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Boletín Nyéléni - ¡Ha llegado el momento de la Soberanía Alimentaria!

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La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo. Esto pone a aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos en el corazón de los sistemas y políticas alimentarias, por encima de las exigencias de los mercados y de las empresas (...) Declaración de Nyéléni

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Boletín núm. 29 - Voces desde el campo

Voces desde el campo

La lucha continua
Luciana Ghiotto, ATTAC Argentina

En América Latina hay vigentes numerosos tratados de libre comercio desde hace más de veinte años. También se desarrolló una vasta experiencia de lucha contra la liberalización, construyendo proyectos alternativos de integración. Quizás el punto más fuerte de lucha fue la Campaña Continental contra el ALCA, que en Argentina fue una consulta popular contra el ALCA en 2003, y la Cumbre de los Pueblos en Mar del Plata en 2005, que puso fin al ALCA.

Frenar el ALCA no significó el fin de la liberalización. De otras formas, con otros nombres, hemos visto la ampliación de los privilegios corporativos. Varias potencias avanzan en la agenda regional del libre comercio : muy evidente fue el Tratado Trans Pacífico (TPP), reuniendo a doce países de la cuenca.

La Unión Europea, China y países del sudeste asiático como Corea del Sur están a la conquista de los recursos naturales de las Américas. Existen campañas para denunciar estas negociaciones, promovidas a espaldas de los pueblos. En Argentina, la asamblea “Argentina mejor sin Tratados de Libre Comercio”, que coordina movimientos sociales, sindicales, políticos, ambientalistas, trabajamos en este sentido.

Nuestra experiencia contra el ALCA fue esencial y hoy renovamos esa lucha para frenar la agenda corporativa y privilegiar los derechos humanos y ambientales.

Solidaridad entre los movimientos
Lucile Falgueyrac de la Red de Seattle a Bruselas (S2B), Francia

Durante los últimos cuatro años en Europa hemos construido un movimiento real en contra de los tratados de libre comercio transatlánticos. Lejos de limitarse a un par de ONGs, con esta lucha se han acercado los movimientos sociales, los sindicatos, los y las campesinas y activistas tanto locales como internacionales de todos los horizontes y sectores. Desde Bulgaria hasta Finlandia, las campañas en contra de los tratados entre la Unión Europea y Estados Unidos y entre la Unión Europea y Canadá enfatizan la solidaridad entre movimientos que suelen estar lejos del alcance el uno del otro.

La elección de Donald Trump como líder de los Estados Unidos y sus primeras medidas a favor del racismo, la discriminación, los ataques que sucumben los derechos de las mujeres y el replanteamiento de ciertos acuerdos libres de intercambio son un auge para aquellas personas que desean desacreditar a nuestros movimientos.

La ratificación del Acuerdo Económico y Comercial Global (mas conocido por sus siglas en ingles CETA) esta siendo actualmente presentado por los y las partidarias del acuerdo como un acto político en contra de Trump, lo que también indica que Europa y Canadá se encuentran ahora en la cabecera de un mundo abierto y libre, dos baluartes en contra de la locura del nuevo presidente estadunidense.

Pero es solo una trampa. Los tratados de intercambio de comercio libres (TLC) traen consigo inequidades incrementadas, productivismo, extractivismo, crean nuevos derechos para las multinacionales y hacen que las soluciones a las crisis sociales y climáticas se vuelvan ilegales. Estos acuerdos no son un antídoto a la extrema derecha, sino que crean todas las condiciones para que esta prospere.

El TPP está muerto : El terreno de la lucha se ha desplazado
Eric Holt-Giménez, Food First, Estados Unidos

Donald Trump acabó con el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP), que ya estaba moribundo, gracias a la oposición incesante de los movimientos populares. El abordaje bilateral preferido por la administración de Trump no es novedad alguna.

Después de haber ganado control sobre casi toda la economía en el planeta, el proteccionismo – bajo las nuevas condiciones implantadas por las corporaciones – va a ser mucho mas importante para los monopolios que controlan nuestros sistemas de energía y de alimentos que el comercio libre desenfrenado. Con esta movida, Trump tan solo sella el primer acuerdo en una tendencia que luego fortalecerá el poder de las empresas.

Nos debe preocupar que el populismo de derecha que tiene profundas raíces retóricas, fundadas en la supremacía de la raza blanca y la xenofobia, haya capturado el estandarte de la anti-globalización. Este no es nuestro aliado. Como tampoco lo son los “progresistas” neoliberales que tumbaron el mundo bajo el hueco del conejo del comercio libre.

La presidencia de Trump reflecta una crisis en el modelo político del capitalismo, lo que significa un cambio a venir en las estrategias de las empresas por destituir y acumular. En lo que incumbe a los movimientos populares, el terreno de la lucha se muda de lo global a lo local de nuevas e importantes maneras. Este nuevo movimiento se esta desenvolviendo. Ahora mas que antes es imperativo exaltar los principios de la soberanía alimentaria : la justicia social, la solidaridad, el pluralismo, y el derecho a determinar nuestros propios sistemas alimentarios.

Nuestra lucha como un modelo económico alternativo
Guy Marius Sagna, Coordinador de la Coalición Nacional ‘No al AAE’, Senegal

Los Tratados entre la Unión Europea y África, el Caribe y el Pacifico (AAE) hacen que la población Senegalense tema lo peor, ya que las grandes capitales europeas arrasarán con nuestras iniciativas de agricultura a pequeña escala y con los pequeños negocios. Estos acuerdos reforzarán la división internacional del trabajo que lleva a nuestros países ‘sub-desarrollados’ a mantenerse como consumidores de bienes que vienen de otros países, que en este sistema neo-colonial juegan el papel como productores.

Es una pena que en Senegal la lucha en contra de los AAE se haya vuelto tan complicada. Anteriormente, algunas personas líderes de negocios encabezaron la lucha, pero ahora, por temor a las represalias, ninguna levanta su voz. Sin embargo, todavía existen activistas, miembros de la política y sindicatos que organizan la movilización en contra de AAE. Y a pesar del contexto tan difícil en el que trabajan, hemos notado que muchas personas quieren mantenerse informadas al respecto. Un gran número de intelectuales y figuras políticas han firmado las peticiones en contra de estos acuerdos, cosa que ha conllevado a que mas ciudadanos y ciudadanas, tanto en pueblos como en ciudades, pidan que se organicen conferencias sobre los AAE para tener un mejor entendimiento de ellos y así poder organizarse en contra. A través de nuestra lucha ponemos en marcha un modelo económico alternativo basado en la interdependencia y la solidaridad, opuesto a los AAE y a sus valores de mercado libre de competencia.

Un estado lucha en contra de los TLC
Sridhar R, Director de Programas en Thanal, India

Los campesinos y campesinas en Kerala, un estado en India, encaran otro ataque a causa de un pacto de comercio, esta vez del PECR, que es una asociación regional augurando bienestar para las presiones que mas interesan, pero que también se conoce como una ‘sentencia de muerte’ para el campesinado local.

El tratado de comercio entre India y la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático por sus siglas en ingles) fue sometido a ellos por el gobierno de India, por lo cual los y las campesinas – e incluso el gobierno estatal – protestaron en contra de este en el 2009. Las organizaciones de campesinos y campesinas y de la sociedad civil advirtieron sobre la caída del acuerdo. Las barreras tarifarias de los principales productos agrícolas de Kerala, como lo son el te, el café, el aceite comestible, la pimienta, el caucho, la copra, el coco, la fibra de coco, el anacardo, el cardamomo, y el aceite de coco fueron removidas o reducidas, poniendo en peligro la supervivencia de la gran mayoría del campesinado local.

La gente respondió en protesta de la decisión del gobierno central con una enorme cadena humana a lo largo del estado. El gobierno estatal de Kerala apoyó esto, lo que lo convirtió en un conflicto federación-estado. Cientos de miles de personas se unieron para tomar sus manos en lo que tal vez sea la cadena humana de protesta mas grande de los tiempos. Pero el gobierno central, junto con el Doctor Manmohan Singh, un fuerte promovedor de los pactos mundiales de comercio y del liberalismo como primer ministro, nos mintió : prometiendo que el tratado no seria firmado sin antes considerar las partes interesadas de Kerala, el alentó a una delegación que venia del estado, pero después fue simplemente a firmar el acuerdo. Campesinos y campesinas de otros estados (incluyendo Karnataka, Tamil Nadu y otros estados del noreste) también sufrieron el impacto del tratado India-ASEAN, pero poco se ha hecho para compensar sus pérdidas. De igual forma, ningún estudio se hizo antes de firmar el tratado de libre comercio para predecir sus impactos o mitigar sus efectos posteriores.

Aprendiendo de esta lección, los y las campesinas de Kerala y los grupos de la sociedad civil ahora lideran una lucha individual en contra del recientemente propuesto Partenariado Económico Comprehensivo Regional (PECR). Reaccionando a este problema, el gobierno estatal ha escrito dos veces al gobierno central para exigir una discusión transparente que incluya a todas las partes interesadas antes de proceder con las negociaciones del PECR, señalando los posibles impactos del mismo.

Nos oponemos al PECR y a otros TLC firmados directamente con varias naciones de la ASEAN. India se encuentra en un período miserable, y ningún gobierno con cualquier sentido de responsabilidad a su población campesina masiva llevaría una nación a otro acuerdo con beneficios negativos como lo es el PECR.

Los y las campesinas en Kerala han protestado, pero muchas de ellas en otros estados también sufren o mueren en medio de la crisis. Se le pide a los gobiernos estatales para que aborden las deudas y suicidios de los agricultores a través de la renuncia del cobro de los préstamos. Pero esta no puede ser la salida al problema. Es hora que los gobiernos asuman que protegiendo a sus campesinos y campesinas de las presiones del mercado y del comercio global es una tarea fundamental y no debe comprometerse en aras de las crecientes demandas de comercio.