Cuadros

Cuadro 1

Una nueva narrativa para el pastoreo

Las políticas y los debates actuales en relación con el pastoreo están plagados de mitos e ideas equivocadas. Estas se refieren tanto a los debates sobre la gestión medioambiental en África como a la reforma de la Política Agrícola Común europea en el Reino Unido y, de manera más general, en toda Europa. Una nueva narrativa nos ayudaría a comprender mejor quiénes son los pastores y pastoras, dónde y cómo viven, y cuáles son sus necesidades.

El programa PASTRES (Pastoreo, Incertidumbre y Resiliencia) ha trabajado para crear una nueva narrativa sobre el pastoreo, identificando los principios fundamentales en los que se basa su éxito. Esta narrativa resalta la importancia de la movilidad flexible en la adaptación ante la variabilidad y los cambios medioambientales. Además, los sistemas ganaderos extensivos y móviles no tienen por qué ser perjudiciales para el medio ambiente y constituyen una fuente esencial de proteínas y nutrientes. Los pastores están muy comprometidos con los mercados locales, arraigados y en red. Sus sistemas locales de alerta temprana y prevención de desastres son extremadamente fiables, pero necesitan apoyo. Por último, el pastoreo no acrecienta los conflictos, más bien es el abandono prolongado de las zonas de pastoreo el que los genera.

Por lo tanto, podemos definir el pastoreo como moderno, móvil y productivo, y como un «activo para el mundo»; los pastores pueden definirse como «profesionales de la fiabilidad» que forman parte de una «infraestructura crítica» mundial de sistemas pastorales.

Para más información, consulte el programa PASTRES. Este artículo está basado en este contenido.

Cuadro 2

Pastores y cambio climático

El ganado es una fuente importante de gases de efecto invernadero y, por consiguiente, de cambio climático. Sin embargo, no todos los sistemas ganaderos son iguales. La investigación de PASTRES distingue entre sistemas industriales y sistemas móviles extensivos, como el pastoreo. Si no se hace esta distinción, se acusa injustamente a los pastores y pastoras de la destrucción del medio ambiente, lo que distorsiona el debate político y da lugar a injusticias.

El pastoreo puede ser un sistema de bajo impacto e incluso contribuir a la captura de carbono. Los pastores y pastoras generan productos animales de bajo impacto medioambiental para millones de personas, utilizando pastizales extensivos que no pueden destinarse a otra producción alimentaria sin una inversión importante.

La variabilidad es un factor clave para el sustento de los pastores y pastoras, con el que conviven y del que viven; no obstante, el cambio climático les afecta. Demasiado a menudo los programas de resiliencia afirman que los pastores deberían buscar medios de vida alternativos, «diversificados». Sin embargo, esos programas implican normalmente intervenciones externas, modelización y seguimiento de riesgos, y sistemas de alerta temprana que rara vez funcionan. La información generada no se utiliza, no son sistemas de confianza, están mal orientados y las intervenciones propuestas no refuerzan las habilidades propias de los pastores y pastoras para responder a las crisis y las tensiones.

Con todo, en el contexto del cambio climático hacen falta inversiones importantes para apoyar a los pastores. El enfoque que debería aplicarse es de resiliencia procesual, que incorpore los medios de vida flexibles y móviles y que esté alineado con las estrategias de fortalecimiento de la resiliencia de los propios pastores. Este enfoque requiere aprovechar las redes, las relaciones y el tejido social en los que se basa el pastoreo, así como tener en cuenta las prácticas de los profesionales locales de la fiabilidad. De esta manera, la resiliencia surge de la reconfiguración continua de las relaciones, tanto humanas como no humanas, y entre las personas, el trabajo, los pastizales, las manadas y los rebaños.

Para más información ver el proyecto PASTRES. Este artículo se basa en este contenido.