, pastoralitas, trabajadores/as agrícolas y de procesamiento de alimentos, pescadores/as artesanales, pueblos indígenas) con los consumidores urbanos para luchar en contra de estas políticas y garantizar alimentos saludables, a precio módico, diversos y ambientalmente sostenibles para todos/as, incluyendo a la población urbana y sobre todo a los hambrientos? ¿Es que una campaña contra los monocultivos industriales (eucalipto, la soya, biocombustibles etc.) y las industrias pesqueras y de acuacultura industriales controladas por las TNCs, podría ser una prioridad de la agenda de acción?

• ¿Cómo podemos tener una causa en común con todos/as los/as ciudadanos/as preocupados/as por el futuro del planeta, las futuras generaciones, con su salud, la calidad de los alimentos y la necesidad de una gestión cuidadosa del medio ambiente local y global, incluyendo los impactos del calentamiento global? ¿Cómo podemos enlistarlos en la lucha por la soberanía alimentaria?

[|Nyéléni 2007 Foro para la Soberanía Alimentaria

23 - 27 de febrero 2007, Sélingué, Malí

HACIA UNA AGENDA DE ACCION PARA LA SOBERANÍA ALIMENTARIA|]

[/Febrero 2007/]

De: El Comité de Pilotaje Internacional (CPI)

Para: Los/as participantes

En Nyéléni 2007, los/as delegados/as discutirán asuntos relevantes de la soberanía alimentaria para profundizar el entendimiento colectivo, fortalecer el diálogo dentro y entre los sectores y los grupos de interés, y para formular estrategias colectivas y una agenda para la acción.

Para enfocar la discusión y organizar el debate, el Comité de Pilotaje Internacional (CPI) propone que se formen siete grupos de trabajo temáticos y que cada uno de ellos discuta un tema específico siguiendo tres pasos en la discusión. Paso 1: ¿En pos de qué luchamos? Paso 2: ¿En contra de qué luchamos? Paso 3: ¿Qué podemos hacer al respecto? Los siete temas propuestos son: 1) Las políticas del comercio internacional y los mercados locales; 2) La tecnología y el conocimiento local; 3) El acceso a y el control sobre los recursos naturales—la tierra, el agua, las semillas y las razas de ganado; 4) El Compartir Territorios y Tierras, Agua, Derechos Pesqueros, acuacultura y Uso de Bosques; 5) Los conflictos y los desastres naturales: cómo responder a nivel local e internacional; 6) Las condiciones sociales y la migración forzada; y 7) Los modelos de producción: los impactos sociales en la soberanía alimentaria, las personas, sus medios de subsistencia y el medioambiente. Los grupos de trabajo temáticos son el espacio central del Foro y donde se realizará el verdadero trabajo.

Este documento comienza haciendo una síntesis del actual marco político de la soberanía alimentaria. A continuación, expande cada uno de los tres objetivos claves del Foro y los resultados esperados de cada uno de los grupos de trabajo temático. El anexo a este documento contiene siete notas breves para guiar las discusiones de cada uno de los grupos de trabajo temáticos.

El Marco Político de la Soberanía Alimentaria

La soberanía alimentaria es una propuesta política. Después de varios años desarrollándola, La Vía Campesina la presentó a nivel internacional durante el Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996. De allí en adelante, muchos movimientos sociales, organizaciones y otros la han adoptado y participado en desarrollar la manera en la cual se describe a la soberanía alimentaria y cómo se la puede implementar. En los debates constantemente se tocan asuntos y desafíos nuevos. La soberanía alimentaria provée el espacio para una rica diversidad de propuestas concretas adecuadas a las situaciones locales y nacionales, a las diferentes culturas, y a las aspiraciones y necesidades de pueblos diferentes. Coloca a los/as agricultores/as, los/as pastoralistas/ pastores/as, los/as pescadores/as, los pueblos indígenas, y otros/as productores/as de alimentos al igual que a los/as consumidores/as en el centro del desarrollo de las políticas alimentarías y agrícolas en lugar de centrarse en las demandas de los mercados y la producción corporativa de alimentos. La soberanía alimentaria incluye y defiende los intereses de las generaciones futuras. La Soberanía Alimentaria representa una agenda contrapuesta a las políticas neoliberales del comercio globalizado y la “seguridad alimentaria” actualmente definidas por el régimen alimentario establecido por las corporaciones y sus modelos de producción agro-industrial. Ofrece tanto una estrategia para resistir y desmantelar dicho régimen, como también ofrece direcciones para mejorar los sistemas alimentarios, agrícolas, pastorales/pastoralistas, y pesqueros.

La soberanía alimentaria no está en contra del comercio ni de la seguridad alimentaria per se. Es mas, la soberanía alimentaria estipula una seguridad alimentaria verdadera y un comercio justo dando prioridad a los mercados, productores/as y consumidores/as locales. La soberanía alimentaria apoya a la agricultura liderada por los/as agricultores/as, la pesca enfocada en los/as pescadores/as, el pastoreo/pastoralismo liderado por los/as pastores/as, todo esto en base a la sostenibilidad medioambiental, social y económica, en contraposición a la producción de alimentos dirigida por los agronegocios industriales y las corporaciones. La soberanía alimentaria promueve la formulación de políticas y prácticas de comercio al servicio del derecho de los pueblos y la gente a producir y cosechar alimentos inocuos, saludables, y ecológicamente sustentables.

La Soberanía Alimentaria ha sido descrita de la siguiente manera:

• el derecho de los individuos, los pueblos, las comunidades y los países a definir sus propias políticas agrícolas, laborales pesqueras, alimentarias, y de gestión de la tierra y los recursos hídricos, que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiadas a sus circunstancias particulares;

• el verdadero Derecho a la Alimentación y a producir alimentos, lo que significa que todos tienen el derecho a alimentos inocuos, nutritivos y culturalmente apropiados, a los recursos para producir alimentos, y la posibilidad de mantenerse a si mismos y a sus sociedades;

• el derecho a proteger y a regular la producción y el comercio interno y a impedir el dumping de alimentos y la innecesaria ayuda alimentaría en los mercados nacionales;

• autosuficiencia alimentaria hasta el punto deseado;

• el manejo del uso, los derechos y el control sobre los recursos naturales – la tierra, el agua, las semillas, las razas de ganado y toda la biodiversidad agrícola, sin restricciones por los derechos de propiedad intelectual y sin OGMs ;

• basada en y apoyando la producción y la cosecha ecológicamente sustentables, principalmente la producción agro-ecológica y la pesquería artesanal. •

Para controlar la producción alimentaria, los/as pequeños/as agricultores/as y los/as campesinos, los/as pastores/as y pastoralistas, los/as pescadores/as, la gente que vive en los bosques, los pueblos indígenas y otros/as productores/as de alimentos a pequeña escala tienen que ser activa y decisivamente involucrados/as en el proceso de formulación de políticas. Las mujeres productoras de alimentos, juegan un papel primordial en su producción, el mantenimiento de la diversidad agrícola y la nutrición familiar. Ellas específicamente tienen que ser involucradas directa y activamente en la toma de decisiones políticas y en la definición de las prioridades de investigación, si éstas van a responder a sus necesidades y en consecuencia a las necesidades de la comunidad entera.

Como un marco amplio que incluye la producción, la distribución, el intercambio y el consumo, la soberanía alimentaria tiene también implicaciones importantes para los/as jóvenes rurales. El reavivar y fortalecer las economías locales y asegurar que las comunidades rurales tengan los recursos necesarios para ser autosuficientes, significa que los/as jóvenes tendrán oportunidades para desarrollarse y tener trabajo.

Los Grupos de Trabajo Temáticos

Nyéléni 2007, el Foro para la Soberanía Alimentaria tiene tres objetivos. Después de cada uno de los objetivos, hay una descripción del contexto para las discusiones, dentro de cada uno de los Grupos de Trabajo Temáticos, y también los Pasos propuestos para estructurar las discusiones que nos llevarán a una agenda de acción para la soberanía alimentaria.

En el Anexo a este documento se encuentran las notas guía para las discusiones de cada tema.

Profundizando nuestra compresión de la soberanía alimentaria

Objetivo 1: “profundizar la compresión y el significado de “la soberanía alimentaria”: ¿qué significa soberanía alimentaría para nosotros? ¿qué tipo de producción y consumo de alimentos defendemos?”

Al momento, diferentes movimientos y organizaciones utilizan definiciones de soberanía alimentaria que son levemente diferentes y hay diferentes interpretaciones sobre lo que incluyen las políticas de soberanía alimentaría. Es por eso necesario discutir y profundizar nuestro entendimiento común de la soberanía alimentaria. También es importante desarrollar más el concepto de soberanía alimentaria, discutir los desafíos, los principios, lo que significa para diferentes sectores, cómo se pueden resolver posibles conflictos, etc.

La soberanía alimentaria incluye una rica diversidad de iniciativas locales y políticas que son apropiadas para situaciones locales y nacionales, culturas diferentes y las aspiraciones y necesidades de diferentes pueblos. Sin embargo, dentro de esta diversidad, los puntos de vista y principios comunes tienen que ser claros. La soberanía alimentaria pone al centro de las políticas alimentarias y agrícolas a los/as agricultores/as-campesinos/as, pastoralistas-pastores/as, pescadores/as, pueblos indígenas, y otros/as productores/as de alimentos al igual que a los/as consumidores en lugar de centrarse en el mercado y el sector corporativo. La soberanía alimentaria también define el modelo de producción y consumo de alimentos que defendemos. El dumping y las tecnologías tales como el Terminator y los OGMs son ejemplos de lo que no es aceptable bajo el marco de la soberanía alimentaria, porque éstos tienen fuertes impactos negativos en las comunidades, el medioambiente y en el modelo de la producción y el consumo que defendemos.

Desafortunadamente, la soberanía alimentaria está siendo cooptada por el sistema neoliberal dominante y algunos de sus actores, como el presidente Chirac de Francia. Ellos la definen de acuerdo a sus intereses. Por ejemplo, hablan de soberanía alimentaria para los países, pero al mismo tiempo, no critican las prácticas de dumping de sus propios países. La palabra “soberanía” también ha tenido varias connotaciones históricas diferentes en muchos países, lo que la hace un término recibido positivamente en algunos países, mientras que en otros se la asocia con puntos de vista nacionalistas y regresivos. Algunos perciben la soberanía alimentaria como un principio político que la comunidad internacional debe respetar en relación a los estados-naciones. Otros la usan para justificar políticas de comercio agropecuario que benefician a las corporaciones y los grandes productores comerciales. El Foro para la Soberanía Alimentaría Nyéléni 2007 trata de la soberanía alimentaria de los PUEBLOS la cual será definida por los movimientos sociales. Es un “vehículo,” un conductor para nuestro proyecto político colectivo y nuestras estrategias y acciones conjuntas sobre la producción y el consumo en todos los niveles.

La soberanía alimentaria está bajo ataque, los actores del modelo neoliberal dominante quieren conquistar y destruir nuestro modelo de producción y consumo para tomar control de los recursos naturales, y los sistemas de producción y el consumo. Tenemos que definir muy claramente contra quién estamos luchando, quiénes son nuestros enemigos en común y dónde tenemos que enfocar nuestras energías conjuntas.

Fortaleciendo el diálogo entre sectores

Objetivo 2: “fortalecer el dialogo y la construcción de alianzas entre diferentes sectores y grupos de interés buscando mejorar el entendimiento de sus análisis, metas y estrategias.”

En este momento, organizaciones en los diferentes sectores (los/as campesinos/as/agricultores/as, los/as pescadores/as, los pueblos indígenas, los/as pastores/as-pastoralistas, los/as consumidores/as/ movimientos urbanos y trabajadores/as) trabajan juntos en niveles diferentes. Aunque dicha colaboración está creciendo, todavía hay una fuerte necesidad de fortalecerla. El Foro nos ofrece una oportunidad importante para ayudarnos a crear un espacio y un proceso más fuerte para el diálogo entre sectores y la colaboración después de Nyéléni. Los sectores y las organizaciones pueden lograr un mejor entendimiento de las metas y estrategias de cada uno, ser capaces de fortalecer y apoyarse en sus respectivas luchas y de definir prioridades conjuntas realizables para las estrategias y acciones que se definan.

Las discusiones sobre los conflictos de intereses que existen entre sectores son de crucial importancia, por ejemplo los conflictos entre los/as pequeños/as agricultores/as y los/as pastoralistas o los pueblos indígenas. Tenemos que identificar mecanismos para analizar estos conflictos y encontrar maneras de resolverlos o de tratarlos de manera equitativa en nuestras luchas colectivas. Para hacer esto, podemos aprender de las muchas experiencias existentes a nivel nacional. Un Grupo de Trabajo Temático va a enfocarse específicamente y a profundidad en este asunto, pero todos/as van a tratarlo de cierto modo, ya que cada grupo de trabajo temático incluirá delegados/as de todos los sectores.

Formulando estrategias colectivas y una agenda de acción

Objetivo 3: “establecer estrategias conjuntas, una agenda de acción conjunta y aumentar nuestro compromiso conjunto en la lucha por la soberanía alimentaria.”

Tenemos que encontrar formas de aumentar la presión sobre el modelo de desarrollo neoliberal dominante y forzarlo a batirse en retirada. Esto permitiría los cambios en las políticas y acuerdos nacionales e internacionales que son urgentemente necesarios para alcanzar la soberanía alimentaria para todos los pueblos. Por eso, tenemos que ponernos de acuerdo en compromisos políticos claros y conjuntos para las estrategias y las luchas que serán llevados adelante bajo la responsabilidad compartida de todos los sectores. Tenemos que definir prioridades colectivas reales, prioridades que son prioridades para TODOS los sectores en vez de elaborar un catálogo de pedidos en el que cada sector, región u organización añade las prioridades que le atañen. Esto requiere un debate intenso dentro y entre los sectores y un análisis profundo del contexto actual. Para decidir dónde enfocar nuestra energía COLECTIVA, tenemos que ponernos de acuerdo en las prioridades colectivas a las que pueden contribuir todos los sectores.

Los Siete Grupos de Trabajo Temáticos

Los temas incluyen algunos de los asuntos más importantes relacionados con la soberanía alimentaria que varios sectores y grupos de interés (medioambiente, mujeres y jóvenes) han mencionado. Dentro de cada uno de estos temas, se propone que los delegados enfoquen el debate en los asuntos claves que son percibidos como centrales al tema y que posiblemente pueden desarrollarse en prioridades de acción. Cada grupo de trabajo temático discutirá su tema en relación con los asuntos específicos mencionados (vea el anexo) y de acuerdo a los asuntos generales que afectan a:

• la soberanía alimentaria

• el género

• los jóvenes

• el medioambiente

Cada grupo de trabajo temático también buscará formas de fortalecer activa y decisivamente la participación de los sectores en los procesos de formulación de políticas de manera que ellos puedan tener control sobre los sistemas alimentarios, agrícolas, pastoriles/pastoralistas pesqueros, la protección ambiental, las agendas de investigación y las políticas que las enmarcan.

Se propone que cada grupo de trabajo temático discuta los asuntos en tres pasos: Paso 1: ¿En pos de qué luchamos? ¿Qué significa la Soberanía Alimentaria para nosotros? ¿Qué tenemos en común? ¿Qué defendemos? ¿Qué hacemos para sostenerlo? Énfasis especial en lo que significa la Soberanía Alimentaria a nivel local. Paso 2: ¿En contra de qué luchamos? ¿Qué nos impide alcanzar la Soberanía Alimentaria? ¿Cuáles son los problemas? ¿Cómo nos afecta el neoliberalismo (a nivel local e internacional)? ¿Cuáles son nuestras tensiones internas potenciales o los conflictos de intereses y cómo los superamos? Paso 3: ¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Cuáles son nuestras luchas colectivas? ¿Cómo fortalecemos nuestros movimientos (a nivel local e internacional)? ¿Cómo podemos aumentar nuestra resistencia? ¿Cómo podemos trabajar mejor juntos y apoyarnos mutuamente? Cada grupo de trabajo temático concluirá proponiendo:

Una prioridad clave para la acción, una campaña, etc.

• Una prioridad clave para fortalecer el diálogo y los movimientos mismos.

El Anexo incluye apuntes para guiar las discusiones de cada tema:

1) Las políticas del comercio internacional y los mercados locales

2) La tecnología y el conocimiento local

3) Acceso a y control sobre los recursos naturales – la tierra, el agua, las semillas y las razas de ganado

4) El Compartir Territorios y Tierras, Agua, Derechos Pesqueros, Acuacultura y Uso de Bosques;

5) Los conflictos y los desastres: cómo responder a nivel nacional e internacional

6) Las condiciones sociales y la emigración forzada

7) Los modelos de producción: los impactos sociales en la soberanía alimentaria, las personas, sus medios de subsistencia y el medioambiente.

LOS RESULTADOS

Los resultados de las tres sesiones de cada grupo de trabajo temático, y específicamente las prioridades claves que sean acordadas por los delegados/as, serán resumidas por el/a presidente/a del Grupo de Trabajo apoyado por el/a facilitador/a y el personal de apoyo. El resumen contribuirá a la ‘Síntesis’ del Foro, que describirá el entendimiento de la soberanía alimentaria que tienen los/as delegados/as y las estrategias y acciones propuestas. También incluirá una Agenda de Acción.

PÁGINA EN BLANCO

Las políticas del comercio internacional y los mercados locales

[|La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas alimentarias y agrícolas, proteger y regular la producción agropecuaria nacional y el comercio para alcanzar metas de desarrollo sustentable; determinar hasta qué punto desean ser autosuficientes; restringir el dumping de productos en sus mercados y; darle la prioridad de uso y los derechos sobre los recursos acuáticos a las comunidades que dependen de la pesca. La soberanía alimentaria no niega el comercio, sino que promueve la formulación de políticas y prácticas de comercio al servicio del derecho de los pueblos y la gente a una producción inocua, saludable y ecológicamente sustentable. |]

CONTEXTO

El comercio internacional actualmente se basa en formas de producción no sustentables y es controlado por las empresas transnacionales (ET). Éstas utilizan su poder para apoderarse de los sistemas alimentarios locales (y nacionales), obligando a las personas a comprar alimentos que estas controlan. A través de mecanismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC), los tratados de libre comercio bilaterales o regionales, las ET están estableciendo, controlando y beneficiándose de los mercados globales de alimentos y materias primas agrícolas. Destruyen los medios de subsistencia y las economías locales e impiden que los pueblos tengan alimentos suficientes, inocuos y saludables, producidos de forma ecológicamente sustentable. Para lograr la soberanía alimentaria, es necesario reducir el comercio internacional de alimentos y su regulación debe sacarse del ámbito de la OMC y devolverse al control democrático de los productores y los consumidores. Nuevas formas de gobierno deben asegurar que los impactos negativos del comercio internacional, por ejemplo el ‘dumping’, sean detenidos, dándole prioridad a los mercados locales. Estos temas comerciales no pueden separarse de aquellos relacionados al conocimiento/ control/ cuidado/ acceso a recursos naturales, semillas, tierra, agua y biodiversidad, todos los cuales se ven afectados por los Tratados de Libre Comercio (TLC)/ OMC/ Acuerdos de Asociación Económica (AAE)/ acuerdos comerciales bilaterales, etc, debido a las regulaciones en materia de inversiones y propiedad intelectual, entre otras. Pero estos temas están cubiertos hasta cierto punto en otros grupos de trabajo temáticos.

¿En pos de qué estamos luchando?

Para acortar la distancia y estrechar el vínculo entre productores y consumidores y para sacar a la agricultura de la OMC. Estrechar los vínculos entre productores y consumidores eleva la conciencia de los sistemas de producción y reduce las “millas alimentarias”. También restituye el control de los mercados locales en manos de los/las agricultores/as, campesinos/as, pastores/as y pescadores/as, y estimula la creación de cooperativas locales, sistemas de agricultura apoyada por la comunidad, etc. Este proceso requiere el desarrollo de políticas que apoyen la comercialización de alimentos en mercados locales, incluyendo mecanismos para estabilizar los mercados nacionales o regionales, para que los/las agricultores/as, campesinos/as, pescadores/as pastores/as, pueblos indígenas y otros/as productores/as de alimentos de pequeña escala puedan mantener sus sustentos a través de la venta de productos en mercados locales o nacionales. También luchamos por un cambio radical en las reglas que gobiernan la agricultura a nivel internacional, sacándolas de la OMC y denunciando a los acuerdos y políticas comerciales bilaterales y regionales, basadas en un modelo neoliberal de desarrollo económico que conduce a los/as agricultores/as, pescadores/as y otros/as a concentrarse en la producción de materias primas comercializables. El modelo neoliberal o de libre mercado es incompatible con la soberanía alimentaria. Preguntas:

• ¿Hay experiencias o ejemplos de mejoras, mantenimiento o reconstrucción de mercados locales que deberían ser compartidas entre los movimientos para fortalecer nuestras luchas? ¿Podemos proponer criterios o principios claros para el tipo de comercio que queremos priorizar?

• ¿La soberanía alimentaria es sólo para las personas que viven en los países en desarrollo? Algunos simpatizantes de la soberanía alimentaria argumentan que los países ricos no deberían proteger y apoyar la producción de alimentos para sus mercados internos, incluso si no destruyen otros mercados a través del dumping. Opinan que los países ricos deberían abrir sus mercados a más importaciones provenientes de países en desarrollo incluso si esto daña a los pequeños productores de los países ricos. ¿Están de acuerdo o en desacuerdo? ¿Por qué?

• Otros ven la lucha no como un problema comercial Norte – Sur, sino entre distintos sistemas alimentarios y cadenas de abastecimiento: uno basado en la agricultura empresarial/ industrial y el comercio de alimentos, y el otro basado en la producción pequeña/ familiar/ campesina, la pesca artesanal y otras formas de producción de alimentos a pequeña escala orientadas (principalmente) al consumo local. ¿Están de acuerdo? • ¿Qué tipo de reglas queremos?

La soberanía alimentaria no es un conjunto de reglas comerciales, sino que da lugar y posibilidades a distintas políticas comerciales. ¿Pero hay algunas reglas comerciales básicas fundadas en la soberanía alimentaria que podamos señalar? ¿Qué desean agregar/ quitar? Preguntas:

• Cada país tiene el derecho y la obligación de priorizar la producción de alimentos para el consumo interno/nacional.

• Cada país, tanto en el Norte como en el Sur, tiene derecho a decidir el nivel y el tipo de protección, apoyo y regulación de la producción y la importación de alimentos para el consumo interno, siempre y cuando esto no lleve a un dumping de alimentos y materias primas agrícolas en otros mercados.

• Los acuerdo comerciales internacionales sobre alimentos, agricultura y pesca que tienen impactos negativos en la producción y el consumo internos deben ser cuestionados y transformados; por ejemplo, sacando a la OMC del ámbito de la agricultura.

• Todos los subsidios directos e indirectos a las exportaciones de alimentos y otras formas de dumping deben ser eliminados.

• Los países en desarrollo deben poder apoyar las exportaciones de pequeños/as productores/as y campesinos/as pobres, si esto mejora su sustento y no tiene un impacto negativo sobre los pequeños/as productores/as de los países importadores.

• Los acuerdos a ser desarrollados para el abastecimiento y control de precios internacionales de materias primas deben restringir la sobreproducción y garantizar a los/las campesinos/as, pescadores/as y otros/as pequeños/as productores/as precios justos y buenos que cubran sus costos de producción de forma social y ecológicamente sustentable.

• Las iniciativas de comercio justo y otros acuerdos que den mejores precios a los productores y acerquen a productores y consumidores (mercados locales), deben ser apoyados.

• Las reglas comerciales internacionales tienen que ser flexibles y diversas para cumplir con distintas necesidades de desarrollo social, cultural y económico. El concepto de políticas de “talle único” debe ser eliminado.

¿En contra de qué luchamos? El dominio de las ET en el comercio internacional. Los gobiernos nacionales y los bloques regionales, especialmente la Unión Europea y Estados Unidos/ TLCAN, que están influidos por los intereses y grupos de presión de las ET en la negociación de las políticas comerciales. Estos intereses se vuelven claramente visibles en los diferentes ámbitos de definición de políticas comerciales: la OMC, los TLCs, la Ley Agrícola de Estados Unidos, los AAE, la Política Agrícola Común y las prácticas de las ET (como el dumping, el tomar control de los mercados, la imposición de sistemas de producción y distribución verticalmente integrados, etc).

Pregunta:

• Considerando el contexto actual del comercio internacional, ¿dónde debemos concentrar nuestros esfuerzos?, ¿contra qué fuerzas estamos luchando?, ¿son compañías y gobiernos específicos?, ¿qué importancia debemos darle a la OMC, los acuerdos comerciales bilaterales y regionales y otros ámbitos a nivel internacional y regional?

¿Qué podemos hacer al respecto?

En el área del comercio internacional, hay muchos “campos de batalla” diferentes. Está la OMC, los acuerdos bilaterales y regionales, las políticas gubernamentales, las ET, los cambios en los patrones de consumo, etc.

Preguntas:

• Si queremos frenar la dinámica destructiva del comercio internacional de alimentos, ¿cuál debe ser nuestra prioridad para la acción? ¿Es la lucha contra el dumping y los países y compañías que practican el dumping, combinada con luchas para restringir las importaciones en cada país?

• ¿Hasta qué punto nuestra exigencia de mercados locales alcanzará beneficios duraderos y soberanía alimentaria?

• ¿Qué se necesita para fortalecer a nuestros movimientos y nuestra colaboración en esta área?

La Soberanía Alimentaría, el Conocimiento Local y la Tecnología

CONTEXTO

En el pasado, hace relativamente poco tiempo, el conocimiento de cómo producir o recoger la comida estaba en el campo de las comunidades rurales. Hace generaciones, las comunidades construyeron un base impresionante de la biodiversidad agrícola, los modos de pescar, tecnologías que adaptaron a las condiciones medioambientales locales, las necesidades socio-económicas, y los beneficios culturales. Las tecnologías fueron desarrolladas e innovadas por y para las comunidades locales. El par de procesos de la colonización y la industrialización socavaron mucho de todo eso. Las investigaciones agrícolas se quitaron de las granjas y las alojaron en los institutos y laboratorios lejos y manejados por los científicos occidentales. Las técnicas de pesca locales fueron reemplazadas por unas fábricas industriales flotantes. Los colonizadores, las haciendas y la industria minería invadieron a los territorios y trabajos de los pueblos indígenas. Hablando de la agricultura, ‘la revolución verde’ es probablemente el ejemplo más dramático de este empujón para industrializar la agricultura basado en el uso intensivo de las químicas externas, y para borrar el mosaico amplio de los sistemas de producción locales y basados en la diversidad. De una manera parecida, los intereses corporativos amenazaron a los derechos de los propietarios del ganado a usar y a desarrollar sus propias razas, y los sectores de las pesquerías ya están forzada a aceptar la ‘revolución azul’ que promueve la acuacultura y la pesca industrial y destructiva.

¿En pos de qué luchamos?

A pesar del ataque del modelo de tecnología occidental, la mayoría de la comida en el mundo es producido o recogido por las comunidades locales, basado en el conocimiento local, con las tecnologías locales y los recursos locales. Para mucha gente, un elemento principal de la soberanía alimentaría es la promoción y el desarrollo de estas tecnologías y conocimientos locales, y el fortalecer del poder local sobre estos recursos. Por todo el mundo, la gente rescata y re-integra el conocimiento indígena en los sistemas del trabajo. Se intercambian y promuevan a los cultivos indígenas y las variedades de semillas que son mejor adaptadas a las condiciones locales. Reconocen que los métodos de producción agro-ecológicos son mucho más productivos y sostenibles que la agricultura industrial. Igual para las técnicas indígenas de la pesca, el pastoreo y la cría del ganado, y los sistemas locales de la gestión de la agro-selvicultura. Luchar para la soberanía alimentaría significa usar el conocimiento y sistemas de producción indígenas como un elemento principal cuando se fortalezca los sistemas alimentarios locales bajo el mando de las comunidades locales.

Preguntas:

¿Es bueno todo el conocimiento desarrollado localmente? ¿Cómo lo podemos mejorar? ¿Cómo fortalecemos a su uso? ¿Cómo lo adaptamos al medioambiente cambiante (p. ej. el calentamiento del planeta)? ¿Qué pasa con las comunidades que ya han perdido su conocimiento indígena? ¿Cómo lo reavivan y reclaman? ¿Cuáles hay los iniciativos para proteger, desarrollar, y controlar el conocimiento y la tecnología local? ¿Cómo podemos fortalecerlos? ¿Cómo protegemos el conocimiento, la tecnología y el control local en los niveles regionales e internacionales? ¿Qué impide a nuestros esfuerzos?

¿En contra de qué luchamos?

No es posible la soberanía alimentaria basada en la tecnología industrial apoderada por las corporaciones multinacionales. La tecnología industrial sirve la producción de grande escala para el procesamiento de alimentos y el comercio internacional, frecuentemente produce la ‘comida basura’ de mala calidad, y destruye a los productores de pequeña escala y el medioambiente. El ejemplo más reciente y extremo de la tecnología insostenible y controlada por las corporaciones es la ingenieria genética en la agricultura, la cría del ganado y las pesquerías. Hoy en día, se las están imponiendo a los agricultores, pescadores, pastores y consumidores. Además, las nuevas tecnologías como las hormonas animales, la acuacultura y la irradiación alimenticia han emergido para permitir que la comida sea procesada industrialmente y transportada fácilmente. Los cultivos biocombustibles son diseñados solamente para impulsar a los países que están industrializándose, en vez de alimentar a las personas y combatir el hambre mundial. Las tecnologías industriales llegan a todos los rincones del mundo por los tratados de libre comercio en que, por un lado cualquier regulación de la tecnología para servir los intereses de la comunidad se ven como una barrera al libre comercio, pero por otro lado las tecnologías y el conocimiento son protegidos por los regímenes pro-corporativos de los derechos de la propiedad intelectual. Más aún, los programas de auxilio para el desarrollo están cada día más sujetos a la aceptación de estas tecnologías. Mientras tanto, los consumidores que no producen su propia comida no tienen ningún idea de que su comida está desarrollada y contaminada con estas tecnologías.

Preguntas:

• ¿Debemos incluir la ciencia y tecnología occidental , que es cada día más dominado por los intereses corporativos, en el contexto de la soberanía alimentaria? Si sí: ¿cómo? ¿Cómo adoptamos a los elementos útiles para apoyar a la soberanía alimentaria? Si no: ¿por qué? ¿Cómo paramos los efectos negativos?

¿Qué podemos hacer?

Nyéléni 2007 es una oportunidad de seguir y desarrollar a las campañas regionales, nacionales e internacionales para fortalecer el control y el conocimiento local mientras que derrotamos a la invasión de las tecnologías perjudiciales. Hay muchas actividades y estrategias posibles para rebatir las tecnologías malas y para promover el conocimiento local.

Preguntas:

• Hay muchas iniciativas y redes locales y regionales que usan y intercambian las variedades de semillas, la información sobre los sistemas de conocimiento local, etc. para recobrar el control local. ¿Cómo promovemos más las iniciativas así, fortalecerlas en el nivel local y apoyarlas en el nivel internacional?

• Hay muchas semejanzas entre el empuje corporativo para las revoluciones ‘verdes’, ‘azules’ y del ganado y podríamos explorar unas estrategias en que los agricultores, pastores y pescadores podrían combatirlas juntos. ¿Cómo podrían hacer esto?

• ¿Cómo fortalecemos a las alianzas entre los diferentes sectores para luchar en contra las tecnologías perjudiciales, como las plantaciones industriales, la ganadería industrial, la ingeniería genética y las patentes de la vida?

• ¿Cuáles campañas internacionales podemos desarrollar que fijan como blancos a unas corporaciones, fundaciones e instituciones específicas que promuevan tecnologías dañinas?

[|El Acceso y el Control de los Recursos Naturales para la Soberanía Alimentaria |]

CONTEXTO

La soberanía alimentaria tiene sus raíces en las vidas y las luchas de los campesinos/as y los agricultores/as familiares, los pescadores/as, los pastores/as y pastoralistas, los pueblos indígenas, otros productores/as de comida de escala pequeña y los trabajadores del campo. Es así cómo se produce, se conserva, se comparte, se consume y se intercambia la comida. Un asunto clave de la soberanía alimentaria es el acceso, el control y la gestión de los recursos naturales que los agricultores, los pastores, los pescadores, sus comunidades, y las comunidades indígenas necesitan para trabajar y alimentarse, por ejemplo la tierra, la selva, el agua, las semillas, las razas del ganado y las especies de peces.

Hace generaciones, las comunidades locales han preservado la riqueza y la diversidad de los recursos naturales con la agricultura, la ganadería, el pastoralismo y la pesca en forma ecológicamente sostenible y biodiversa; preservando y refinando las variedades de semillas, las razas del ganado y una biodiversidad agrícola más amplia; y protegiendo las tierras, los territorios, las selvas y las extensiones de agua de un uso en excesivo, del agotamiento y de la contaminación. Los campesinos/as, los pastores/as/pastoralistas, los pescadores/as y los Pueblos Indígenas son los verdaderos innovadores, criadores y conservacionistas, usando una plétora de recursos naturales, experimentando y adaptando las especies de plantas y animales a las condiciones de producción natural, y desarrollando una riqueza del conocimiento colectivo sobre la biodiversidad agrícola, la tierra, el agua y la gestión de los recursos para el uso de las otras comunidades y las generaciones venideras. La biodiversidad agrícola y el conocimiento indígena se enlazan porque las personas que tienen el conocimiento indígena de la comunidad son los que usan y preservan esta diversidad. Es necesario que ellos controlen la tierra, el territorio, el agua y los recursos acuáticos para usarlos de una manera productiva. Comparado a la devastación ecológica de la agricultura, acuacultura y ganadería industrial hecha para la exportación, los paisajes de producción basada en las comunidades tienen una biodiversidad amplia. La producción basada en las comunidades reduce la degradación de la tierra y el medioambiente, y preserva los ecosistemas, las especies de cultivos silvestres y cultivados, los recursos genéticos de los peces y el ganado, los espacios abiertos y los bosques que son precisos para preservar las cuencas y los recursos de agua. Todo eso es esencial para asegurar una verdadera seguridad alimentaria para la humanidad – la soberanía alimentaria. El acceso y el control sobre el uso de estos recursos naturales es un asunto complicado y relacionado con varios factores que son críticos para la soberanía alimentaria. Implica controlar el acceso físico y seguro a los recursos y también la organización de la producción, el recojo, el almacenaje y el intercambio de estas actividades. Las comunidades que ocupan las mismas áreas locales a menudo tienen reglas bien desarrolladas para el cuándo y cómo cultivar la tierra, recoger los productos de la selva, y pescar en las extensiones de agua. También tienen reglas para compartir, intercambiar y vender lo que ellos cosechan y producen, y tienen sistemas para resolver los conflictos sobre el uso de los recursos naturales. Las semillas guardadas en las fincas son el pilar principal que sostiene a los campesinos por todo el mundo así como las razas del ganado local sostienen a los pastores. Para los Pueblos Indígenas, el territorio es la base de su organización social, económica y su identificación cultural, y lo ven como parte de un territorio más amplio que incluye no sólo la función productiva de la tierra, sino también el medioambiente, el agua, las selvas, las mineras subterráneas, el aire y otros recursos productivos. Para los pescadores, es esencial el control de la pesca artesanal, las zonas de desembarco para sus barcos en la playa y las actividades terrestres para eliminar el impacto de contaminación de las aguas.

El modelo dominante del desarrollo merma el acceso y el control que tenían las comunidades de los recursos que necesitan para sobrevivir y desarticulan los sistemas locales de producción y de gobierno. La tierra, las selvas, el agua, las plantas, los animales y otros recursos naturales son cada día más convertidos en mercancías comercializadas y privatizadas. El estado, los negocios agropecuarios, la industria extractiva, el turismo a gran escala y los proyectos de infraestructura invaden las tierras, las extensiones de agua, y los territorios de los pueblos indígenas que antes eran públicos y comunales. Los negocios agropecuarios privados y las empresas de la biotecnología patentan las semillas y las razas del ganado.

El agua - esencial para sostener la vida misma - la tratan como un bien económico que lo destinan a los “usuarios de alto valor” (es decir, a los que pueden pagar los precios comerciales). La pesca de aguas comunales, las selvas, los pantanos, los pastos y los bosques se subastan a los ricos empresarios y las empresas de acuacultura comercial, las plantaciones industriales, y a las concesiones mineras y madereras, también a las empresas farmacéuticas y cosméticas las cuales piratean y roban el conocimiento indígena y local que era desarrollado por las comunidades desde hace generaciones.

La violación de los derechos de los campesinos, los pastores, los pescadores y los Pueblos Indígenas para acceder y controlar sus recursos es un asalto a sus derechos de la comida, el trabajo, y la seguridad económica y cultural. La comercialización de la agricultura y las pesquerías ha resultado en la consolidación de las tierras de agricultura, las selvas, las semillas, las razas de ganado y otros recursos genéticos en las manos de las empresas agropecuarias y otros negocios comerciales, desplazando a comunidades enteras de sus tierras y sustentos tradicionales para buscar empleo inseguro, peligroso y mal pagado en otras partes. Los resultados son la emigración general de las familias de agricultores, pastorales y pesqueras, la creación de nuevas bolsas de pobreza y desigualdad en las regiones rurales y urbanas, así como la destrucción de comunidades rurales enteras. Las mujeres y los jóvenes experimentan la mayor marginación. Las mujeres, porque son ellas que muchas veces guardan las semillas y el conocimiento local sobre el ganado y los productos de la selva, las yerbas medicinales, las plantas y las fuentes silvestres de comida. Los jóvenes, debido a que la destrucción de sus familias y sus comunidades quedan con pocas oportunidades para el desarrollo personal o para un empleo.

¿En pos de qué luchamos?

La soberanía alimentaria se basa en la autonomía local, la administración, la organización y la defensa del campo comunal. Asegura los derechos de las comunidades a acceder y controlar la tierra, los territorios, el agua, y la biodiversidad y les ayuda a resolver los conflictos sobre el uso de los mismos recursos por otras comunidades diferentes. No niega a los mercados, sino trata de preservar el control comunitario/social de los mercados. Lo “local” es un espacio económico tanto como político, que ayuda a las comunidades de todo el mundo y de varios grupos de presión a identificarse con los asuntos y luchas de los otros y a formar estrategias unidas. Pero, mientras privatizan el campo común y las fuerzas del mercado ocupan los espacios locales, la necesidad de sobrevivir empuja a las comunidades en conflictos los uno contra los otros.

Preguntas:

•¿Cómo podemos reconocer y hacer cumplir los derechos legales y las tradicionales de los pueblos y las comunidades para tomar decisiones sobre el uso de recursos locales y comunales, aún cuando tales derechos legales no se han reconocido anteriormente?

• ¿Cómo se puede proteger los derechos de los pueblos y las comunidades al acceso y control equitativo de las tierras, semillas, animales, aguas y otros recursos renovables.

• ¿Cómo podemos construir una visión integral de reformas agrarias y de aguas que incluye los derechos y las prioridades de todas las comunidades, que sean agriculturas, pastorales, pescadoras, pueblos indígenas, trabajadores agrícolas o migrantes?

¿En contra de qué luchamos?

El asalto en contra los bienes comunes y los derechos de las comunidades al acceso y al control es implementado por los estados/gobiernos, las instituciones financieras internacionales (IFIs) como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Asiático de Desarrollo (ADB), y la Organización Mundial de Comercio (OMC), que actúan todos a instancias de las corporaciones nacionales e internacionales. Con el financiamiento de los países donantes ricos del norte, las IFIs controlan más o menos el modelo dominante del desarrollo, en que el único “acceso” que se defiende es el acceso de mercado para las corporaciones a los recursos y el conocimiento de las comunidades locales. La liberalización del comercio y de la inversión, la privatización del campo común y los servicio públicos, los regimenes de los derechos de propiedad intelectual (DPI) que facilitan a la bio-piratería, las tecnologías que niegan el control local, las “reformas agrarias” dirigidas por el mercado y la privatización del agua son todos marcas de este modelo de desarrollo destructivo. Este modelo también obliga a las comunidades locales y otros grupos a competir entre sí para el acceso y el control de una cantidad cada vez menor de recursos, así creando conflictos y divisiones sociales.

Preguntas: • ¿Cómo podemos contrarrestar regimenes de propiedad intelectual (DPI) que no desean que haya patentamiento de ninguna forma de vida? • ¿Cómo podemos desarticular los poderes de las empresas transnacionales para que sean materialmente y legalmente responsables delante de la sociedad? • ¿Cómo podemos quitarles los poderes de los IFIs, como la OMC y las instituciones asociadas? • ¿Cómo podemos parar o debilitar los procesos de privatización y liberalización?

¿Qué podemos hacer?

En el modelo neoliberal del desarrollo, las corporaciones internacionales –con el apoyo activo de las elites del gobierno –controlan la cadena alimenticia desde los insumos, los recursos y la producción, hasta la distribución, el procesamiento y el comercio internacional. La clave a todo esto es la restricción y muchas veces la negación completa del acceso y el control de las comunidades a los recursos naturales y productivos, tanto como la toma de decisiones sobre el cómo organizar y administrar los recursos, la producción y la distribución. La soberanía alimentaría resiste a este régimen corporativo de alimentos y también crea el espacio para reclamar el acceso y el control para desarrollar unos principios de sistemas alimenticios, agrícolas y ecológicos sostenibles.

Preguntas: • ¿Cómo podemos desarrollar principios y estrategias colectivas comunes para reclamar control sobre los recursos de las comunidades? ¿Cómo podemos globalizar nuestras respectivas luchas y prácticas para crear un movimiento mundial para lograr el control de los pueblos sobre los recursos a los cuales tienen derecho? • ¿Cómo podemos desarrollar principios conjuntos entre comunidades con diferentes prioridades y necesidades para el uso responsable de los recursos naturales? • ¿Cómo podemos colectivamente conceptualizar e implementar un sistema agrícola y alimenticio basado en la autonomía y la organización local, los mercados locales y las acciones comunitarias?

[|El Compartir Territorios y Tierras, Agua, Derechos Pesqueros, Aquacultura y Uso de Bosques|] CONTEXTO Los territorios enfrentan presiones crecientes, que muchas veces llegan a conflictos serios. Estos conflictos se trata no solamente del uso compartido de recursos naturales como son la tierra, el agua y los bosques, pero a perspectives diferentes sobre los mismos territorios. Sin embargo, en muchos casos estos conflictos son de actores concientes de la necesidad colectiva para la soberanía alimentaria—algunos de estos actores estarán presente en el Forum Nyeleni. Por eso es clave que durante el taller El compartir territorios y tierras, agua, derechos pesqueros, aquacultura y uso de bosques que el grupo de trabajo enfoque los tres ejes siguientes: • Desarrollar un mejor entendimiento de las expectativas divergentes de diferentes grupos que reclaman el uso de territories—estas expectativas divergentes son fuentes potenciales de conflictos de interés y necesidad que hay que resolver. • Basado en experiencias concretas, aprender mecanismos de resolución de conflictos entre actores con usos y derechos conflictivos. • Fortalecer alianzas entre los actores para promover un uso de tierra que respecta y respalda el derecho a la soberanía alimentaria.

¿En pos de que luchamos? ”Todos los pueblos originarios, los pueblos indigenas, las minorías étnicas, los tribus, pescadores, trabajadores rurales, campesinos, los sin tierra, pastorales nomádicos y pueblos desplazados, tienen el derecho de mantener sus relaciones espirituales y materiales para poseer, desarrollar, controlar, usar y construir sus estructuras sociales; para administrar sus tierras y territorios politicamente y socialmente, incluyendo el medio ambiente enterio, el agua, el aire, los lagos, flujos de hielo, flora, fauna y otros recursos que han poseido, ocupado y/o utilizado tradicionalmente. Esto implica el reconocimiento de sus leyes, tradiciones, costumbres, sistemas de tenencia de tierra, y instituciones, además que el reconocimiento de las fronteras territoriales y de las culturas del pueblo. Todo esto constituye el reconocimiento de la auto-determinación y de la autonomía de los pueblos.”

Preguntas: • ¿• Cómo podemos desarrollar los principios para el comparto justo y equitativo de tierras, de territorios, de la flora y de la fauna y todos los recursos naturales entre diversas comunidades de usuarios? • ¿Cómo podemos prevenir la usurpación de la fuerza del mercado y de los mecanismos de la gobernancia en cuanto a las tierras, los territorios, la flora y la fauna, y a todos los recursos naturales?

¿En contra de que luchamos? La privatización de los recursos contribuye fuertemente a una distribución desigual del derecho de accesar y utilizar la tierra y los otros recursos naturales. En ciertas áreas, varios factores contribuyen a agravar las tensiones ya existentes tales como el crecimiento demográfico, la desertificación, el cambio climáctico, las políticas neoliberales, las inversiones en minería y forestería, y la liberalización de mercados. Aún compartiendo una visión comuna sobre el derecho a la soberanía alimentaria y para un manejo sostenible de recursos naturales y de territorios, nosotros enfrentamos sin embargo con intereses divergentes y usos legítimos que pueden provocar conflictos:

• pastores y campesinos en cuanto a acceso a tierra, uso de tierra y el derecho de paso para el ganado;

• pescadores y campesinos sobre el acceso y uso de aguas, y sus modos de producción;

• pueblos indígenas y campesinos buscando nuevas tierras agrícolas;

• campesinos y la expansion de areas urbanas o suburbanas;

• agricultores y ambientalistas en cuando al uso de tierras y modos de producción;

• hombres y mujeres muchas veces no tienen los mismos derechos de acceso a recursos naturales; y • generalmente, entre grupos sociales que pueden beneficiar del establicimiento de derechos privados sobre tierras y otros recursos.

Preguntas:

• ¿Cómo podemos proponer principios y prácticas para resolver los conflictos que se presentan entre diversas comunidades de usuarios

• ¿Cómo podemos resistir la manipulación de diversas comunidades de usuarios por parte de los gobiernos, de las corporaciones y de otros agentes privados que intentan ganar control sobre territorios comunales y recursos naturales?

¿Que podemos hacer al respecto?

Los conflictos relacionados con acceso y control de territorios y recursos naturales van aumentandose. El arbitraje de conflictos se convierte en un proceso inevitable, y surgen nuevos tipos de conflictos. Es necesario construir alianzas y nuevas formas de solidaridad. El acceso a territorios, tierra, agua y bosques es uno de los fundamentos para construir la justicia social y la solidaridad, también en cuanto a futuras generaciones. [|“… el Estado debe garantizar control comunitario sobre los recursos naturales por campesinos, pescadores, pastores y comunidades bosqueras, y por pueblos indígenas, a que pueden seguir viviendo y trabajando en el campo y en las costas por medio de derechos colectivos y comunitarios.” (Declaración sobre "Tierra, Teritorios y Dignidad" Forum, Porto Alegre, 6-9 Marzo de 2006).|] Impera entonces desarrollar un sistema de normas (al nivel local, regional y global) para los territorios, tierras, aguas y forestas: reglas sobre acces, uso, derechos y responsabilidades. Es necesario poder establecer sistemas de resolución de conflictos que no solamente son eficaces pero también legítimos y acceptados colectivamente.

Preguntas:

• ¿Como se puede considerar los intereses legítimos de diferentes actores?

• ¿Cuales son unas experiencias exitosas de resolución de conflictos en cuanto a territorios, tierras, aguas y bosques?

• ¿Como los movimientos sociales pudíeran mejorar el diálogo entre actores conflictivos para evitar los conflictos? ¿Cuales mecanismos son necesarios para manejar y resolver conflictos?

• ¿Cuales estratégias se necesita desarrollar para poder involucrar actores de los movimientos sociales en la definición y la implementación de mecanismos estructurales para manejar conflictos en territorios, mientras respectan los reclamos divergentes legítimos además del derecho a la soberanía alimentaria?

• ¿Como pueden los actores competitivos de los recursos naturales andan desde una visión política compartida hacia la construcción de luchas comunas (dentro del contexto de la soberanía alimentaria en los niveles locales, regionales y globales)?

[|Conflictos y desastres: ¿Cómo responde el movimiento por la Soberanía Alimentaria a nivel local e internacional?|]

CONTEXTO Mientras el calentamiento global, la conmoción política y la escasez de recursos naturales aumentan, prevemos que los conflictos y los desastres lamentablemente se multiplicarán en todo el mundo. Por lo tanto, la discusión acerca de cómo impactan sobre nosotros y cómo respondemos, es importante para el movimiento por la soberanía alimentaria, pero ha recibido poca atención hasta el momento. Muchos desastres no son “naturales”, aunque son detonados por eventos climáticos o sísmicos que están más allá de nuestro control. Los efectos desastrosos de estos eventos son el resultado de actividades humanas como la deforestación, la eliminación de manglares, la quema de combustibles fósiles, la construcción por debajo de los estándares, y la mayoría de ellos tienen un mayor impacto sobre los pobres, quienes sufren más severamente, por ejemplo, las inundaciones, terremotos y huracanes.

Los conflictos, guerras, ocupaciones y desastres tienen una relación similar y compleja con la soberanía alimentaria. Hemos visto casos donde la falta de soberanía alimentaria ha conducido a conflictos y desastres “naturales” de origen humano. Por otra parte, la lucha por el control de los recursos naturales constituye la raíz de muchos conflictos, tanto locales como internacionales. La respuesta típica de los donantes y los gobiernos al “apoyar” a las comunidades afectadas por guerras o desastres naturales, es el envío de ayuda alimentaria, lo cual en realidad constituye un ataque a la soberanía alimentaria. Las guerras y los desastres son crecientemente utilizados como oportunidades para tomar territorios, mercados y recursos naturales de pueblos que son forzados a abandonar sus tierras y vivir como refugiados. Las guerras también contaminan tierras agrícolas y forestales, así como recursos hídricos, y convierten a la producción de alimentos en una actividad extremadamente riesgosa para las comunidades. Los proyectos de “reconstrucción” tras los conflictos/ guerras/ desastres frecuentemente privan a las comunidades afectadas de sus tierras y otros recursos productivos.

Es importante que examinemos casos de cómo un abordaje desde la soberanía alimentaria ha contribuido al fortalecimiento de las comunidades en contra de los impactos de conflictos y desastres. Al examinar casos exitosos de planificación local de emergencia y preparación y respuesta para desastres, podemos intentar identificar los “elementos” del éxito. Igualmente es importante realizar una evaluación crítica de la ayuda alimentaria para poder exponer los intrincados vínculos entre la política y el hambre. Finalmente, debemos examinar qué tan exitosos han sido nuestros intentos por lograr solidaridad internacional frente a los conflictos, guerras y desastres, y cómo podemos fortalecerlos.

¿En pos de qué estamos luchando? ¿La soberanía alimentaria tiene alguna relevancia real para las comunidades que sufren conflictos o desastres? ¿El movimiento por la soberanía alimentaria solo es útil para movilizar la solidaridad internacional, o existen formas prácticas en que el movimiento ha sido o puede ser útil en situaciones de conflicto o desastre? ¿Qué implica la soberanía alimentaria para los/las niños/as, jóvenes y mujeres que son los principales expuestos a los daños que generan esos conflictos, ya que su vínculo con la tierra es mucho más cercano que el de los frecuentemente móviles hombres? ¿Cómo podemos describir los ejemplos positivos de respuesta a los desastres y conflictos que sirven para fortalecer la soberanía alimentaria, construir resistencia y movimientos?

¿En contra de qué luchamos? • La ayuda alimentaria ha sido una herramienta para la degradación ambiental y el reemplazo de los esfuerzos nacionales orientados a la producción de alimentos y la soberanía alimentaria. • ¿Cómo podemos detener la ayuda alimentaria innecesaria y otras formas destructivas de asistencia internacional, que no son sólo traídas a nosotros por organizaciones internacionales y gobiernos, sino también por ONGs? • ¿Cómo podemos resistir la apropiación de tierras y otros recursos que sobreviene a los proyectos de “reconstrucción” de conflictos y desastres?

¿Qué podemos hacer al respecto? • ¿Qué ejemplos positivos de misiones de solidaridad internacional y campañas en el mundo pueden servirnos para respaldar la defensa de la soberanía alimentaria? • ¿Qué campañas e iniciativas comunes podemos construir para apoyar a las comunidades afectadas por conflictos, guerras y desastres, basadas en los principios de la soberanía alimentaria? • ¿Cómo podemos realizar una demanda y campaña colectiva por la soberanía alimentaria que esté en el centro de los programas de reconstrucción tras conflictos, guerras y desastres? [|Condiciones Sociales y Migración Forzad|]a

CONTEXTO

La liberalización del comercio agrícola internacional, la apertura forzada de los mercados nacionales, la reducción de los impuestos aduanales, la imposición de cuotas de importación por la Organización Mundial del Comercio (OMC)... todo esto ha empeorado la crisis económica que afecta las zonas rurales del planeta. La creciente competencia entre los productores ha resultado en una baja general de precios de los productos agrícolas, algunas veces a niveles insostenibles por debajo del costo de producción, lo que ha traído la aceleración del éxodo rural hacia las ciudades porque los campesinos ya no pueden sobrevivir trabajando sus tierras. Las infraestructuras rurales, servicios sociales, salud, educación y cultura son reducidas ya que la mayoría de los recursos se destinan a la población urbana donde los servicios pueden ser vendidos a corporaciones privadas. Es así como la brecha entre las zonas rurales y las áreas urbanas crece incesantemente.

Al principio, la migración es solamente interna. La gente deja las zonas rurales o las regiones pobres para tratar de sobrevivir en las grandes ciudades, donde se instalan en asentamientos precarios que pronto se convierten en los cinturones de pobreza que rodean la ciudad. Los gobiernos, preocupados por la creciente presencia masiva de gente pobre a sus puertas, aplican soluciones de corto plazo para tratar de proporcionar raciones diarias de comida a precios accesibles. Para mantener bajos los precios de la canasta alimenticia básica, entonces subsidian las importaciones de alimentos provenientes del Norte y entregan su destino a las multinacionales, como Cargill, que en muchos casos, terminan controlando así hasta el 50 por ciento del abasto a la cadena alimenticia de algunos países. Esto naturalmente crea un círculo vicioso. La migración rural además produce altos índices de desempleo provocando una competencia salarial entre trabajadores y empleadores, abriendo así las puertas al desplazamiento, chantaje y otros ataques en contra de las formas de organización colectivas como los sindicatos.

La mayor parte del tiempo, el éxodo rural interno hacia las ciudades es solamente la primera etapa del proceso migratorio. Pero la pobreza y el hambre empujan a los migrantes a buscar horizontes más lejanos. El resultado son las corrientes migratorias dentro del continente así como entre varios continentes.

La situación de los refugiados económicos continúa deteriorándose. Primero están los contrabandistas fronterizos quienes los someten a condiciones inhumanas y los despojan de su poco dinero. Luego, tienen que enfrentar a las policías y fuerzas armadas de los países a los que intentan llegar. El número de migrantes que han perdido la vida intentando alcanzar esa posibilidad de sobrevivencia sigue aumentando y ha alcanzado niveles alarmantes. Pero esto no detiene las crecientes olas migratorias. ¿Hay una prueba más contundente de la perversidad de las políticas neoliberales?

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que más de 200 millones de migrantes viven bajo muy malas condiciones económicas, sociales y culturales en el país de destino, con la única esperanza de ganar un poco de dinero para enviarlo a su país de origen y sostener a sus empobrecidas familias. La migración hacia el Norte priva a muchos países de una fuerza de trabajo joven y dinámica. La creciente “fuga de cerebros” hacia el Norte provoca que muchos países pierdan una fuerza de trabajo educada y con conocimientos esenciales en detrimento cada vez mayor de las economías de los países del Sur global. Pero además, la migración tiene un gran impacto en la relación entre el hombre y la mujer que agudiza las condiciones económicas ya de por si precarias de la mujer.

Las consecuencias de la creciente migración rural, sea interna o a través de las fronteras, no solamente son económicas. Cuando la mujer o el hombre dejan a sus familias y sus comunidades para tratar de sobrevivir en otras partes, toda la sociedad rural sufre. Ocasiona cambios al consumo de comida,

acabando constantemente con el conocimiento nativo, la experiencia indígena y las identidades culturales locales.

El dinero que cada año envían los migrantes a sus familias y a sus comunidades se convierte en un elemento vital para la sobreviviencia económica de las mujeres, hombres y niños que los migrantes han dejado atrás, creando una nueva forma de dependencia.

¿En pos de que luchamos?

Estamos luchando por precios justos para los productores de alimentos (pescadores, pastores y campesinos) que les permita tener una vida digna. Reafirmamos que las poblaciones pobres de las zonas urbanas tienen derecho a comida saludable, nutritiva y apropiada a su cultura, así como a recursos para producir su propia comida. Si fueran necesarios, los subsidios deben ser establecidos en cooperación con organizaciones urbanas y movimientos para que un aumento en los precios de alimentos no tenga un impacto negativo en el nivel de vida de la gente pobre. Se debe equilibrar el financiamiento para servicios sociales, salud, educación y cultura entre las necesidades de las poblaciones urbanas y las poblaciones rurales. Se deben desarrollar las infraestructuras rurales para disminuir la vulnerabilidad de la gente que vive en el campo.

Preguntas: • ¿Qué ejemplos de iniciativas concretas para frenar corriente de la migración forzada existen?

• ¿Cómo podemos asegurar el derecho a la comida para la gente pobre urbana?

• ¿Cómo podemos desarrollar agendas comunes con los migrantes en los sectores alimenticios y agrícolas?

¿En contra de qué luchamos?

La migración forzada es una consecuencia directa de las políticas neoliberales dictadas por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la OMC. Luchamos contra la criminalisación de los migrantes ya que ellos son las principales víctimas de los “esquemas de desarrollo” de esas organizaciones que solamente ven el mundo en términos económicos y mercantilización. Luchamos en contra de la lógica que reduce a los ciudadanos a mano de obra barata y que considera la comida como una mercancía barata que puede alimentar a las poblaciones urbanas, sumidas en la pobreza y el hambre debido a las políticas neoliberales, a expensas de las áreas rurales.

Preguntas: • ¿Cómo podemos, junto a los sindicatos y las organizaciones de migrantes, fortalecer nuestra lucha común y atacar las políticas de mano de obra barata creadas por los gobiernos para beneficio de las compañías privadas?

• ¿Cómo podemos ser más efectivos en nuestra lucha en contra de la represión contra los migrantes de parte tanto de los gobiernos como de las compañías privadas?

¿Qué podemos hacer al respecto?

Preguntas:

• ¿Cómo podemos establecer una agenda política común basada en luchas conjuntas y actividades de solidaridad entre los migrantes, poblaciones rurales y la gente del campo? ¿Cómo podemos llevar estas luchas comunas a los planos locales, nacionales e internacionales?

• ¿Qué pasos concretos podemos tomar para apoyar a las organizaciones de los migrantes, especialmente aquellos que laboran en el sector alimenticio y agrícola? [|Modelos de Producción: Los Impactos Sociales en la Soberanía Alimentaria, las personas, sus Medios de Subsistencia y el Medio Ambiente|]

CONTEXTO

Existen dos modelos contradictorios de desarrollo rural y de producción: 1. La Agro-Industria, la Pesca y la Acuacultura Industrial producen componentes alimenticios en monocultivos para los mercados globales controlados por unas pocas empresas transnacionales. Estas están apoyadas por instituciones de investigación publicas y privadas y son promovidas como si fueran por la “seguridad alimentaria”; sin embargo dañan a los/as pequeños/as agricultores/campesinos/as, pastores/as/pastoralistas, pescadores/as artesanales y pueblos indígenas. También dañan al medio ambiente - a los suelos, recursos hídricos, agro-ecosistemas y a nuestra biodiversidad planetaria y los sistemas que apoyan y aseguran la vida terrestre. Son unos de los mayores contribuyentes a la actual crisis de agua y al calentamiento global a través del uso intensivo de combustibles fósiles para la producción de fertilizantes químicos, agroquímicos, la producción, el transporte, el procesamiento, la refrigeración, y la distribución a detallistas; cada unidad de energía producida por los alimentos requiere una cantidad varias veces más grandes de insumos de energía fósil. La producción industrial controlada por las corporaciones está basada en el uso intensivo de capital y protegida por patentes y reglas comerciales. Esto facilita que las corporaciones capturen y tomen control de los mercados de insumos (semillas (modificadas), razas de animales, recursos hídricos, fertilizantes) y productos (alimentos, granos para alimentar animales, biocombustibles, fibras y materias primas industriales) para adueñarse de los ecosistemas, sobreexplotar el medioambiente y degradar los recursos naturales. Los resultados son la erosión de los suelos, la pérdida de la biodiversidad, la deforestación, la desertificación, la contaminación y el agotamiento del agua y la polución de los mares. Estos costos nunca se incluyen en el precio pagado por los productos. Este enfoque busca controlar y transformar la naturaleza más que trabajar dentro de sus parámetros.

2. La producción agroecológica, el pastoralismo y la pesca artesanal son diversos y multifuncionales produciendo muchos bienes como ser alimentos, ropa, materiales de construcción: al igual que productos que se pueden vender e intercambiar, y proveen funciones de los ecosistemas necesarios para las comunidades locales (agua limpia, suelos sanos). Son altamente productivos en términos de área, insumos y energía utilizados. Estos métodos de producción y cosecha están centrados en las personas considerando roles decisivos para hombres y mujeres. Adicionalmente son intensivos en cuanto al conocimiento y mantienen medios de subsistencia. Dependen de y proveen variedades de plantas y animales desarrollados localmente que están adaptados a las condiciones climáticas locales-tales como variedades de semillas resistentes a las sequías, variedades que crecen en pantanos y zonas inundadas, ganado resistente a las enfermedades, etc. No dependen de agroquímicos. Sostienen a los agroecosistemas - trabajan a favor de y no en contra del medio ambiente - resultando en mayor productividad. Estos enfoques no buscan transformar a la naturaleza, pero en su lugar, desarrollan sinergias con la misma creando espacio para la experimentación local y para construir el almacén de conocimientos que pueda ser compartido, sin altos costos. Son resistentes en vista al cambio climático y otras amenazas y no son “hambrientos por el carbón” ni dependientes de combustibles fósiles: por cada unidad de energía de insumo, pueden producir hasta 10 veces más energía alimentaria. Los métodos de producción agro-ecológicos de pequeña escala y las prácticas de pesca artesanal no pueden ser adueñados o apropiados por un individuo. Estas prácticas facilitan el control local de los sistemas alimentarios, es decir, logran la soberanía alimentaria.

¿En pos de que luchamos? • ¿Cómo podemos promover el uso de métodos de producción agroecológicos de pequeña escala y de pesca artesanal localmente controlados y diversos en todas las regiones del mundo?

• ¿Cómo podemos asegurar que los alimentos producidos agroecológicamente a nivel local sean disponibles a este nivel cuando tantos alimentos son exportados y cuando los productores locales a menudo no tienen suficiente para comer?

• ¿Cómo adoptarán las futuras generaciones estos métodos de producción y cosecha?

• La mayoría de los métodos de producción de alimentos, pastoralismo y pesca de pequeña escala son sostenibles ecológicamente - pero no todos. Si algunos/as deciden producir de manera insostenible, ¿cuáles son las implicaciones que esto tendrá para su reivindicación a la soberanía alimentaria, para su rol dentro del movimiento de soberanía alimentaria y para el movimiento en su totalidad?, ¿quién debería tener el poder de hacerles cambiar sus métodos de producción si estos afectan la soberanía alimentaría de otros?

• ¿Es que la producción debería basarse solamente en los recursos locales, o en los recursos que están “dentro del control de” los productores locales? ¿Cuál es la “huella de carbón/ambiental” aceptable para los sistemas de soberanía alimentaria? Si, por ejemplo, los/as agricultores/as de países ricos importan alimentos para sus animales producidos de manera sostenibles en países menos industrializados para producir leche, huevos o carne, ¿es que esto puede contribuir a la soberanía alimentaria? • Muchos gobiernos han firmado acuerdos internacionales en relación a los alimentos y al medio ambiente que apoyan estos cambios. ¿Cómo podemos asegurar que estos acuerdos se cumplan?

¿En contra de qué luchamos? • ¿Cómo podemos fomentar el desmantelamiento de la agro-industria y la conversión de la producción industrial a sistemas agro-ecológicos, la protección de áreas de pastoreo y la prohibición de prácticas pesqueras destructivas? • Dados los impactos combinados del cambio climático y la reducción de reservas petroleras, ¿cómo podemos utilizar la lucha contra el Calentamiento Global y la privatización del agua como oportunidades para forzar cambios en los hábitos alimentarios y los métodos de producción y cosecha? • ¿Cómo podemos desafiar la carrera por producir biocombustibles para los ricos en vez de producir alimentos para las personas?

¿Qué podemos hacer al respecto? • ¿Cómo desarrollamos un entendimiento colectivo y común de la soberanía alimentaria basado en una producción, distribución y consumo agroecológico sostenible?

• Las supuestas “políticas de alimentos baratos” que nutren el modelo insostenible de producción agro-industrial, se encuentran al centro de la crisis actual. ¿Cómo podemos unir a los/as productores/as (campesinos/as, agricultores/as familiares, pastoralitas, trabajadores/as agrícolas y de procesamiento de alimentos, pescadores/as artesanales, pueblos indígenas) con los consumidores urbanos para luchar en contra de estas políticas y garantizar alimentos saludables, a precio módico, diversos y ambientalmente sostenibles para todos/as, incluyendo a la población urbana y sobre todo a los hambrientos? ¿Es que una campaña contra los monocultivos industriales (eucalipto, la soya, biocombustibles etc.) y las industrias pesqueras y de acuacultura industriales controladas por las TNCs, podría ser una prioridad de la agenda de acción?

• ¿Cómo podemos tener una causa en común con todos/as los/as ciudadanos/as preocupados/as por el futuro del planeta, las futuras generaciones, con su salud, la calidad de los alimentos y la necesidad de una gestión cuidadosa del medio ambiente local y global, incluyendo los impactos del calentamiento global? ¿Cómo podemos enlistarlos en la lucha por la soberanía alimentaria?

[|Nyéléni 2007 Foro para la Soberanía Alimentaria

23 - 27 de febrero 2007, Sélingué, Malí

HACIA UNA AGENDA DE ACCION PARA LA SOBERANÍA ALIMENTARIA|]

[/Febrero 2007/]

De: El Comité de Pilotaje Internacional (CPI)

Para: Los/as participantes

En Nyéléni 2007, los/as delegados/as discutirán asuntos relevantes de la soberanía alimentaria para profundizar el entendimiento colectivo, fortalecer el diálogo dentro y entre los sectores y los grupos de interés, y para formular estrategias colectivas y una agenda para la acción.

Para enfocar la discusión y organizar el debate, el Comité de Pilotaje Internacional (CPI) propone que se formen siete grupos de trabajo temáticos y que cada uno de ellos discuta un tema específico siguiendo tres pasos en la discusión. Paso 1: ¿En pos de qué luchamos? Paso 2: ¿En contra de qué luchamos? Paso 3: ¿Qué podemos hacer al respecto? Los siete temas propuestos son: 1) Las políticas del comercio internacional y los mercados locales; 2) La tecnología y el conocimiento local; 3) El acceso a y el control sobre los recursos naturales—la tierra, el agua, las semillas y las razas de ganado; 4) El Compartir Territorios y Tierras, Agua, Derechos Pesqueros, acuacultura y Uso de Bosques; 5) Los conflictos y los desastres naturales: cómo responder a nivel local e internacional; 6) Las condiciones sociales y la migración forzada; y 7) Los modelos de producción: los impactos sociales en la soberanía alimentaria, las personas, sus medios de subsistencia y el medioambiente. Los grupos de trabajo temáticos son el espacio central del Foro y donde se realizará el verdadero trabajo.

Este documento comienza haciendo una síntesis del actual marco político de la soberanía alimentaria. A continuación, expande cada uno de los tres objetivos claves del Foro y los resultados esperados de cada uno de los grupos de trabajo temático. El anexo a este documento contiene siete notas breves para guiar las discusiones de cada uno de los grupos de trabajo temáticos.

El Marco Político de la Soberanía Alimentaria

La soberanía alimentaria es una propuesta política. Después de varios años desarrollándola, La Vía Campesina la presentó a nivel internacional durante el Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996. De allí en adelante, muchos movimientos sociales, organizaciones y otros la han adoptado y participado en desarrollar la manera en la cual se describe a la soberanía alimentaria y cómo se la puede implementar. En los debates constantemente se tocan asuntos y desafíos nuevos. La soberanía alimentaria provée el espacio para una rica diversidad de propuestas concretas adecuadas a las situaciones locales y nacionales, a las diferentes culturas, y a las aspiraciones y necesidades de pueblos diferentes. Coloca a los/as agricultores/as, los/as pastoralistas/ pastores/as, los/as pescadores/as, los pueblos indígenas, y otros/as productores/as de alimentos al igual que a los/as consumidores/as en el centro del desarrollo de las políticas alimentarías y agrícolas en lugar de centrarse en las demandas de los mercados y la producción corporativa de alimentos. La soberanía alimentaria incluye y defiende los intereses de las generaciones futuras. La Soberanía Alimentaria representa una agenda contrapuesta a las políticas neoliberales del comercio globalizado y la “seguridad alimentaria” actualmente definidas por el régimen alimentario establecido por las corporaciones y sus modelos de producción agro-industrial. Ofrece tanto una estrategia para resistir y desmantelar dicho régimen, como también ofrece direcciones para mejorar los sistemas alimentarios, agrícolas, pastorales/pastoralistas, y pesqueros.

La soberanía alimentaria no está en contra del comercio ni de la seguridad alimentaria per se. Es mas, la soberanía alimentaria estipula una seguridad alimentaria verdadera y un comercio justo dando prioridad a los mercados, productores/as y consumidores/as locales. La soberanía alimentaria apoya a la agricultura liderada por los/as agricultores/as, la pesca enfocada en los/as pescadores/as, el pastoreo/pastoralismo liderado por los/as pastores/as, todo esto en base a la sostenibilidad medioambiental, social y económica, en contraposición a la producción de alimentos dirigida por los agronegocios industriales y las corporaciones. La soberanía alimentaria promueve la formulación de políticas y prácticas de comercio al servicio del derecho de los pueblos y la gente a producir y cosechar alimentos inocuos, saludables, y ecológicamente sustentables.

La Soberanía Alimentaria ha sido descrita de la siguiente manera:

• el derecho de los individuos, los pueblos, las comunidades y los países a definir sus propias políticas agrícolas, laborales pesqueras, alimentarias, y de gestión de la tierra y los recursos hídricos, que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiadas a sus circunstancias particulares;

• el verdadero Derecho a la Alimentación y a producir alimentos, lo que significa que todos tienen el derecho a alimentos inocuos, nutritivos y culturalmente apropiados, a los recursos para producir alimentos, y la posibilidad de mantenerse a si mismos y a sus sociedades;

• el derecho a proteger y a regular la producción y el comercio interno y a impedir el dumping de alimentos y la innecesaria ayuda alimentaría en los mercados nacionales;

• autosuficiencia alimentaria hasta el punto deseado;

• el manejo del uso, los derechos y el control sobre los recursos naturales – la tierra, el agua, las semillas, las razas de ganado y toda la biodiversidad agrícola, sin restricciones por los derechos de propiedad intelectual y sin OGMs ;

• basada en y apoyando la producción y la cosecha ecológicamente sustentables, principalmente la producción agro-ecológica y la pesquería artesanal. •

Para controlar la producción alimentaria, los/as pequeños/as agricultores/as y los/as campesinos, los/as pastores/as y pastoralistas, los/as pescadores/as, la gente que vive en los bosques, los pueblos indígenas y otros/as productores/as de alimentos a pequeña escala tienen que ser activa y decisivamente involucrados/as en el proceso de formulación de políticas. Las mujeres productoras de alimentos, juegan un papel primordial en su producción, el mantenimiento de la diversidad agrícola y la nutrición familiar. Ellas específicamente tienen que ser involucradas directa y activamente en la toma de decisiones políticas y en la definición de las prioridades de investigación, si éstas van a responder a sus necesidades y en consecuencia a las necesidades de la comunidad entera.

Como un marco amplio que incluye la producción, la distribución, el intercambio y el consumo, la soberanía alimentaria tiene también implicaciones importantes para los/as jóvenes rurales. El reavivar y fortalecer las economías locales y asegurar que las comunidades rurales tengan los recursos necesarios para ser autosuficientes, significa que los/as jóvenes tendrán oportunidades para desarrollarse y tener trabajo.

Los Grupos de Trabajo Temáticos

Nyéléni 2007, el Foro para la Soberanía Alimentaria tiene tres objetivos. Después de cada uno de los objetivos, hay una descripción del contexto para las discusiones, dentro de cada uno de los Grupos de Trabajo Temáticos, y también los Pasos propuestos para estructurar las discusiones que nos llevarán a una agenda de acción para la soberanía alimentaria.

En el Anexo a este documento se encuentran las notas guía para las discusiones de cada tema.

Profundizando nuestra compresión de la soberanía alimentaria

Objetivo 1: “profundizar la compresión y el significado de “la soberanía alimentaria”: ¿qué significa soberanía alimentaría para nosotros? ¿qué tipo de producción y consumo de alimentos defendemos?”

Al momento, diferentes movimientos y organizaciones utilizan definiciones de soberanía alimentaria que son levemente diferentes y hay diferentes interpretaciones sobre lo que incluyen las políticas de soberanía alimentaría. Es por eso necesario discutir y profundizar nuestro entendimiento común de la soberanía alimentaria. También es importante desarrollar más el concepto de soberanía alimentaria, discutir los desafíos, los principios, lo que significa para diferentes sectores, cómo se pueden resolver posibles conflictos, etc.

La soberanía alimentaria incluye una rica diversidad de iniciativas locales y políticas que son apropiadas para situaciones locales y nacionales, culturas diferentes y las aspiraciones y necesidades de diferentes pueblos. Sin embargo, dentro de esta diversidad, los puntos de vista y principios comunes tienen que ser claros. La soberanía alimentaria pone al centro de las políticas alimentarias y agrícolas a los/as agricultores/as-campesinos/as, pastoralistas-pastores/as, pescadores/as, pueblos indígenas, y otros/as productores/as de alimentos al igual que a los/as consumidores en lugar de centrarse en el mercado y el sector corporativo. La soberanía alimentaria también define el modelo de producción y consumo de alimentos que defendemos. El dumping y las tecnologías tales como el Terminator y los OGMs son ejemplos de lo que no es aceptable bajo el marco de la soberanía alimentaria, porque éstos tienen fuertes impactos negativos en las comunidades, el medioambiente y en el modelo de la producción y el consumo que defendemos.

Desafortunadamente, la soberanía alimentaria está siendo cooptada por el sistema neoliberal dominante y algunos de sus actores, como el presidente Chirac de Francia. Ellos la definen de acuerdo a sus intereses. Por ejemplo, hablan de soberanía alimentaria para los países, pero al mismo tiempo, no critican las prácticas de dumping de sus propios países. La palabra “soberanía” también ha tenido varias connotaciones históricas diferentes en muchos países, lo que la hace un término recibido positivamente en algunos países, mientras que en otros se la asocia con puntos de vista nacionalistas y regresivos. Algunos perciben la soberanía alimentaria como un principio político que la comunidad internacional debe respetar en relación a los estados-naciones. Otros la usan para justificar políticas de comercio agropecuario que benefician a las corporaciones y los grandes productores comerciales. El Foro para la Soberanía Alimentaría Nyéléni 2007 trata de la soberanía alimentaria de los PUEBLOS la cual será definida por los movimientos sociales. Es un “vehículo,” un conductor para nuestro proyecto político colectivo y nuestras estrategias y acciones conjuntas sobre la producción y el consumo en todos los niveles.

La soberanía alimentaria está bajo ataque, los actores del modelo neoliberal dominante quieren conquistar y destruir nuestro modelo de producción y consumo para tomar control de los recursos naturales, y los sistemas de producción y el consumo. Tenemos que definir muy claramente contra quién estamos luchando, quiénes son nuestros enemigos en común y dónde tenemos que enfocar nuestras energías conjuntas.

Fortaleciendo el diálogo entre sectores

Objetivo 2: “fortalecer el dialogo y la construcción de alianzas entre diferentes sectores y grupos de interés buscando mejorar el entendimiento de sus análisis, metas y estrategias.”

En este momento, organizaciones en los diferentes sectores (los/as campesinos/as/agricultores/as, los/as pescadores/as, los pueblos indígenas, los/as pastores/as-pastoralistas, los/as consumidores/as/ movimientos urbanos y trabajadores/as) trabajan juntos en niveles diferentes. Aunque dicha colaboración está creciendo, todavía hay una fuerte necesidad de fortalecerla. El Foro nos ofrece una oportunidad importante para ayudarnos a crear un espacio y un proceso más fuerte para el diálogo entre sectores y la colaboración después de Nyéléni. Los sectores y las organizaciones pueden lograr un mejor entendimiento de las metas y estrategias de cada uno, ser capaces de fortalecer y apoyarse en sus respectivas luchas y de definir prioridades conjuntas realizables para las estrategias y acciones que se definan.

Las discusiones sobre los conflictos de intereses que existen entre sectores son de crucial importancia, por ejemplo los conflictos entre los/as pequeños/as agricultores/as y los/as pastoralistas o los pueblos indígenas. Tenemos que identificar mecanismos para analizar estos conflictos y encontrar maneras de resolverlos o de tratarlos de manera equitativa en nuestras luchas colectivas. Para hacer esto, podemos aprender de las muchas experiencias existentes a nivel nacional. Un Grupo de Trabajo Temático va a enfocarse específicamente y a profundidad en este asunto, pero todos/as van a tratarlo de cierto modo, ya que cada grupo de trabajo temático incluirá delegados/as de todos los sectores.

Formulando estrategias colectivas y una agenda de acción

Objetivo 3: “establecer estrategias conjuntas, una agenda de acción conjunta y aumentar nuestro compromiso conjunto en la lucha por la soberanía alimentaria.”

Tenemos que encontrar formas de aumentar la presión sobre el modelo de desarrollo neoliberal dominante y forzarlo a batirse en retirada. Esto permitiría los cambios en las políticas y acuerdos nacionales e internacionales que son urgentemente necesarios para alcanzar la soberanía alimentaria para todos los pueblos. Por eso, tenemos que ponernos de acuerdo en compromisos políticos claros y conjuntos para las estrategias y las luchas que serán llevados adelante bajo la responsabilidad compartida de todos los sectores. Tenemos que definir prioridades colectivas reales, prioridades que son prioridades para TODOS los sectores en vez de elaborar un catálogo de pedidos en el que cada sector, región u organización añade las prioridades que le atañen. Esto requiere un debate intenso dentro y entre los sectores y un análisis profundo del contexto actual. Para decidir dónde enfocar nuestra energía COLECTIVA, tenemos que ponernos de acuerdo en las prioridades colectivas a las que pueden contribuir todos los sectores.

Los Siete Grupos de Trabajo Temáticos

Los temas incluyen algunos de los asuntos más importantes relacionados con la soberanía alimentaria que varios sectores y grupos de interés (medioambiente, mujeres y jóvenes) han mencionado. Dentro de cada uno de estos temas, se propone que los delegados enfoquen el debate en los asuntos claves que son percibidos como centrales al tema y que posiblemente pueden desarrollarse en prioridades de acción. Cada grupo de trabajo temático discutirá su tema en relación con los asuntos específicos mencionados (vea el anexo) y de acuerdo a los asuntos generales que afectan a:

• la soberanía alimentaria

• el género

• los jóvenes

• el medioambiente

Cada grupo de trabajo temático también buscará formas de fortalecer activa y decisivamente la participación de los sectores en los procesos de formulación de políticas de manera que ellos puedan tener control sobre los sistemas alimentarios, agrícolas, pastoriles/pastoralistas pesqueros, la protección ambiental, las agendas de investigación y las políticas que las enmarcan.

Se propone que cada grupo de trabajo temático discuta los asuntos en tres pasos: Paso 1: ¿En pos de qué luchamos? ¿Qué significa la Soberanía Alimentaria para nosotros? ¿Qué tenemos en común? ¿Qué defendemos? ¿Qué hacemos para sostenerlo? Énfasis especial en lo que significa la Soberanía Alimentaria a nivel local. Paso 2: ¿En contra de qué luchamos? ¿Qué nos impide alcanzar la Soberanía Alimentaria? ¿Cuáles son los problemas? ¿Cómo nos afecta el neoliberalismo (a nivel local e internacional)? ¿Cuáles son nuestras tensiones internas potenciales o los conflictos de intereses y cómo los superamos? Paso 3: ¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Cuáles son nuestras luchas colectivas? ¿Cómo fortalecemos nuestros movimientos (a nivel local e internacional)? ¿Cómo podemos aumentar nuestra resistencia? ¿Cómo podemos trabajar mejor juntos y apoyarnos mutuamente? Cada grupo de trabajo temático concluirá proponiendo:

Una prioridad clave para la acción, una campaña, etc.

• Una prioridad clave para fortalecer el diálogo y los movimientos mismos.

El Anexo incluye apuntes para guiar las discusiones de cada tema:

1) Las políticas del comercio internacional y los mercados locales

2) La tecnología y el conocimiento local

3) Acceso a y control sobre los recursos naturales – la tierra, el agua, las semillas y las razas de ganado

4) El Compartir Territorios y Tierras, Agua, Derechos Pesqueros, Acuacultura y Uso de Bosques;

5) Los conflictos y los desastres: cómo responder a nivel nacional e internacional

6) Las condiciones sociales y la emigración forzada

7) Los modelos de producción: los impactos sociales en la soberanía alimentaria, las personas, sus medios de subsistencia y el medioambiente.

LOS RESULTADOS

Los resultados de las tres sesiones de cada grupo de trabajo temático, y específicamente las prioridades claves que sean acordadas por los delegados/as, serán resumidas por el/a presidente/a del Grupo de Trabajo apoyado por el/a facilitador/a y el personal de apoyo. El resumen contribuirá a la ‘Síntesis’ del Foro, que describirá el entendimiento de la soberanía alimentaria que tienen los/as delegados/as y las estrategias y acciones propuestas. También incluirá una Agenda de Acción.

PÁGINA EN BLANCO

Las políticas del comercio internacional y los mercados locales

[|La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas alimentarias y agrícolas, proteger y regular la producción agropecuaria nacional y el comercio para alcanzar metas de desarrollo sustentable; determinar hasta qué punto desean ser autosuficientes; restringir el dumping de productos en sus mercados y; darle la prioridad de uso y los derechos sobre los recursos acuáticos a las comunidades que dependen de la pesca. La soberanía alimentaria no niega el comercio, sino que promueve la formulación de políticas y prácticas de comercio al servicio del derecho de los pueblos y la gente a una producción inocua, saludable y ecológicamente sustentable. |]

CONTEXTO

El comercio internacional actualmente se basa en formas de producción no sustentables y es controlado por las empresas transnacionales (ET). Éstas utilizan su poder para apoderarse de los sistemas alimentarios locales (y nacionales), obligando a las personas a comprar alimentos que estas controlan. A través de mecanismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC), los tratados de libre comercio bilaterales o regionales, las ET están estableciendo, controlando y beneficiándose de los mercados globales de alimentos y materias primas agrícolas. Destruyen los medios de subsistencia y las economías locales e impiden que los pueblos tengan alimentos suficientes, inocuos y saludables, producidos de forma ecológicamente sustentable. Para lograr la soberanía alimentaria, es necesario reducir el comercio internacional de alimentos y su regulación debe sacarse del ámbito de la OMC y devolverse al control democrático de los productores y los consumidores. Nuevas formas de gobierno deben asegurar que los impactos negativos del comercio internacional, por ejemplo el ‘dumping’, sean detenidos, dándole prioridad a los mercados locales. Estos temas comerciales no pueden separarse de aquellos relacionados al conocimiento/ control/ cuidado/ acceso a recursos naturales, semillas, tierra, agua y biodiversidad, todos los cuales se ven afectados por los Tratados de Libre Comercio (TLC)/ OMC/ Acuerdos de Asociación Económica (AAE)/ acuerdos comerciales bilaterales, etc, debido a las regulaciones en materia de inversiones y propiedad intelectual, entre otras. Pero estos temas están cubiertos hasta cierto punto en otros grupos de trabajo temáticos.

¿En pos de qué estamos luchando?

Para acortar la distancia y estrechar el vínculo entre productores y consumidores y para sacar a la agricultura de la OMC. Estrechar los vínculos entre productores y consumidores eleva la conciencia de los sistemas de producción y reduce las “millas alimentarias”. También restituye el control de los mercados locales en manos de los/las agricultores/as, campesinos/as, pastores/as y pescadores/as, y estimula la creación de cooperativas locales, sistemas de agricultura apoyada por la comunidad, etc. Este proceso requiere el desarrollo de políticas que apoyen la comercialización de alimentos en mercados locales, incluyendo mecanismos para estabilizar los mercados nacionales o regionales, para que los/las agricultores/as, campesinos/as, pescadores/as pastores/as, pueblos indígenas y otros/as productores/as de alimentos de pequeña escala puedan mantener sus sustentos a través de la venta de productos en mercados locales o nacionales. También luchamos por un cambio radical en las reglas que gobiernan la agricultura a nivel internacional, sacándolas de la OMC y denunciando a los acuerdos y políticas comerciales bilaterales y regionales, basadas en un modelo neoliberal de desarrollo económico que conduce a los/as agricultores/as, pescadores/as y otros/as a concentrarse en la producción de materias primas comercializables. El modelo neoliberal o de libre mercado es incompatible con la soberanía alimentaria. Preguntas:

• ¿Hay experiencias o ejemplos de mejoras, mantenimiento o reconstrucción de mercados locales que deberían ser compartidas entre los movimientos para fortalecer nuestras luchas? ¿Podemos proponer criterios o principios claros para el tipo de comercio que queremos priorizar?

• ¿La soberanía alimentaria es sólo para las personas que viven en los países en desarrollo? Algunos simpatizantes de la soberanía alimentaria argumentan que los países ricos no deberían proteger y apoyar la producción de alimentos para sus mercados internos, incluso si no destruyen otros mercados a través del dumping. Opinan que los países ricos deberían abrir sus mercados a más importaciones provenientes de países en desarrollo incluso si esto daña a los pequeños productores de los países ricos. ¿Están de acuerdo o en desacuerdo? ¿Por qué?

• Otros ven la lucha no como un problema comercial Norte – Sur, sino entre distintos sistemas alimentarios y cadenas de abastecimiento: uno basado en la agricultura empresarial/ industrial y el comercio de alimentos, y el otro basado en la producción pequeña/ familiar/ campesina, la pesca artesanal y otras formas de producción de alimentos a pequeña escala orientadas (principalmente) al consumo local. ¿Están de acuerdo? • ¿Qué tipo de reglas queremos?

La soberanía alimentaria no es un conjunto de reglas comerciales, sino que da lugar y posibilidades a distintas políticas comerciales. ¿Pero hay algunas reglas comerciales básicas fundadas en la soberanía alimentaria que podamos señalar? ¿Qué desean agregar/ quitar? Preguntas:

• Cada país tiene el derecho y la obligación de priorizar la producción de alimentos para el consumo interno/nacional.

• Cada país, tanto en el Norte como en el Sur, tiene derecho a decidir el nivel y el tipo de protección, apoyo y regulación de la producción y la importación de alimentos para el consumo interno, siempre y cuando esto no lleve a un dumping de alimentos y materias primas agrícolas en otros mercados.

• Los acuerdo comerciales internacionales sobre alimentos, agricultura y pesca que tienen impactos negativos en la producción y el consumo internos deben ser cuestionados y transformados; por ejemplo, sacando a la OMC del ámbito de la agricultura.

• Todos los subsidios directos e indirectos a las exportaciones de alimentos y otras formas de dumping deben ser eliminados.

• Los países en desarrollo deben poder apoyar las exportaciones de pequeños/as productores/as y campesinos/as pobres, si esto mejora su sustento y no tiene un impacto negativo sobre los pequeños/as productores/as de los países importadores.

• Los acuerdos a ser desarrollados para el abastecimiento y control de precios internacionales de materias primas deben restringir la sobreproducción y garantizar a los/las campesinos/as, pescadores/as y otros/as pequeños/as productores/as precios justos y buenos que cubran sus costos de producción de forma social y ecológicamente sustentable.

• Las iniciativas de comercio justo y otros acuerdos que den mejores precios a los productores y acerquen a productores y consumidores (mercados locales), deben ser apoyados.

• Las reglas comerciales internacionales tienen que ser flexibles y diversas para cumplir con distintas necesidades de desarrollo social, cultural y económico. El concepto de políticas de “talle único” debe ser eliminado.

¿En contra de qué luchamos? El dominio de las ET en el comercio internacional. Los gobiernos nacionales y los bloques regionales, especialmente la Unión Europea y Estados Unidos/ TLCAN, que están influidos por los intereses y grupos de presión de las ET en la negociación de las políticas comerciales. Estos intereses se vuelven claramente visibles en los diferentes ámbitos de definición de políticas comerciales: la OMC, los TLCs, la Ley Agrícola de Estados Unidos, los AAE, la Política Agrícola Común y las prácticas de las ET (como el dumping, el tomar control de los mercados, la imposición de sistemas de producción y distribución verticalmente integrados, etc).

Pregunta:

• Considerando el contexto actual del comercio internacional, ¿dónde debemos concentrar nuestros esfuerzos?, ¿contra qué fuerzas estamos luchando?, ¿son compañías y gobiernos específicos?, ¿qué importancia debemos darle a la OMC, los acuerdos comerciales bilaterales y regionales y otros ámbitos a nivel internacional y regional?

¿Qué podemos hacer al respecto?

En el área del comercio internacional, hay muchos “campos de batalla” diferentes. Está la OMC, los acuerdos bilaterales y regionales, las políticas gubernamentales, las ET, los cambios en los patrones de consumo, etc. Preguntas:

• Si queremos frenar la dinámica destructiva del comercio internacional de alimentos, ¿cuál debe ser nuestra prioridad para la acción? ¿Es la lucha contra el dumping y los países y compañías que practican el dumping, combinada con luchas para restringir las importaciones en cada país?

• ¿Hasta qué punto nuestra exigencia de mercados locales alcanzará beneficios duraderos y soberanía alimentaria?

• ¿Qué se necesita para fortalecer a nuestros movimientos y nuestra colaboración en esta área? La Soberanía Alimentaría, el Conocimiento Local y la Tecnología CONTEXTO En el pasado, hace relativamente poco tiempo, el conocimiento de cómo producir o recoger la comida estaba en el campo de las comunidades rurales. Hace generaciones, las comunidades construyeron un base impresionante de la biodiversidad agrícola, los modos de pescar, tecnologías que adaptaron a las condiciones medioambientales locales, las necesidades socio-económicas, y los beneficios culturales. Las tecnologías fueron desarrolladas e innovadas por y para las comunidades locales. El par de procesos de la colonización y la industrialización socavaron mucho de todo eso. Las investigaciones agrícolas se quitaron de las granjas y las alojaron en los institutos y laboratorios lejos y manejados por los científicos occidentales. Las técnicas de pesca locales fueron reemplazadas por unas fábricas industriales flotantes. Los colonizadores, las haciendas y la industria minería invadieron a los territorios y trabajos de los pueblos indígenas. Hablando de la agricultura, ‘la revolución verde’ es probablemente el ejemplo más dramático de este empujón para industrializar la agricultura basado en el uso intensivo de las químicas externas, y para borrar el mosaico amplio de los sistemas de producción locales y basados en la diversidad. De una manera parecida, los intereses corporativos amenazaron a los derechos de los propietarios del ganado a usar y a desarrollar sus propias razas, y los sectores de las pesquerías ya están forzada a aceptar la ‘revolución azul’ que promueve la acuacultura y la pesca industrial y destructiva. ¿En pos de qué luchamos?

A pesar del ataque del modelo de tecnología occidental, la mayoría de la comida en el mundo es producido o recogido por las comunidades locales, basado en el conocimiento local, con las tecnologías locales y los recursos locales. Para mucha gente, un elemento principal de la soberanía alimentaría es la promoción y el desarrollo de estas tecnologías y conocimientos locales, y el fortalecer del poder local sobre estos recursos. Por todo el mundo, la gente rescata y re-integra el conocimiento indígena en los sistemas del trabajo. Se intercambian y promuevan a los cultivos indígenas y las variedades de semillas que son mejor adaptadas a las condiciones locales. Reconocen que los métodos de producción agro-ecológicos son mucho más productivos y sostenibles que la agricultura industrial. Igual para las técnicas indígenas de la pesca, el pastoreo y la cría del ganado, y los sistemas locales de la gestión de la agro-selvicultura. Luchar para la soberanía alimentaría significa usar el conocimiento y sistemas de producción indígenas como un elemento principal cuando se fortalezca los sistemas alimentarios locales bajo el mando de las comunidades locales. Preguntas: ¿Es bueno todo el conocimiento desarrollado localmente? ¿Cómo lo podemos mejorar? ¿Cómo fortalecemos a su uso? ¿Cómo lo adaptamos al medioambiente cambiante (p. ej. el calentamiento del planeta)? ¿Qué pasa con las comunidades que ya han perdido su conocimiento indígena? ¿Cómo lo reavivan y reclaman? ¿Cuáles hay los iniciativos para proteger, desarrollar, y controlar el conocimiento y la tecnología local? ¿Cómo podemos fortalecerlos? ¿Cómo protegemos el conocimiento, la tecnología y el control local en los niveles regionales e internacionales? ¿Qué impide a nuestros esfuerzos? ¿En contra de qué luchamos? No es posible la soberanía alimentaria basada en la tecnología industrial apoderada por las corporaciones multinacionales. La tecnología industrial sirve la producción de grande escala para el procesamiento de alimentos y el comercio internacional, frecuentemente produce la ‘comida basura’ de mala calidad, y destruye a los productores de pequeña escala y el medioambiente. El ejemplo más reciente y extremo de la tecnología insostenible y controlada por las corporaciones es la ingenieria genética en la agricultura, la cría del ganado y las pesquerías. Hoy en día, se las están imponiendo a los agricultores, pescadores, pastores y consumidores. Además, las nuevas tecnologías como las hormonas animales, la acuacultura y la irradiación alimenticia han emergido para permitir que la comida sea procesada industrialmente y transportada fácilmente. Los cultivos biocombustibles son diseñados solamente para impulsar a los países que están industrializándose, en vez de alimentar a las personas y combatir el hambre mundial. Las tecnologías industriales llegan a todos los rincones del mundo por los tratados de libre comercio en que, por un lado cualquier regulación de la tecnología para servir los intereses de la comunidad se ven como una barrera al libre comercio, pero por otro lado las tecnologías y el conocimiento son protegidos por los regímenes pro-corporativos de los derechos de la propiedad intelectual. Más aún, los programas de auxilio para el desarrollo están cada día más sujetos a la aceptación de estas tecnologías. Mientras tanto, los consumidores que no producen su propia comida no tienen ningún idea de que su comida está desarrollada y contaminada con estas tecnologías. Preguntas: • ¿Debemos incluir la ciencia y tecnología occidental , que es cada día más dominado por los intereses corporativos, en el contexto de la soberanía alimentaria? Si sí: ¿cómo? ¿Cómo adoptamos a los elementos útiles para apoyar a la soberanía alimentaria? Si no: ¿por qué? ¿Cómo paramos los efectos negativos? ¿Qué podemos hacer? Nyéléni 2007 es una oportunidad de seguir y desarrollar a las campañas regionales, nacionales e internacionales para fortalecer el control y el conocimiento local mientras que derrotamos a la invasión de las tecnologías perjudiciales. Hay muchas actividades y estrategias posibles para rebatir las tecnologías malas y para promover el conocimiento local. Preguntas: • Hay muchas iniciativas y redes locales y regionales que usan y intercambian las variedades de semillas, la información sobre los sistemas de conocimiento local, etc. para recobrar el control local. ¿Cómo promovemos más las iniciativas así, fortalecerlas en el nivel local y apoyarlas en el nivel internacional? • Hay muchas semejanzas entre el empuje corporativo para las revoluciones ‘verdes’, ‘azules’ y del ganado y podríamos explorar unas estrategias en que los agricultores, pastores y pescadores podrían combatirlas juntos. ¿Cómo podrían hacer esto? • ¿Cómo fortalecemos a las alianzas entre los diferentes sectores para luchar en contra las tecnologías perjudiciales, como las plantaciones industriales, la ganadería industrial, la ingeniería genética y las patentes de la vida? • ¿Cuáles campañas internacionales podemos desarrollar que fijan como blancos a unas corporaciones, fundaciones e instituciones específicas que promuevan tecnologías dañinas? [|El Acceso y el Control de los Recursos Naturales para la Soberanía Alimentaria |]

CONTEXTO La soberanía alimentaria tiene sus raíces en las vidas y las luchas de los campesinos/as y los agricultores/as familiares, los pescadores/as, los pastores/as y pastoralistas, los pueblos indígenas, otros productores/as de comida de escala pequeña y los trabajadores del campo. Es así cómo se produce, se conserva, se comparte, se consume y se intercambia la comida. Un asunto clave de la soberanía alimentaria es el acceso, el control y la gestión de los recursos naturales que los agricultores, los pastores, los pescadores, sus comunidades, y las comunidades indígenas necesitan para trabajar y alimentarse, por ejemplo la tierra, la selva, el agua, las semillas, las razas del ganado y las especies de peces.

Hace generaciones, las comunidades locales han preservado la riqueza y la diversidad de los recursos naturales con la agricultura, la ganadería, el pastoralismo y la pesca en forma ecológicamente sostenible y biodiversa; preservando y refinando las variedades de semillas, las razas del ganado y una biodiversidad agrícola más amplia; y protegiendo las tierras, los territorios, las selvas y las extensiones de agua de un uso en excesivo, del agotamiento y de la contaminación. Los campesinos/as, los pastores/as/pastoralistas, los pescadores/as y los Pueblos Indígenas son los verdaderos innovadores, criadores y conservacionistas, usando una plétora de recursos naturales, experimentando y adaptando las especies de plantas y animales a las condiciones de producción natural, y desarrollando una riqueza del conocimiento colectivo sobre la biodiversidad agrícola, la tierra, el agua y la gestión de los recursos para el uso de las otras comunidades y las generaciones venideras. La biodiversidad agrícola y el conocimiento indígena se enlazan porque las personas que tienen el conocimiento indígena de la comunidad son los que usan y preservan esta diversidad. Es necesario que ellos controlen la tierra, el territorio, el agua y los recursos acuáticos para usarlos de una manera productiva. Comparado a la devastación ecológica de la agricultura, acuacultura y ganadería industrial hecha para la exportación, los paisajes de producción basada en las comunidades tienen una biodiversidad amplia. La producción basada en las comunidades reduce la degradación de la tierra y el medioambiente, y preserva los ecosistemas, las especies de cultivos silvestres y cultivados, los recursos genéticos de los peces y el ganado, los espacios abiertos y los bosques que son precisos para preservar las cuencas y los recursos de agua. Todo eso es esencial para asegurar una verdadera seguridad alimentaria para la humanidad – la soberanía alimentaria. El acceso y el control sobre el uso de estos recursos naturales es un asunto complicado y relacionado con varios factores que son críticos para la soberanía alimentaria. Implica controlar el acceso físico y seguro a los recursos y también la organización de la producción, el recojo, el almacenaje y el intercambio de estas actividades. Las comunidades que ocupan las mismas áreas locales a menudo tienen reglas bien desarrolladas para el cuándo y cómo cultivar la tierra, recoger los productos de la selva, y pescar en las extensiones de agua. También tienen reglas para compartir, intercambiar y vender lo que ellos cosechan y producen, y tienen sistemas para resolver los conflictos sobre el uso de los recursos naturales. Las semillas guardadas en las fincas son el pilar principal que sostiene a los campesinos por todo el mundo así como las razas del ganado local sostienen a los pastores. Para los Pueblos Indígenas, el territorio es la base de su organización social, económica y su identificación cultural, y lo ven como parte de un territorio más amplio que incluye no sólo la función productiva de la tierra, sino también el medioambiente, el agua, las selvas, las mineras subterráneas, el aire y otros recursos productivos. Para los pescadores, es esencial el control de la pesca artesanal, las zonas de desembarco para sus barcos en la playa y las actividades terrestres para eliminar el impacto de contaminación de las aguas.

El modelo dominante del desarrollo merma el acceso y el control que tenían las comunidades de los recursos que necesitan para sobrevivir y desarticulan los sistemas locales de producción y de gobierno. La tierra, las selvas, el agua, las plantas, los animales y otros recursos naturales son cada día más convertidos en mercancías comercializadas y privatizadas. El estado, los negocios agropecuarios, la industria extractiva, el turismo a gran escala y los proyectos de infraestructura invaden las tierras, las extensiones de agua, y los territorios de los pueblos indígenas que antes eran públicos y comunales. Los negocios agropecuarios privados y las empresas de la biotecnología patentan las semillas y las razas del ganado.

El agua - esencial para sostener la vida misma - la tratan como un bien económico que lo destinan a los “usuarios de alto valor” (es decir, a los que pueden pagar los precios comerciales). La pesca de aguas comunales, las selvas, los pantanos, los pastos y los bosques se subastan a los ricos empresarios y las empresas de acuacultura comercial, las plantaciones industriales, y a las concesiones mineras y madereras, también a las empresas farmacéuticas y cosméticas las cuales piratean y roban el conocimiento indígena y local que era desarrollado por las comunidades desde hace generaciones.

La violación de los derechos de los campesinos, los pastores, los pescadores y los Pueblos Indígenas para acceder y controlar sus recursos es un asalto a sus derechos de la comida, el trabajo, y la seguridad económica y cultural. La comercialización de la agricultura y las pesquerías ha resultado en la consolidación de las tierras de agricultura, las selvas, las semillas, las razas de ganado y otros recursos genéticos en las manos de las empresas agropecuarias y otros negocios comerciales, desplazando a comunidades enteras de sus tierras y sustentos tradicionales para buscar empleo inseguro, peligroso y mal pagado en otras partes. Los resultados son la emigración general de las familias de agricultores, pastorales y pesqueras, la creación de nuevas bolsas de pobreza y desigualdad en las regiones rurales y urbanas, así como la destrucción de comunidades rurales enteras. Las mujeres y los jóvenes experimentan la mayor marginación. Las mujeres, porque son ellas que muchas veces guardan las semillas y el conocimiento local sobre el ganado y los productos de la selva, las yerbas medicinales, las plantas y las fuentes silvestres de comida. Los jóvenes, debido a que la destrucción de sus familias y sus comunidades quedan con pocas oportunidades para el desarrollo personal o para un empleo.

¿En pos de qué luchamos?

La soberanía alimentaria se basa en la autonomía local, la administración, la organización y la defensa del campo comunal. Asegura los derechos de las comunidades a acceder y controlar la tierra, los territorios, el agua, y la biodiversidad y les ayuda a resolver los conflictos sobre el uso de los mismos recursos por otras comunidades diferentes. No niega a los mercados, sino trata de preservar el control comunitario/social de los mercados. Lo “local” es un espacio económico tanto como político, que ayuda a las comunidades de todo el mundo y de varios grupos de presión a identificarse con los asuntos y luchas de los otros y a formar estrategias unidas. Pero, mientras privatizan el campo común y las fuerzas del mercado ocupan los espacios locales, la necesidad de sobrevivir empuja a las comunidades en conflictos los uno contra los otros.

Preguntas: • •¿Cómo podemos reconocer y hacer cumplir los derechos legales y las tradicionales de los pueblos y las comunidades para tomar decisiones sobre el uso de recursos locales y comunales, aún cuando tales derechos legales no se han reconocido anteriormente? • ¿Cómo se puede proteger los derechos de los pueblos y las comunidades al acceso y control equitativo de las tierras, semillas, animales, aguas y otros recursos renovables. • ¿Cómo podemos construir una visión integral de reformas agrarias y de aguas que incluye los derechos y las prioridades de todas las comunidades, que sean agriculturas, pastorales, pescadoras, pueblos indígenas, trabajadores agrícolas o migrantes?

¿En contra de qué luchamos?

El asalto en contra los bienes comunes y los derechos de las comunidades al acceso y al control es implementado por los estados/gobiernos, las instituciones financieras internacionales (IFIs) como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Asiático de Desarrollo (ADB), y la Organización Mundial de Comercio (OMC), que actúan todos a instancias de las corporaciones nacionales e internacionales. Con el financiamiento de los países donantes ricos del norte, las IFIs controlan más o menos el modelo dominante del desarrollo, en que el único “acceso” que se defiende es el acceso de mercado para las corporaciones a los recursos y el conocimiento de las comunidades locales. La liberalización del comercio y de la inversión, la privatización del campo común y los servicio públicos, los regimenes de los derechos de propiedad intelectual (DPI) que facilitan a la bio-piratería, las tecnologías que niegan el control local, las “reformas agrarias” dirigidas por el mercado y la privatización del agua son todos marcas de este modelo de desarrollo destructivo. Este modelo también obliga a las comunidades locales y otros grupos a competir entre sí para el acceso y el control de una cantidad cada vez menor de recursos, así creando conflictos y divisiones sociales.

Preguntas: • ¿Cómo podemos contrarrestar regimenes de propiedad intelectual (DPI) que no desean que haya patentamiento de ninguna forma de vida? • ¿Cómo podemos desarticular los poderes de las empresas transnacionales para que sean materialmente y legalmente responsables delante de la sociedad? • ¿Cómo podemos quitarles los poderes de los IFIs, como la OMC y las instituciones asociadas? • ¿Cómo podemos parar o debilitar los procesos de privatización y liberalización?

¿Qué podemos hacer?

En el modelo neoliberal del desarrollo, las corporaciones internacionales –con el apoyo activo de las elites del gobierno –controlan la cadena alimenticia desde los insumos, los recursos y la producción, hasta la distribución, el procesamiento y el comercio internacional. La clave a todo esto es la restricción y muchas veces la negación completa del acceso y el control de las comunidades a los recursos naturales y productivos, tanto como la toma de decisiones sobre el cómo organizar y administrar los recursos, la producción y la distribución. La soberanía alimentaría resiste a este régimen corporativo de alimentos y también crea el espacio para reclamar el acceso y el control para desarrollar unos principios de sistemas alimenticios, agrícolas y ecológicos sostenibles.

Preguntas: • ¿Cómo podemos desarrollar principios y estrategias colectivas comunes para reclamar control sobre los recursos de las comunidades? ¿Cómo podemos globalizar nuestras respectivas luchas y prácticas para crear un movimiento mundial para lograr el control de los pueblos sobre los recursos a los cuales tienen derecho? • ¿Cómo podemos desarrollar principios conjuntos entre comunidades con diferentes prioridades y necesidades para el uso responsable de los recursos naturales? • ¿Cómo podemos colectivamente conceptualizar e implementar un sistema agrícola y alimenticio basado en la autonomía y la organización local, los mercados locales y las acciones comunitarias?

[|El Compartir Territorios y Tierras, Agua, Derechos Pesqueros, Aquacultura y Uso de Bosques|] CONTEXTO Los territorios enfrentan presiones crecientes, que muchas veces llegan a conflictos serios. Estos conflictos se trata no solamente del uso compartido de recursos naturales como son la tierra, el agua y los bosques, pero a perspectives diferentes sobre los mismos territorios. Sin embargo, en muchos casos estos conflictos son de actores concientes de la necesidad colectiva para la soberanía alimentaria—algunos de estos actores estarán presente en el Forum Nyeleni. Por eso es clave que durante el taller El compartir territorios y tierras, agua, derechos pesqueros, aquacultura y uso de bosques que el grupo de trabajo enfoque los tres ejes siguientes: • Desarrollar un mejor entendimiento de las expectativas divergentes de diferentes grupos que reclaman el uso de territories—estas expectativas divergentes son fuentes potenciales de conflictos de interés y necesidad que hay que resolver. • Basado en experiencias concretas, aprender mecanismos de resolución de conflictos entre actores con usos y derechos conflictivos. • Fortalecer alianzas entre los actores para promover un uso de tierra que respecta y respalda el derecho a la soberanía alimentaria.

¿En pos de que luchamos? ”Todos los pueblos originarios, los pueblos indigenas, las minorías étnicas, los tribus, pescadores, trabajadores rurales, campesinos, los sin tierra, pastorales nomádicos y pueblos desplazados, tienen el derecho de mantener sus relaciones espirituales y materiales para poseer, desarrollar, controlar, usar y construir sus estructuras sociales; para administrar sus tierras y territorios politicamente y socialmente, incluyendo el medio ambiente enterio, el agua, el aire, los lagos, flujos de hielo, flora, fauna y otros recursos que han poseido, ocupado y/o utilizado tradicionalmente. Esto implica el reconocimiento de sus leyes, tradiciones, costumbres, sistemas de tenencia de tierra, y instituciones, además que el reconocimiento de las fronteras territoriales y de las culturas del pueblo. Todo esto constituye el reconocimiento de la auto-determinación y de la autonomía de los pueblos.”

Preguntas: • ¿• Cómo podemos desarrollar los principios para el comparto justo y equitativo de tierras, de territorios, de la flora y de la fauna y todos los recursos naturales entre diversas comunidades de usuarios? • ¿Cómo podemos prevenir la usurpación de la fuerza del mercado y de los mecanismos de la gobernancia en cuanto a las tierras, los territorios, la flora y la fauna, y a todos los recursos naturales?

¿En contra de que luchamos? La privatización de los recursos contribuye fuertemente a una distribución desigual del derecho de accesar y utilizar la tierra y los otros recursos naturales. En ciertas áreas, varios factores contribuyen a agravar las tensiones ya existentes tales como el crecimiento demográfico, la desertificación, el cambio climáctico, las políticas neoliberales, las inversiones en minería y forestería, y la liberalización de mercados. Aún compartiendo una visión comuna sobre el derecho a la soberanía alimentaria y para un manejo sostenible de recursos naturales y de territorios, nosotros enfrentamos sin embargo con intereses divergentes y usos legítimos que pueden provocar conflictos:

• pastores y campesinos en cuanto a acceso a tierra, uso de tierra y el derecho de paso para el ganado;

• pescadores y campesinos sobre el acceso y uso de aguas, y sus modos de producción;

• pueblos indígenas y campesinos buscando nuevas tierras agrícolas;

• campesinos y la expansion de areas urbanas o suburbanas;

• agricultores y ambientalistas en cuando al uso de tierras y modos de producción;

• hombres y mujeres muchas veces no tienen los mismos derechos de acceso a recursos naturales; y • generalmente, entre grupos sociales que pueden beneficiar del establicimiento de derechos privados sobre tierras y otros recursos.

Preguntas:

• ¿Cómo podemos proponer principios y prácticas para resolver los conflictos que se presentan entre diversas comunidades de usuarios

• ¿Cómo podemos resistir la manipulación de diversas comunidades de usuarios por parte de los gobiernos, de las corporaciones y de otros agentes privados que intentan ganar control sobre territorios comunales y recursos naturales?

¿Que podemos hacer al respecto?

Los conflictos relacionados con acceso y control de territorios y recursos naturales van aumentandose. El arbitraje de conflictos se convierte en un proceso inevitable, y surgen nuevos tipos de conflictos. Es necesario construir alianzas y nuevas formas de solidaridad. El acceso a territorios, tierra, agua y bosques es uno de los fundamentos para construir la justicia social y la solidaridad, también en cuanto a futuras generaciones. [|“… el Estado debe garantizar control comunitario sobre los recursos naturales por campesinos, pescadores, pastores y comunidades bosqueras, y por pueblos indígenas, a que pueden seguir viviendo y trabajando en el campo y en las costas por medio de derechos colectivos y comunitarios.” (Declaración sobre "Tierra, Teritorios y Dignidad" Forum, Porto Alegre, 6-9 Marzo de 2006).|] Impera entonces desarrollar un sistema de normas (al nivel local, regional y global) para los territorios, tierras, aguas y forestas: reglas sobre acces, uso, derechos y responsabilidades. Es necesario poder establecer sistemas de resolución de conflictos que no solamente son eficaces pero también legítimos y acceptados colectivamente.

Preguntas:

• ¿Como se puede considerar los intereses legítimos de diferentes actores?

• ¿Cuales son unas experiencias exitosas de resolución de conflictos en cuanto a territorios, tierras, aguas y bosques?

• ¿Como los movimientos sociales pudíeran mejorar el diálogo entre actores conflictivos para evitar los conflictos? ¿Cuales mecanismos son necesarios para manejar y resolver conflictos?

• ¿Cuales estratégias se necesita desarrollar para poder involucrar actores de los movimientos sociales en la definición y la implementación de mecanismos estructurales para manejar conflictos en territorios, mientras respectan los reclamos divergentes legítimos además del derecho a la soberanía alimentaria?

• ¿Como pueden los actores competitivos de los recursos naturales andan desde una visión política compartida hacia la construcción de luchas comunas (dentro del contexto de la soberanía alimentaria en los niveles locales, regionales y globales)?

[|Conflictos y desastres: ¿Cómo responde el movimiento por la Soberanía Alimentaria a nivel local e internacional?|]

CONTEXTO Mientras el calentamiento global, la conmoción política y la escasez de recursos naturales aumentan, prevemos que los conflictos y los desastres lamentablemente se multiplicarán en todo el mundo. Por lo tanto, la discusión acerca de cómo impactan sobre nosotros y cómo respondemos, es importante para el movimiento por la soberanía alimentaria, pero ha recibido poca atención hasta el momento. Muchos desastres no son “naturales”, aunque son detonados por eventos climáticos o sísmicos que están más allá de nuestro control. Los efectos desastrosos de estos eventos son el resultado de actividades humanas como la deforestación, la eliminación de manglares, la quema de combustibles fósiles, la construcción por debajo de los estándares, y la mayoría de ellos tienen un mayor impacto sobre los pobres, quienes sufren más severamente, por ejemplo, las inundaciones, terremotos y huracanes.

Los conflictos, guerras, ocupaciones y desastres tienen una relación similar y compleja con la soberanía alimentaria. Hemos visto casos donde la falta de soberanía alimentaria ha conducido a conflictos y desastres “naturales” de origen humano. Por otra parte, la lucha por el control de los recursos naturales constituye la raíz de muchos conflictos, tanto locales como internacionales. La respuesta típica de los donantes y los gobiernos al “apoyar” a las comunidades afectadas por guerras o desastres naturales, es el envío de ayuda alimentaria, lo cual en realidad constituye un ataque a la soberanía alimentaria. Las guerras y los desastres son crecientemente utilizados como oportunidades para tomar territorios, mercados y recursos naturales de pueblos que son forzados a abandonar sus tierras y vivir como refugiados. Las guerras también contaminan tierras agrícolas y forestales, así como recursos hídricos, y convierten a la producción de alimentos en una actividad extremadamente riesgosa para las comunidades. Los proyectos de “reconstrucción” tras los conflictos/ guerras/ desastres frecuentemente privan a las comunidades afectadas de sus tierras y otros recursos productivos.

Es importante que examinemos casos de cómo un abordaje desde la soberanía alimentaria ha contribuido al fortalecimiento de las comunidades en contra de los impactos de conflictos y desastres. Al examinar casos exitosos de planificación local de emergencia y preparación y respuesta para desastres, podemos intentar identificar los “elementos” del éxito. Igualmente es importante realizar una evaluación crítica de la ayuda alimentaria para poder exponer los intrincados vínculos entre la política y el hambre. Finalmente, debemos examinar qué tan exitosos han sido nuestros intentos por lograr solidaridad internacional frente a los conflictos, guerras y desastres, y cómo podemos fortalecerlos.

¿En pos de qué estamos luchando? ¿La soberanía alimentaria tiene alguna relevancia real para las comunidades que sufren conflictos o desastres? ¿El movimiento por la soberanía alimentaria solo es útil para movilizar la solidaridad internacional, o existen formas prácticas en que el movimiento ha sido o puede ser útil en situaciones de conflicto o desastre? ¿Qué implica la soberanía alimentaria para los/las niños/as, jóvenes y mujeres que son los principales expuestos a los daños que generan esos conflictos, ya que su vínculo con la tierra es mucho más cercano que el de los frecuentemente móviles hombres? ¿Cómo podemos describir los ejemplos positivos de respuesta a los desastres y conflictos que sirven para fortalecer la soberanía alimentaria, construir resistencia y movimientos?

¿En contra de qué luchamos? • La ayuda alimentaria ha sido una herramienta para la degradación ambiental y el reemplazo de los esfuerzos nacionales orientados a la producción de alimentos y la soberanía alimentaria. • ¿Cómo podemos detener la ayuda alimentaria innecesaria y otras formas destructivas de asistencia internacional, que no son sólo traídas a nosotros por organizaciones internacionales y gobiernos, sino también por ONGs? • ¿Cómo podemos resistir la apropiación de tierras y otros recursos que sobreviene a los proyectos de “reconstrucción” de conflictos y desastres?

¿Qué podemos hacer al respecto? • ¿Qué ejemplos positivos de misiones de solidaridad internacional y campañas en el mundo pueden servirnos para respaldar la defensa de la soberanía alimentaria? • ¿Qué campañas e iniciativas comunes podemos construir para apoyar a las comunidades afectadas por conflictos, guerras y desastres, basadas en los principios de la soberanía alimentaria? • ¿Cómo podemos realizar una demanda y campaña colectiva por la soberanía alimentaria que esté en el centro de los programas de reconstrucción tras conflictos, guerras y desastres? [|Condiciones Sociales y Migración Forzad|]a

CONTEXTO

La liberalización del comercio agrícola internacional, la apertura forzada de los mercados nacionales, la reducción de los impuestos aduanales, la imposición de cuotas de importación por la Organización Mundial del Comercio (OMC)... todo esto ha empeorado la crisis económica que afecta las zonas rurales del planeta. La creciente competencia entre los productores ha resultado en una baja general de precios de los productos agrícolas, algunas veces a niveles insostenibles por debajo del costo de producción, lo que ha traído la aceleración del éxodo rural hacia las ciudades porque los campesinos ya no pueden sobrevivir trabajando sus tierras. Las infraestructuras rurales, servicios sociales, salud, educación y cultura son reducidas ya que la mayoría de los recursos se destinan a la población urbana donde los servicios pueden ser vendidos a corporaciones privadas. Es así como la brecha entre las zonas rurales y las áreas urbanas crece incesantemente.

Al principio, la migración es solamente interna. La gente deja las zonas rurales o las regiones pobres para tratar de sobrevivir en las grandes ciudades, donde se instalan en asentamientos precarios que pronto se convierten en los cinturones de pobreza que rodean la ciudad. Los gobiernos, preocupados por la creciente presencia masiva de gente pobre a sus puertas, aplican soluciones de corto plazo para tratar de proporcionar raciones diarias de comida a precios accesibles. Para mantener bajos los precios de la canasta alimenticia básica, entonces subsidian las importaciones de alimentos provenientes del Norte y entregan su destino a las multinacionales, como Cargill, que en muchos casos, terminan controlando así hasta el 50 por ciento del abasto a la cadena alimenticia de algunos países. Esto naturalmente crea un círculo vicioso. La migración rural además produce altos índices de desempleo provocando una competencia salarial entre trabajadores y empleadores, abriendo así las puertas al desplazamiento, chantaje y otros ataques en contra de las formas de organización colectivas como los sindicatos.

La mayor parte del tiempo, el éxodo rural interno hacia las ciudades es solamente la primera etapa del proceso migratorio. Pero la pobreza y el hambre empujan a los migrantes a buscar horizontes más lejanos. El resultado son las corrientes migratorias dentro del continente así como entre varios continentes.

La situación de los refugiados económicos continúa deteriorándose. Primero están los contrabandistas fronterizos quienes los someten a condiciones inhumanas y los despojan de su poco dinero. Luego, tienen que enfrentar a las policías y fuerzas armadas de los países a los que intentan llegar. El número de migrantes que han perdido la vida intentando alcanzar esa posibilidad de sobrevivencia sigue aumentando y ha alcanzado niveles alarmantes. Pero esto no detiene las crecientes olas migratorias. ¿Hay una prueba más contundente de la perversidad de las políticas neoliberales?

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que más de 200 millones de migrantes viven bajo muy malas condiciones económicas, sociales y culturales en el país de destino, con la única esperanza de ganar un poco de dinero para enviarlo a su país de origen y sostener a sus empobrecidas familias. La migración hacia el Norte priva a muchos países de una fuerza de trabajo joven y dinámica. La creciente “fuga de cerebros” hacia el Norte provoca que muchos países pierdan una fuerza de trabajo educada y con conocimientos esenciales en detrimento cada vez mayor de las economías de los países del Sur global. Pero además, la migración tiene un gran impacto en la relación entre el hombre y la mujer que agudiza las condiciones económicas ya de por si precarias de la mujer.

Las consecuencias de la creciente migración rural, sea interna o a través de las fronteras, no solamente son económicas. Cuando la mujer o el hombre dejan a sus familias y sus comunidades para tratar de sobrevivir en otras partes, toda la sociedad rural sufre. Ocasiona cambios al consumo de comida,

acabando constantemente con el conocimiento nativo, la experiencia indígena y las identidades culturales locales.

El dinero que cada año envían los migrantes a sus familias y a sus comunidades se convierte en un elemento vital para la sobreviviencia económica de las mujeres, hombres y niños que los migrantes han dejado atrás, creando una nueva forma de dependencia.

¿En pos de que luchamos?

Estamos luchando por precios justos para los productores de alimentos (pescadores, pastores y campesinos) que les permita tener una vida digna. Reafirmamos que las poblaciones pobres de las zonas urbanas tienen derecho a comida saludable, nutritiva y apropiada a su cultura, así como a recursos para producir su propia comida. Si fueran necesarios, los subsidios deben ser establecidos en cooperación con organizaciones urbanas y movimientos para que un aumento en los precios de alimentos no tenga un impacto negativo en el nivel de vida de la gente pobre. Se debe equilibrar el financiamiento para servicios sociales, salud, educación y cultura entre las necesidades de las poblaciones urbanas y las poblaciones rurales. Se deben desarrollar las infraestructuras rurales para disminuir la vulnerabilidad de la gente que vive en el campo.

Preguntas:

• ¿Qué ejemplos de iniciativas concretas para frenar corriente de la migración forzada existen?

• ¿Cómo podemos asegurar el derecho a la comida para la gente pobre urbana?

• ¿Cómo podemos desarrollar agendas comunes con los migrantes en los sectores alimenticios y agrícolas?

¿En contra de qué luchamos?

La migración forzada es una consecuencia directa de las políticas neoliberales dictadas por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la OMC. Luchamos contra la criminalisación de los migrantes ya que ellos son las principales víctimas de los “esquemas de desarrollo” de esas organizaciones que solamente ven el mundo en términos económicos y mercantilización. Luchamos en contra de la lógica que reduce a los ciudadanos a mano de obra barata y que considera la comida como una mercancía barata que puede alimentar a las poblaciones urbanas, sumidas en la pobreza y el hambre debido a las políticas neoliberales, a expensas de las áreas rurales.

Preguntas:

• ¿Cómo podemos, junto a los sindicatos y las organizaciones de migrantes, fortalecer nuestra lucha común y atacar las políticas de mano de obra barata creadas por los gobiernos para beneficio de las compañías privadas?

• ¿Cómo podemos ser más efectivos en nuestra lucha en contra de la represión contra los migrantes de parte tanto de los gobiernos como de las compañías privadas?

¿Qué podemos hacer al respecto?

Preguntas:

• ¿Cómo podemos establecer una agenda política común basada en luchas conjuntas y actividades de solidaridad entre los migrantes, poblaciones rurales y la gente del campo? ¿Cómo podemos llevar estas luchas comunas a los planos locales, nacionales e internacionales?

• ¿Qué pasos concretos podemos tomar para apoyar a las organizaciones de los migrantes, especialmente aquellos que laboran en el sector alimenticio y agrícola?

[|Modelos de Producción: Los Impactos Sociales en la Soberanía Alimentaria, las personas, sus Medios de Subsistencia y el Medio Ambiente|]

CONTEXTO

Existen dos modelos contradictorios de desarrollo rural y de producción: 1. La Agro-Industria, la Pesca y la Acuacultura Industrial producen componentes alimenticios en monocultivos para los mercados globales controlados por unas pocas empresas transnacionales. Estas están apoyadas por instituciones de investigación publicas y privadas y son promovidas como si fueran por la “seguridad alimentaria”; sin embargo dañan a los/as pequeños/as agricultores/campesinos/as, pastores/as/pastoralistas, pescadores/as artesanales y pueblos indígenas. También dañan al medio ambiente - a los suelos, recursos hídricos, agro-ecosistemas y a nuestra biodiversidad planetaria y los sistemas que apoyan y aseguran la vida terrestre. Son unos de los mayores contribuyentes a la actual crisis de agua y al calentamiento global a través del uso intensivo de combustibles fósiles para la producción de fertilizantes químicos, agroquímicos, la producción, el transporte, el procesamiento, la refrigeración, y la distribución a detallistas; cada unidad de energía producida por los alimentos requiere una cantidad varias veces más grandes de insumos de energía fósil. La producción industrial controlada por las corporaciones está basada en el uso intensivo de capital y protegida por patentes y reglas comerciales. Esto facilita que las corporaciones capturen y tomen control de los mercados de insumos (semillas (modificadas), razas de animales, recursos hídricos, fertilizantes) y productos (alimentos, granos para alimentar animales, biocombustibles, fibras y materias primas industriales) para adueñarse de los ecosistemas, sobreexplotar el medioambiente y degradar los recursos naturales. Los resultados son la erosión de los suelos, la pérdida de la biodiversidad, la deforestación, la desertificación, la contaminación y el agotamiento del agua y la polución de los mares. Estos costos nunca se incluyen en el precio pagado por los productos. Este enfoque busca controlar y transformar la naturaleza más que trabajar dentro de sus parámetros.

2. La producción agroecológica, el pastoralismo y la pesca artesanal son diversos y multifuncionales produciendo muchos bienes como ser alimentos, ropa, materiales de construcción: al igual que productos que se pueden vender e intercambiar, y proveen funciones de los ecosistemas necesarios para las comunidades locales (agua limpia, suelos sanos). Son altamente productivos en términos de área, insumos y energía utilizados. Estos métodos de producción y cosecha están centrados en las personas considerando roles decisivos para hombres y mujeres. Adicionalmente son intensivos en cuanto al conocimiento y mantienen medios de subsistencia. Dependen de y proveen variedades de plantas y animales desarrollados localmente que están adaptados a las condiciones climáticas locales-tales como variedades de semillas resistentes a las sequías, variedades que crecen en pantanos y zonas inundadas, ganado resistente a las enfermedades, etc. No dependen de agroquímicos. Sostienen a los agroecosistemas - trabajan a favor de y no en contra del medio ambiente - resultando en mayor productividad. Estos enfoques no buscan transformar a la naturaleza, pero en su lugar, desarrollan sinergias con la misma creando espacio para la experimentación local y para construir el almacén de conocimientos que pueda ser compartido, sin altos costos. Son resistentes en vista al cambio climático y otras amenazas y no son “hambrientos por el carbón” ni dependientes de combustibles fósiles: por cada unidad de energía de insumo, pueden producir hasta 10 veces más energía alimentaria. Los métodos de producción agro-ecológicos de pequeña escala y las prácticas de pesca artesanal no pueden ser adueñados o apropiados por un individuo. Estas prácticas facilitan el control local de los sistemas alimentarios, es decir, logran la soberanía alimentaria.

¿En pos de que luchamos? • ¿Cómo podemos promover el uso de métodos de producción agroecológicos de pequeña escala y de pesca artesanal localmente controlados y diversos en todas las regiones del mundo?

• ¿Cómo podemos asegurar que los alimentos producidos agroecológicamente a nivel local sean disponibles a este nivel cuando tantos alimentos son exportados y cuando los productores locales a menudo no tienen suficiente para comer?

• ¿Cómo adoptarán las futuras generaciones estos métodos de producción y cosecha?

• La mayoría de los métodos de producción de alimentos, pastoralismo y pesca de pequeña escala son sostenibles ecológicamente - pero no todos. Si algunos/as deciden producir de manera insostenible, ¿cuáles son las implicaciones que esto tendrá para su reivindicación a la soberanía alimentaria, para su rol dentro del movimiento de soberanía alimentaria y para el movimiento en su totalidad?, ¿quién debería tener el poder de hacerles cambiar sus métodos de producción si estos afectan la soberanía alimentaría de otros?

• ¿Es que la producción debería basarse solamente en los recursos locales, o en los recursos que están “dentro del control de” los productores locales? ¿Cuál es la “huella de carbón/ambiental” aceptable para los sistemas de soberanía alimentaria? Si, por ejemplo, los/as agricultores/as de países ricos importan alimentos para sus animales producidos de manera sostenibles en países menos industrializados para producir leche, huevos o carne, ¿es que esto puede contribuir a la soberanía alimentaria?

• Muchos gobiernos han firmado acuerdos internacionales en relación a los alimentos y al medio ambiente que apoyan estos cambios. ¿Cómo podemos asegurar que estos acuerdos se cumplan?

¿En contra de qué luchamos?

• ¿Cómo podemos fomentar el desmantelamiento de la agro-industria y la conversión de la producción industrial a sistemas agro-ecológicos, la protección de áreas de pastoreo y la prohibición de prácticas pesqueras destructivas? • Dados los impactos combinados del cambio climático y la reducción de reservas petroleras, ¿cómo podemos utilizar la lucha contra el Calentamiento Global y la privatización del agua como oportunidades para forzar cambios en los hábitos alimentarios y los métodos de producción y cosecha? • ¿Cómo podemos desafiar la carrera por producir biocombustibles para los ricos en vez de producir alimentos para las personas?

¿Qué podemos hacer al respecto? • ¿Cómo desarrollamos un entendimiento colectivo y común de la soberanía alimentaria basado en una producción, distribución y consumo agroecológico sostenible?

• Las supuestas “políticas de alimentos baratos” que nutren el modelo insostenible de producción agro-industrial, se encuentran al centro de la crisis actual. ¿Cómo podemos unir a los/as productores/as (campesinos/as, agricultores/as familiares, pastoralitas, trabajadores/as agrícolas y de procesamiento de alimentos, pescadores/as artesanales, pueblos indígenas) con los consumidores urbanos para luchar en contra de estas políticas y garantizar alimentos saludables, a precio módico, diversos y ambientalmente sostenibles para todos/as, incluyendo a la población urbana y sobre todo a los hambrientos? ¿Es que una campaña contra los monocultivos industriales (eucalipto, la soya, biocombustibles etc.) y las industrias pesqueras y de acuacultura industriales controladas por las TNCs, podría ser una prioridad de la agenda de acción?

• ¿Cómo podemos tener una causa en común con todos/as los/as ciudadanos/as preocupados/as por el futuro del planeta, las futuras generaciones, con su salud, la calidad de los alimentos y la necesidad de una gestión cuidadosa del medio ambiente local y global, incluyendo los impactos del calentamiento global? ¿Cómo podemos enlistarlos en la lucha por la soberanía alimentaria?

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