La vía hacia los derechos de los pastores y las pastoras
En el contexto de crisis mundiales múltiples, el pastoreo se está viendo afectado por las tensiones derivadas de los cambios medioambientales, del acaparamiento de tierras y de los sistemas agroalimentarios. La promoción, salvaguarda e incidencia para la protección de derechos es una condición necesaria (aunque no suficiente) para garantizar la sostenibilidad de las familias pastoras en todo el mundo. Con este fin, durante las últimas décadas, las organizaciones de personas pastoras y sus aliados han dado una mayor visibilidad al pastoreo en diversos foros mundiales.
En la larga lucha por los derechos de los pastores y pastoras surgieron dos instrumentos internacionales para la protección de la población rural, incluidos los pastores y pastoras. El primero es la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (DNUDPI), adoptada en 2007. Se trata de un instrumento jurídico clave para proteger los elementos fundamentales de la gobernanza del pastoreo, entre ellos el territorio, la identidad colectiva y las instituciones consuetudinarias, el liderazgo y la legislación, en la medida en que los pastores y pastoras se consideren a sí mismos/as como pueblos indígenas. La DNUDPI también incluye «el derecho a las garantías procesales», que establece procedimientos especiales de participación y consulta ante la ejecución de proyectos a gran escala que puedan afectar a las tierras y territorios de los pueblos indígenas. El objetivo es garantizar la autodeterminación en el ámbito de los programas de desarrollo.
El segundo instrumento es la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP por sus siglas en inglés), que fue adoptada en 2018. La UNDROP es actualmente el único instrumento de derecho internacional que cubre de modo explícito casi todas las definiciones de pastoreo. Exhorta a los Estados a que respeten, protejan y hagan efectivos los derechos y el ejercicio de estos derechos, sin ningún tipo de discriminación, y adopten todas las medidas necesarias para garantizar que los actores no estatales respeten estos derechos. La declaración también garantiza el derecho de los pastores y pastoras móviles a la tierra, los territorios y otros recursos naturales, así como a su gestión. Para la UNDROP, la integridad medioambiental no es solo una condición general, sino un prerrequisito fundamental para el ejercicio de todos los demás derechos. Los Estados deberán adoptar las medidas adecuadas para la promoción y protección del conocimiento, las innovaciones y las prácticas tradicionales que sean pertinentes para la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales. Además, la UNDROP reconoce los sistemas de tenencia consuetudinarios y protege a los pastores y pastoras frente al desplazamiento y el desalojo arbitrarios, garantizando su derecho a las tierras de pastoreo y a las rutas de migración tradicionales. En cuanto a las rutas de migración, la UNDROP establece la libertad de circulación, así como la obligación del Estado de facilitar la movilidad y abordar las cuestiones de tenencia transfronteriza. Otra cuestión importante que trata es el derecho a la alimentación y a la soberanía alimentaria, incluyendo la participación en los procesos de toma de decisiones pertinentes sobre políticas alimentarias. Por último, este instrumento incluye el derecho a acceder a la educación, la participación, la asociación, la información y la justicia, especialmente para las mujeres.
La UNDROP es una herramienta jurídica y política que los pastores y pastoras móviles pueden utilizar para reforzar su protección y visibilidad. Reconocer estos derechos también es importante para diseñar estrategias concretas de incidencia con el fin de lograr una aplicación efectiva.
El Foro Nyéléni celebrado en Kandy, Sri Lanka, en 2025, ha sido otro hito reciente en el reconocimiento de los pastores y pastoras. Aunque desde 2007 el discurso sobre la soberanía alimentaria ha incluido a los pastores y pastoras en alianzas, junto con otros grupos, como campesinos, agricultores familiares y pescadores, no se han comprometido plenamente con ellos. El año pasado, más de 700 participantes de todo el mundo se reunieron en Kandy para elaborar una Agenda Común de Acción Política (ACAP). Como consecuencia de las consultas y los esfuerzos de presión de la Alianza Mundial de Pueblos Indígenas y Pastores Móviles (WAMIP), las perspectivas de los pastores fueron incorporadas a las secciones 3 y 4 de la ACAP, así como a la Declaración Final. La Declaración de Kandy orienta las luchas por la soberanía alimentaria, la salud, una economía social y solidaria, la justicia climática y de género, y los derechos de los pueblos. Reconoce a los pastores y pastoras como guardianes y defensores de los bienes comunes, la flora y la fauna silvestres, y aboga por el fortalecimiento de sus derechos y movimientos a nivel mundial para hacer frente a la impunidad y el poder de las empresas transnacionales y otros actores explotadores.
El Foro Nyéléni proporcionó un espacio de colaboración en el que desarrollar elementos clave del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (AIPP) en 2026, incluyendo el Plan de Acción Global, actividades a escala regional y mundial y estrategias y mensajes de comunicación. El objetivo de la celebración del AIPP es sensibilizar al público sobre el valor social de los pastizales y los pastores y pastoras, promover el conocimiento y la innovación de los pastores y pastoras y fomentar la formación de coaliciones. El AIPP también persigue promover políticas y legislación en apoyo del uso sostenible de los pastizales y los medios de vida de los pastores y pastoras. Con este fin, a lo largo del año se han celebrado reuniones regionales y específicas (por ejemplo, de mujeres y jóvenes) con el fin de elaborar propuestas y líneas de acción futuras.
Tras la conclusión de estos procesos regionales, en agosto tendrá lugar en Mongolia el Encuentro y Conferencia Mundial de Pastores, que reunirá a unos 300 delegados de organizaciones de pastores y pastoras de 102 países. Durante el Encuentro Mundial de Pastores y Pastoras se validarán los resultados regionales y se elevarán al plano de política mundial. El acto también va a generar la «Declaración de apoyo a la acción conjunta» por parte de organizaciones de la sociedad civil, científicos y gobiernos. Esta declaración incluirá compromisos en materia de políticas, investigación, financiación, desarrollo de capacidades y asistencia a escala nacional y regional. Los documentos finales se presentarán en la 17.ª Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP 17 de la CNULD), junto con otros actos organizados para promover el diálogo con las partes y los socios y para movilizar compromisos para acciones de seguimiento.
Los avances en el reconocimiento y la promoción de los derechos de los pastores y pastoras han sido graduales y sostenidos a lo largo del tiempo, y es necesario impulsar continuamente nuevos avances.